Por Pagliaccio delle parole

¿Qué Navidad estás a punto de vivir? ¿Qué piensas cuando te llega esta palabra o un mensaje de contenido navideño en la publicidad a través de algún medio de comunicación?
Quizá estés cansado de escucharlos. Cada año lo mismo. Incluso se adelantan todo lo que pueden para que consumas antes, y por lo tanto más.
Quizá en ti tuvo en otro tiempo resonancias familiares, hogareñas, incluso felices, y tal vez ahora no tanto, y te traiga recuerdos no tan alegres ni tan llenos de paz como dicen por ahí.
O quizá sí, se puede decir que se trata de un tiempo de fiestas que las aprovecharás para un viaje, para ver a esas amistades o familiares a los que hace tiempo no tratabas más tranquilamente, para irte al cine, leer ese libro o darte ese capricho, que, a pesar de estar en una cierta crisis, tal vez puedas permitírtelo, eso y un poco más.
Quizá te parezca bien eso de ir viviendo, de una vez, unas "vacaciones de invierno", es decir, laicistas, que no laicas. Unas fiestas despojadas de ese carácter ranciamente histórico, con raíces cristianas, de unas navidades ya pasadas y trasnochadas, que no tienen nada que ver con esta sociedad posmoderna y de vuelta de todo, donde todo ha cambiado, desde las relaciones personales hasta la propia identidad personal.
Pues bien, si piensas algo parecido, desengáñate, aún no has entendido nada de lo que es la Navidad o no la estás viviendo como se merece, ni como es en verdad. ¿No me crees? La Navidad no es un reclamo publicitario más aunque se la haya querido identificar así, no es un anuncio ni un tiempo más de vacaciones o para aprovecharlo para consumir más. La Navidad no se desentiende de la Vida, ni de la Novedad verdadera. Si sigues en tus trece es que no has entendido nada o no quieres entenderlo.
Bajo esa apariencia, ciertamente extendida, no te digo que no, hedonista, relativista, escéptica,... más allá del "cuento chino" del espíritu navideño (porque no hay espíritu navideño si no se vive el cuerpo, la realidad, navideña), la Navidad, la verdadera Navidad, trae una Novedad escondida, distinta, especial, y mucho más completa y necesaria que todo lo que te puedan decir. La Navidad trae la Novedad a la vida. Sí, a tu vida, a la mía, a la del otro, a la del cercano y a la del lejano, a la del vecino, y a la del familiar, al del amigo, y al del que no lo es tanto. A todos, trae la Navidad la verdadera Vida. Porque Navidad, aunque lo sepas, te lo diré de nuevo, quiere decir “Natividad”, es decir “Nacimiento”, pero no un nacimiento cualquiera, sino el de la Vida. Nace la Vida. La Vida se hace uno de nosotros, uno como nosotros, pero nuevo, puro y limpio, más nuevo, puro y limpio que cualquiera de nosotros, para que participemos de esa novedad, pureza y limpieza todos.
Y, ¿eso cómo? ¿cómo puede uno no siendo ni nuevo, ni limpio, ni puro como la Vida, participar de ella hasta tal punto que se haga nuevo, se limpie y purifique, que nazca de nuevo? Pues sencillamente, naciendo otra vez, volviendo de nuevo al origen, de donde uno viene. Para eso hace falta mansedumbre, sencillez, humildad, y es un camino de toda la vida, un trabajo de verificación constante entre lo que vivo, cómo estoy hecho y para lo que estoy hecho o para lo que vivo. Mi corazón, mi interior más profundo, me dice que yo a mí mismo no me doy el ser, ni soy capaz de renovarme diariamente, que hay Otro, la Vida, que me hace y me da sentido, que me explica, que me da respuesta a cada pregunta dejándome libre en cada momento, para que me adhiera o no, para que me afirme dependiente de la Vida y a la vez aferrado a ella, o que opte por pretender explicarlo todo desde mi pequeña soberbia y autosuficiencia.
Yo elijo, tu eliges, porque esta Navidad, puede traerte el recuerdo que estamos, tú y yo, hechos para la Novedad diaria de la Vida, o para nuestro hombre viejo, egoísta, miserable, agotado en sí mismo. El corazón, con una necesidad de Infinito en cada latido, no engaña, como el algodón, ¿o tú que crees?
Martes, 29 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn