Por Manuel Benayas García
Emmanuel Levinas, filósofo judío del siglo XX, denominaba filosofía de lo neutro aquella que “exalta la obediencia que ningún rostro manda”. Este resplandor frío de las ideas políticamente correctas sería el rasgo que configuraría la espiritualidad laicista. Se trata de un fatalismo opresivo del que emanan todo un entramado de ideas y actitudes que se articulan según la siguiente lógica:
- El igualitarismo propiciado por el Estado es la única garantía de la auténtica libertad.
- Este igualitarismo estatal recibe el nombre de “lo público” y vendría a ser el dios del laicismo, constituyendo la verdadera dimensión de la realidad.
Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
Cuando hablamos de justicia, pensamos enseguida en clave internacional o en “macroeconomía”: países muy ricos y países muy pobres; personas dotadas de millones de dólares y otras personas que apenas tienen un poco de pan cada día; bancos que especulan con el dinero y pordioseros que esperan unas monedas arrojadas por los viandantes.
Luego, pensamos en los problemas más cercanos: la justicia en la empresa, en la ciudad, en la nación. Creemos que hay mucha injusticia, que algunos (personas o instituciones) roban a los demás. Conocemos casos de abusos a todos los niveles: en la fábrica, en los sistemas de vigilancia, en el control del dinero. Vemos a obreros que inician huelgas y protestas para pedir sus derechos, leemos las discusiones de los políticos para lograr mejoras sociales sin que se note realmente nada nuevo. La justicia siempre está de moda.
Convendría, sin embargo, fijarnos en otras formas de justicia de las que se habla menos, pero que no dejan de ser importantes.
Por Carmen Pérez Rodríguez
Los principios son como faros. Son como leyes naturales que no se pueden quebrantar. Claro aquí está el quid del problema, la urgente necesidad de que estos principios sean reconocidos como faros y no se legisle nada, absolutamente nada, fuera de la luz de estos principios. Comentábamos un día que Cecil B. de Mille acerca de los principios contenidos en su monumental película Los diez mandamientos dijo: Nosotros no podemos quebrantar la ley. Sólo podemos quebrantarnos a nosotros mismos y en contra de la ley. Y esto es lo que nos está ocurriendo. Estamos quebrantando nuestra dignidad humana.
Martes, 29 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn