“Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana”
24.06.09 @ 01:24:04. Archivado en Encuentros, CicloB
Domingo XIII –Ciclo B (Marcos 5, 21-43) – 28 de junio de 2009
Las situaciones de dolor en las que muchas veces nos vemos envueltos, nos obligan a buscar salidas desesperadas que no se pueden entender desde circunstancias de tranquilidad y paz. Solamente cuando se ha estado desesperado, se entienden ciertas formas de reaccionar que es muy fácil juzgar desde fuera. Una cosa es ver los toros desde la barrera, y otra muy distinta, sentir el aguijón de la desesperación clavado en nuestra carne. Saber esto nos puede ayudar comprender a muchas personas que nos parece que han perdido el juicio y que buscan soluciones donde no las hay.
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
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