CUBA: LEVANTAN UN MURO CONTRA CONVIVENCIA
(Desde El Cañamelar (Valencia - España), José Ángel Crespo Flor.-
¿Quien decía que en Cuba se empezaba a vislumbrar un ambiente de libertad?. Un ambiente como en Europa se vive donde la mayor parte de las naciones se rigen por sistemas y políticas democráticas. Para desgracia de los que nos regimos por sistemas y políticas democráticas tengo que decir que Cuba dista mucho para que allí pueda implantarse un régimen democrático. La siguiente noticia, de la que nos hemos hecho eco habla por sí solo de lo que les estoy diciendo.
Que en pleno siglo XXI se produzcan estos atropellos contra la libertas produce escalofrío nada más saberlo. Que luego no me digan que Cuba ha cambiado. Que no es la misma Cuba que cuando mandaba Fidel ¡Mentira!. Cuba sigue estando sometida al régimen castrista o lo que es lo mismo, un régimen trasnochado, dictatorial y donde se desprecia a la persona humana por el simple hecho de poder pensar y tener la libertad de no obedecer y, a los que te intentan, por todos los medios, imponer sus leyes.
De todos es sabido que si quieres que un pueblo no avance lo primero que has de hacer es impedir que este tenga libertad de pensamiento y libertad de acción. ¿Cómo ?. Impidiendo que sus libre pensadores expongan sus opiniones casi siempre, por no decir siempre, contrarias al régimen gobernante. Y eso es precisamente lo que ha sucedido en la Isla con los que hacen posible que una luz (la revista Convivencia) limpia se pueda adquirir en el mercado y cambie la opinión de los cubanos.
LA NOTICIA TAL Y COMO NOS LLEGÓ
Hoy cuando todo el mundo civilizado y democrático celebra la caída del muro de la ignominia, la exclusión y la vergüenza. Hoy cuando la humanidad ha dicho basta a los totalitarismos, a las exclusiones y al miedo. Hoy cuando ya no se teme alzar la voz y condenar el comunismo. Precisamente hoy en Cuba, en Pinar del Río se levanta un muro a golpe de derrumbar y destruir.
Un dispositivo policial sin precedentes para expropiar un trozo de patio, una terraza y una azotea. Un pequeño espacio desde donde los miembros de la Revista Convivencia se empeñaban en hacer lo posible y lo imposible por recomponer y animar la sociedad civil cubana. Este grupo de hombres y mujeres de la sociedad civil cubana, este grupo de cristianos comprometidos con la realidad social de su pueblo, se han convertido en blanco de la ira represora del sistema.
Allí llegaron los esbirros de ayer, de hoy y de siempre, arrancando sueños y destruyendo la esperanza de la Patria. Ordenes, mandatos, instrucciones, una cadena de cobardías donde nadie sabe cuál es el último eslabón de la miseria. La miseria que correo la sociedad civil cubana. Delaciones chantajes, mentiras y la omnipresencia del dictador vigilando la matanza de los sueños de los inocentes.
Llegaron con la orden de levantar un muro antes del amanecer. Trabajaron toda la noche, amiga de la mentira, la indolencia y la bajeza. Derribaron el pedestal donde estaba la Virgen de la Caridad, la Madre de todos los cubanos. Nadie se atrevía a quitarla, todos se resistían, como si una especie de maleficio amenazara a quien la tocase. Miedo a la verdad, miedo, que es el sentimiento más cultivado en Cuba en los últimos 50 años.
Por fin un oficial de la seguridad del estado se atrevió, vamos, ayúdenme a bajarla de aquí. Mandarria en mano, golpe a golpe en el corazón de Pinar derribaron el pedestal con la bandera y el escudo. Otra vez la exclusión de la fe, de Dios en la vida de aquel pueblo.
Levantaron un muro, justo ahora que el mundo se había acostumbrado a vivir sin ellos. Nadie sospechaba aún que en aquella Isla los cambios serían conseguidos a fuerza de levantar muros, asestar golpes y gritar en la cara del adversario. “Esta calle es de Fidel”. Hasta cuando las calles, las casas, los patios, las escuelas, los hijos, las familias, la patria será de Fidel. Hasta cuando soportaremos la humillación, la vergüenza y la tristeza de vivir en un país sin libertad. ¿Hasta cuándo habrá manos capaces de levantar muros? ¡Manos malditas!
Martes, 29 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn