Enviado por José Ángel Crespo Flor (Fuentes: ZENIT, LA RAZÓN y VILANOVA MARIS).- "Apasionado por la verdad". Así ha definido este martes el presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, el arzobispo Claudio Maria Celli, al primer periodista laico que será beatificado el 12 de junio, Manuel Lozano Garrido, más conocido como Lolo.
En una rueda de prensa celebrada en la sede central de "Radio Vaticano" este martes también tomó la palabra el padre Rafael Higueras, postulador de su causa de beatificación, para asegurar a la luz del testimonio del futuro beato que "ser un buen periodista es fácil pero ser periodista cristiano es heroico".
Monseñor Celli y el padre Higueras presentaron el modelo que deja al mundo de hoy, en particular a los periodistas, este laico, periodista y discapacitado, que será beatificado en Linares, provincia de Jaén (España), localidad en la que nació, el 9 de agosto de 1920, y en la que falleció, el 3 de noviembre de 1971.
La ceremonia será presidida por el arzobispo Angelo Amato SDB, prefecto para la Congregación de la causa de los Santos, en representación del Papa Benedicto XVI.
Monseñor Celli destacó la unión que siempre hacía Lolo en su profesión "entre las noticias y la buena nueva del Evangelio, veía a Jesús como paradigma de la comunicación".
Según el presidente del Consejo para las Comunicaciones Sociales, en la Eucaristía y en su amor por la Virgen María se encontraban "las grandes raíces de su servicio como periodista".
Su vida
Sólo tenía 22 años cuando Lolo comenzó a sentir una parálisis progresiva que le obligó a permanecer en silla de ruedas. Así llegó a estar totalmente inmóvil y los últimos nueve años de su vida ciego. Murió en 1971.
Pese a sus limitaciones físicas escribía artículos de prensa, cuentos, cartas, ensayos. Publicó nueve libros, entre ellos su autobiografía.
Entre los medios que publicaban sus artículos se encuentran el diario "Ya", las revistas "Telva" y "Vida Nueva" y la agencia "Prensa Asociada". Fundó la revista "Sinaí" para enfermos. Recibió importantes reconocimientos profesionales, como el "Premio Bravo".
Apóstol de la pluma y con las almas
La casa de Lolo se convirtió en un centro apostólico. Allí acudían decenas de personas en búsqueda de consejo, orientación y consuelo.
Entre ellos se encontraba el monje benedictino Juan Javier Flores Arcas, rector del Pontificio Ateneo San Anselmo en Roma, quien en diálogo con ZENIT destacó cómo los años de productividad intelectual de este periodista (década de los sesenta e inicios de los setenta) fueron "años en que la Iglesia se comenzó a despertar un sentido de evangelización, de apertura, de medios de comunicación, y él desde su situación se dio cuenta de que ésta era su misión en la Iglesia".
Una vez Lolo dijo: "Si cada uno de nosotros tuviéramos un micrófono para hablar de Cristo ¿No sería un campo maravilloso para la nueva evangelización?", según contó el padre Rafael Higueras, quien conoció personalmente a Lolo, lo acompañó los últimos nueve años de su vida celebrando la Eucaristía en su casa, y estuvo presenten en el momento de su muerte mientras rezaba el Ave María.
Para Lolo fue fundamental una peregrinación que realizó a Lourdes en 1958, donde dijo a la Virgen María "te ofrezco la alegría. Bendita alegría".
"Allí, en el tren lleno de enfermos, pensó que no podía perderse tanto caudal de redención como el dolor de quienes sufren", dijo el padre Higueras.
"A la vuelta de Lourdes, en el andén del tren en Madrid --cuenta su postulador-- se encontró con los fundadores de PPC, la editorial de Propaganda Popular Católica, de la que surge Vida Nueva. Con algunos de estos enfermos fundó el primer grupo. Durante unos meses dudaron
qué nombre ponerle. Lo pusieron Sinaí en recuerdo con el éxodo Moisés que alzaba los brazos al cielo", dijo.
Esta asociación está conformada por pequeños grupos de 12 enfermos quienes junto con un monasterio se dedican a orar y a ofrecer el dolor por los medios de comunicación. Lolo les escribía a través de una revista mensual que llevaba su mismo nombre.
El padre Flores dijo que a pesar de que cada vez estaba más débil físicamente, "encontrarlo era un oasis de paz, de vida interior, de fe y esto ha supuesto una huella intensa".
Sobre la enfermedad y su aparente inutilidad a los ojos del mundo, Manuel Lozano Garrido escribió: "...tenemos reservada para nosotros una empresa muy grande: ayudar a los hombres a salvarse, unidos a Ti... Haz, Señor: que conozcamos nuestra vocación y su sentido íntimo... Recoge, Señor, como un manojo de lirios en tus manos clavadas, nuestra inutilidad, para que le des una eficacia redentora universal".
Otros periodistas santos y mártires
(José Ángel Crespo Flor).- Que Lolo sea el primer periodista moderno en subir a los altares sin haber sido asesinado por su fe sino por haber dado pruebas, en su larga y penosa enfermedad, de un amor inquebrantable hacia la Eucaristía no nos debe de hacer olvidar a otros periodistas, santos y mártires, que sí dieron su vida por Jesucristo y por el Evangelio. Ante la beatificación de Lolo (Manuel Lozano) y gracias a las páginas religiosas del suplemento de La Razón "Fe y Razón" vamos a enunciar, solo a enunciar, a otros santos que tuvieron una cosa en común todos: fueron periodistas de su tiempo.
Vamos a reseñar algunos de estos mártires periodistas que han llegado a los altares por oponerse al régimen y por seguir al pie de la letra lo que sus conciencias de católicos les iban diciendo. Dejo para más adelante adentrarme en las biografías de cada uno de ellos porque
ahora lo que nos interesa a todos es dar a conocer a este nuevo beato español. Un beato que supo hacer del dolor una alegría y de la enfermedad un modo de vivir. Todo en aras a dar testimonio de Jesucristo muerto y resucitado.
El Beato Nikolaus Gross fue un padre de familia numerosa, alemán, sindicalista y cuya formación estuvo íntimamente ligada a su trabajo en las minas. En 1938, los nazis cerraron el diario que dirigía.
Opositor en la clandestinidad, fue ejecutado en 1945.
Otro beato, Tito Brandsma, carmelita holandés, filósofo, periodista y consejero de la prensa católica. Detenido por los nazis en 1942 y ejecutado por inyección letal en el campo de concentración de Dachau.
Un santo. San Maximiliano Kolbe. Franciscano polaco que fue ejecutado en el campo de concentración de Auschwitz, el mismo campo de concentración donde fue ejecutada la también carmelita Edith Stein, conocida despuçes de canonizada como Teresa Benedicta de la Cruz.
Maximiliano sustituyó voluntariamente a otro condenado que tenía hijos. En Polonia y Japón publicó diarios y revistas que gozaron del favor del gran público y de la crítica.
En proceso de beatificación. El periodista italiano Odoardo Focherini declarado 'justo entre las naciones' en el Memorial Yad Vashem de Israel por ocultar a numerosos judíos se encuentra en proceso de beatificación y perteneció en su tiempo a la Acción Católica.
San Lucas. Se puede decir sin temor a equivocación que san Lucas Evangelista fue el primer santo periodista. Y en realidad es totalmente justo que se le tenga como ejemplo de los periodistas católicos porque ningún otro ha influido tanto en la historia como Lucas con su evangelio 'cuidadosamente investigado'. En Los Hechos de los Apóstoles tiene una presencia importante y definitiva.
Más sobre el nuevo beato
Pero volvamos a 'Lolo'. En Vilanova Maris, hoja parroquial de Santa María del Mar (Grao - Valencia) se reseña que "Lolo se hace periodista y escritos para "ganar el pan con el sudor de mi frente' suele decir cuando se le otorga uno de los muchos premios que recibió en su maltrecha existencia". En el mismo número se habla de que "Lolo es un trabajador dolorido o un enfermo que trabaja de sol a sol. En su vida se mezcla año tras año, una única trenza: el trabajo arduo y la enfermedad aguda.
A lo largo de su vida escribió multitud de artículos pero vamos a quedarnos en dos: 'Decálogo del periodista' y 'La Oración por los periodistas' "porque Lolo fue un periodista cristiano desde una doble vertiente: porque habló de temas religiosos y porque supo hablar de todos y de cualquier cosa desde la doctrina de la Iglesia, desde el enfoque de la fe: Minería y urbanismo; escolarización, monocultivo y agricultura; crónicas de la ciudad o evolución del universo...
"Sus artículos -recuerda Amado Moya- rebosan sencillez y frescura, sentido del humor, testimonio fiel de su tiempo y de su sociedad, sabiendo extraer de la noticia la quitaensencia humana" o como describía su íntimo amigo Tico Medina en el diario Pueblo "Lozano Garrido, desde su silla de ruedas no ve otra cosa que Dios, aunque escucha el latido de todo el mundo"
Su vida se apagó el 3 de noviembre de 1971. Era el día de san Martín de Porres - fray Escoba-, el santo que había crecido a la santidad en un rinconcito del convento, como Lolo, que había vivido toda su vida, en el metro cuadrado que ocupaba su sillón de inválido."
Martes, 29 de mayo
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