Por Carmen Pérez Rodríguez
Nos fijamos en determinadas personas que nos admiran por cómo hacen las cosas, por lo que les sucede, o lo bien que les sale todo, incluso sus actuaciones ante las dificultades, contrariedades, malentendidos. Y pensamos que es cuestión de una técnica, de una receta, de unas medidas, de una solución inmediata; más o menos de un “remiendo”. Y algunos hasta lo atribuyen a la “suerte”, a la casualidad.
Pero cuanto más se recurre a este tipo de soluciones, “remiendos”, medidas, técnicas o recetas, más se hunden las personas en su propia situación. Y no digamos cuando se piensa superficialmente en la suerte o en la casualidad. Solo la veracidad y el amor nos dan firmeza y solidez, y nos permiten la experiencia rica de la vida y la comprensión de sus caminos. No es cuestión de una pobre y reduccionsita psicología, más o menos conductist, de técnicas y recetas.
¿Por qué no buscar la raíz de nuestra conducta, las causas de lo que nos ocurre en lo que tiene que ser el verdadero descubrimiento de nuestra vida: nuestro interior, nuestra conversión? ¿Por qué no somos conscientes de que en la manera de mirar a los demás y a las cosas que nos suceden ya estamos reflejando nuestro problema? Puede ser que el modo como miro a los demás sea mi verdadero problema.
Y desde luego no valen ni técnicas, ni recetas psicológicas. Necesitamos una interpretación de nuestra vida diaria a partir de nuestro interior, de lo eterno, de lo que es la grandeza humana, su belleza, su verdad y su bien. Todo ello como algo vivo, que afecta a todo nuestro ser, y de manera tan concreta como son los momentos más cotidianos y sencillos. Tengo que saber mirar de una manera más profunda y fundamental, desde unos criterios, hoy se dice desde un paradigma interior, mi vida, mi propia naturaleza, mi familia, mis amigos, mi trabajo, mis alegrías y penas.
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola