Botellón: ¿Viene la Inqisición? (sic)
27.03.06 @ 00:00:00. Archivado en Fernando López Luengos
Por Fernando López Luengos

No es la primera vez que sufrimos las consecuencias de una libertad mal entendida. Que los jóvenes necesiten formas de ocio acordes a su condición no significa que tengan derecho a hacer lo que quieran si esto implica una molestia grave para los vecinos. La convivencia nos exige a todos saber llevar “deportivamente” ciertas molestias de nuestros conciudadanos. Pero cuando las molestias van directamente dirigidas contra unos vecinos, como es el caso de los que tienen que soportar debajo de su casa los ruidos, suciedad o incluso peleas de un grupo de jóvenes haciendo botellón, entonces es evidente que su derecho a divertirse no puede ser ilimitado.
Luis Javier Moxó Soto
autor
Contacto



