Por Jorge González Guadalix
Díganme que estoy soñando, que he esnifado alguna cosa rara. No es posible que esto sea verdad.
La noticia acaba de saltar. Resumo el contenido. Una embarazada que se hace las pruebas de diagnóstico prenatal para ver si el niño que espera es sano. Las pruebas no detectan ninguna anormalidad. Pero… llega el parto. Y nace un niño con síndrome de Down. Y los padres demandan al centro médico por el error en las pruebas que les ha traído como consecuencia un niño con una discapacidad. Y ganan la demanda incluso en el supremo por daño moral y patrimonial. Es decir, que piden una indemnización por daños patrimoniales, por los gastos que les va a ocasionar su hijo. Pues concedida. Cada uno de los progenitores 75.000 €. Y el niño 1.500 € mensuales de por vida.
Me he quedado sin palabras.
Y a los papás que tienen niños con discapacidad, porque se niegan a matarlos antes de nacer, ¿se les ayuda con algo?
Martes, 29 de mayo
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo