Por Carmen Pérez Rodríguez
Hay personas sencillas, que van por la vida como un chorro de agua fresca y clara y son una riqueza: un buen asado es un buen asado y no hay más que hablar. Hay gente retorcidilla incapaz de ver que “un buen asado es un buen asado y no hay más que hablar”. Claro, hay que saber algo tan elemental como lo que es “un buen asado”, tener los sentidos bien, el gusto, el olfato para degustarlo. Apliquemos “el buen asado” a tantas cosas de la vida. Como decía una profesora mía cuando era pequeña: no seáis niñas –sí, niñas, porque cuando yo era pequeña los colegios no eran mixtos- no seáis niñas que han nacido con un “pero” en la boca. ¿Has visto que estupendo….?- Sí pero…- ¡Qué bien habló y actuó …¡- Sí, pero…- Bueno, y a veces directamente el “pero” sin ni siquiera decir “el sí”. Vale mucho… -Pero…
Martes, 29 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn