Por Jorge González Guadalix
Ayer hemos sabido que el premio Príncipe de Asturias de la Concordia ha recaído este
año en Manos Unidas. Pues vaya ante todo mi enhorabuena a esas mujeres que llevan
cincuenta años siendo ejemplo de buen hacer y saber estar.
Raro es el día que no nos desayunamos con las declaraciones de algún
teólogo-teóloga-iluminado-iluminada-profeta-profeto-religioso-religiosa-seglar-seglara
que nos sorprende diciéndonos que la iglesia es mala, lejana al evangelio, ansiosa
de poder, anacrónica. Que sugiere –oh tremenda novedad- vender el Vaticano y que nos
dice como última sorpresa que lo que hay que hacer es estar con los pobres,
expresión por cierto original hasta el extremo.
Al día siguiente, no faltan medios de comunicación que se hacen eco de estas
declaraciones como si alguien acabara de descubrir la pólvora: “El teólogo Fulanítez
afirma que hay que estar con los pobres”; “La reverenda Sor Lágrima de San José
denuncia el abandono de los pobres por parte de la jerarquía”; “Pepito Pepitez, de
la asociación Iglesia agnóstica, reclama la venta de los tesoros vaticanos”; “Fray
Roque de las Calzas Calzadas declara que la iglesia oficial traiciona el evangelio”.
Originalidades.
Las mujeres de Manos Unidas no ofrecen titulares sensacionalistas a los medios. Ni
se dedican a la verborrea de que si los pobres, estar con los pobres, la solidaridad
con los desfavorecidos, y la vida como presencia entre los marginados. Tampoco se
pasan las horas sacudiendo a la jerarquía eclesiástica, que ya se sabe que es mala
por definición, ni avergonzándose de ser católicas en esta iglesia tan mala y
remala. Qué va. Todo lo contrario. Católicas, y como fundamento de su acción el
evangelio y la doctrina social de la Iglesia. Son discretas. Muy discretas. No
pierden el tiempo en charleta que de nada sirve e incordia mucho. Ellas, a lo suyo.
Y eficaces. Pero que muy eficaces. Estoy revisando la memoria del año 2009. En
cincuenta años de la organización llevan financiados más de 25.000 proyectos de
desarrollo en el tercer mundo. Sólo en el año 2009, 692 proyectos, en 58 países, por
un importe de 41.416.317,62 euros.
Es decir, que mientras hay gente que se dedica a vocear la opción por los pobres,
hay otras personas que discretamente trabajan de forma muy eficaz por un mundo más
humano. No suele fallar. Dime de qué presumes…
FELICIDADES, MANOS UNIDAS. Sois todo un ejemplo de dedicación eficaz a los pobres.
Que Dios os cuide y bendiga.
Martes, 29 de mayo
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo