Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
Nos quejamos de que el mundo está mal. Matrimonios que naufragan, abortos que destruyen a miles de hijos y a miles de madres, pobreza que amordaza y mata las ilusiones y los cuerpos, opresión de dictaduras sutiles o manifiestas, mentiras que dominan las conciencias anestesiadas en los mal llamados países desarrollados.
¿Existe una fórmula sencilla, clara, aplicable, para cambiar el mundo? ¿Podemos emprender un camino que rompa con esta situación de injusticias, de pecados, de egoísmo, de cansancio y desesperanza?
No hay fórmulas mágicas para controlar la libertad humana. Sólo existen verdades que, acogidas seriamente, provocan una revolución en los corazones y en las sociedades.
La verdad más importante, la más profunda, la más completa, está en Dios y en su amor hacia el hombre. Sólo cuando abrimos los corazones a Cristo, sólo cuando acogemos su Evangelio, sólo cuando le dejamos iluminar nuestras sociedades, nuestra historia, el mundo avanza en el camino hacia la salvación, hacia la justicia, hacia la paz.
El Padre Peyton es sinónimo del rezo del Rosario en Familia
(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor).- Que el año 2009 haya sido declarado por el papa Benedicto XVI como “Año sacerdotal' nos lleva a escribir sobre un gran sacerdote irlandés. El padre Peyton que hizo del Rosario la bandera de su ministerio. Hace ahora 100 años que nació y es preciso que lo recordemos ahora que estamos cerca de Octubre, mes que la Iglesia dedica al Santo Rosario. Muchos de los lectores se preguntarán porqué insistir tanto en esta devoción. La respuesta es sencilla: porque el mundo está falto de la oración, está falto del rezo del Santo Rosario y porque el que suscribe, feligrés de la parroquia del Rosario, es consciente que si en algo se debe de destacar la parroquia del Cañamelar (Valencia) es precisamente por el rezo constante y diario del Santo Rosario. Y esto es así no porque lo diga yo sino porque los papas, los santos y algunos grandes hombres de la historia han hecho del Rosario poco menos que su gran arma.
El primer embajador hispano de Estados Unidos ante la Santa Sede llega a Roma
(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor).- Los que siguen mis artículos saben que no suelo hablar de embajadores. Rara vez lo hago aunque si lo hago en alguna ocasión es para hablar del gallego Vázquez, nuestro embajador ante la Santa Sede quien por cierto ha empezado a filtrar que su trabajo en la Ciudad Eterna ha tocado techo o lo que es lo mismo, ha solicitado a José Luis Zapatero que lo releve de tal menester. Con él en la embajada la 'cosa' empezaba a funcionar.
Todo el mundo sabe que Vázquez es socialista pero también sabe todo el mundo que se califica como católico y practicante, lo que ha servido para retomar el diálogo entre España y la Santa Sede.
Por José Ángel Crespo Flor
LA HERMANDAD DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LOS AFLIGIDOS DEL CAÑAMELAR FELICITA A 'VALMOR' POR LA ORGANIZACIÓN DEL G. P. DE EUROPA DE FóRMULA 1
FELICIDADES Y ENHORABUENA
El año pasado con ocasión de la disputa del Gran Premio de Europa de Fórmula 1 en Valencia, en nombre propio y como representante de la Hermandad del Santísimo Cristo de los Afligidos del Cañamelar (Valencia), que tiene su local social en la calle José Benlliure nº 92, os expresé mi felicitación personal y la del colectivo al que represento por el éxito del Gran Premio de Europa de 2008.
La parroquia del Rosario (Cañamelar) inauguró el retrato de san Pío X
(José Ángel Crespo Flor).- La parroquia Nuestra Señora del Rosario, tal y como era preceptivo, inauguró el retrato de san Pío X, en el día en que la Iglesia celebra la memoria de este gran Papa y Santo, y con el que se pretende perpetuar a quien es el titular del arciprestazgo donde se encuentra ubicada la parroquia Nuestra Señora del Rosario.
Este mismo motivo llevó a la Hermandad del Santísimo Cristo de los Afligidos a repartir un cuadríptico donde se inserta su biografía antes de llegar a Papa y tras su elección como Sucesor de San Pedro.
Por Merche Mas Solé
Desde el 5 de mayo de 2009 Milán tiene ya su JARDIN DE LOS JUSTOS que recibirá cada año los árboles que recuerdan, por ejemplo, a 440 Justos italianos que salvaron a hebreos, arrancándolos a las deportaciones en los lager nazis. Pero no sólo. Otros cinco árboles llevan los nombres de héroes que no han cedido al silencio y han denunciado injusticias en sus propios países, salvando de ese modo miles de vidas y restituyendo dignidad al ser humano. Nos recuerdan cada día que en la vida se puede decir siempre un sí o un no.
Por Merche Mas Solé
1. Antonio, me gustaría que te presentases
Me llamo Antonio Sieira Mucientes, tengo 35 años, estoy casado y tengo tres hijos. Soy Ingeniero de Caminos y trabajo en una empresa del sector energético.
Hace ya cinco años que se me ocurrió la idea de fundar un partido político cuyo objetivo es luchar por un mundo sin pobreza, el partido "Por Un Mundo Más Justo".
Con motivo del nacimiento de nuestro tercer hijo el pasado 23 de diciembre, he estado estos dos últimos meses algo más alejado de la vida cotidiana del partido. Este período me ha permitido observar el discurrir del partido desde la distancia, y los dos sentimientos que me han asaltado pensando en este proyecto son los de sorpresa y fascinación.
Por Merche Mas Solé
La Asamblea de los Obispos de Québec afirma que “hemos estado habituados a pensar que la transmisión de la fe seguía el modelo del río que crece poco a poco con el aporte de varios afluentes que vienen a ensanchar su cauce. Es así como la transmisión de la fe tenía su fuente en los hogares. Después, en la etapa de la infancia y la adolescencia, ensanchaba su curso con el afluente principal de la escuela y la enseñanza religiosa escolar.Las parroquias tomaban el relevo para el resto del curso y del declinar de la vida. La transmisión de la fe se operaba de manera progresiva, de etapa en etapa, como una herencia llevada y arrastrada en el oleaje de la vida, en el funcionamiento de las instituciones sociales y eclesiales”. Hay que reconocer que esta imagen del río y de sus afluentes ya no corresponde con la realidad. De este modelo de río con un cauce actual incierto, es urgente pasar a otro modelo. “En las nuevas condiciones que vivimos, es importante ir allí donde la fe toma su fuente. Es decir, en el corazón de la experiencia de los jóvenes. Extraer la experiencia espiritual que brota de la vida que hace presentir lo esencial, que despierta, que pone en marcha, que hace vivir. La educación en la fe no es sòlo una cuestión de reunir recursos; es, ante todo, una cuestión de descubrir la fuente”.
Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
Según la antropología del optimismo, el ser humano es constitutivamente bueno. Su configuración interna, sus pulsiones emocionales y afectivas, sus proyectos más genuinos, sus aspiraciones profundas, están orientadas a lo justo, lo bello, lo grande, lo recto.
Según la antropología del pesimismo, el ser humano es constitutivamente malo. Su configuración interna es caótica, descompensada, anómala. Sus tendencias y sus aspiraciones le llevan al egoísmo, al abuso, a la prepotencia, a la injusticia, a la infidelidad, a lo bajo, a lo feo, a lo mezquino.
En la antropología del optimismo, el mal existe (no podemos ir contra la evidencia de los hechos), pero tiene sus orígenes fuera del corazón humano. Ese mal nacería, entonces, desde la cultura, la sociedad, los influjos extraños a la naturaleza sana y buena que todos encierran en sí mismos pero que no siempre pueden manifestar hacia afuera por culpa de fuerzas externas.
En la antropología del pesimismo, donde todo lo humano sería intrínsecamente malo, la bondad sólo podría surgir desde fuera. La educación, la cultura, el estado, debería poner frenos y cárceles para controlar a la “bestia”, para impedir el mucho daño que nace de corazones desencadenados. En otras palabras, sólo la sociedad y la cultura podrían conseguir algo “bueno”, aunque seguramente eso “bueno” estará teñido muchas veces de egoísmo y de miserias, será algo inconstante como inconstante es la estructura psíquica, enferma y frágil, que nos caracterizaría como humanos.
(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor).- Con ocasión de la primera edición del Gran Premio de Europa de Fórmula 1 el sacerdote y periodista Antonio Díaz Tortajada compuso una oración para los conductores. Es una oración sencilla, como todas las que suele utilizar pero al mismo tiempo es una plegaria profunda, completa y que todos nosotros la debemos de poner en práctica. Entonces ya le dimos publicidad y ahora, con ocasión del Gran Premio de Europa 2009 vamos a insistir de nuevo en ella pero vamos a completar la información hablando de NUESTRA SEÑORA DE EUROPA, patrona de Gibraltar. Hemos pensado - y creo que con toda la razón - que si la carrera de valencia se llama GRAN PREMIO DE EUROPA qué mejor que ponerla al amparo de NUESTRA SEÑÓRA DE EUROPA. Pero para quererla y amarla antes ha de conocerse de ahí que vamos a darles unos datos de esta advocación mariana que tanta devoción ha despertado y sigue despertando en Gibraltar. Y precisamente vamos a hacerlo cuando en Valencia ya empiezan a rugir los motores de los Fórmula 1. Valencia, la Comunitat Valenciana, VALMOR y los propios organizadores, sin excluir ni a pilotos ni mecánicos, han de sentir la protección de María con la advocación de Nuestra Señora de Europa. Una advocación que si aquí parece toda una novedad, en Gibraltar llevan años y años confiando a ella las ilusiones y esperanzas de los católicos de aquel 'Peñón'.
Un retrato de san Pío X preside el presbiterio de la parroquia Nuestra Señora del Rosario y se ubica en un lugar destacado del Local Social de la Hermandad del Stmo. Cristo de Los Afligidos
(José Ángel Crespo Flor).- San Pío X, titular del arciprestazgo donde se encuentra la parroquia Nuestra Señora del Rosario del Cañamelar fue el papa de comienzos del siglo XX, en el cual hemos nacido todos nosotros. Las otras parroquias que configuran el arciprestazgo que tiene por titular y, en cierta manera, por patrono a este gran santo que fue Papa (San Pío X) son: Nuestra Señora de los Angeles, La Inmaculada de Vera, La Ermita de Vera, Cristo Redentor - San Rafael, San Vicente Ferrer, Preciosísima Sangre y Nuestra Señora de la Buena Guía.
Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
Internet permite generar espacios interactivos. Medios de comunicación, páginas informativas, blogs, ponen noticias o reflexiones, y dejan espacio a las opiniones de los internautas.
El fenómeno tiene aspectos interesantes, porque agiliza lo que en la prensa clásica eran las “cartas de los lectores”. En algunos casos, cientos (incluso miles) de comentarios se suceden casi al mismo tiempo que una noticia ha empezado a circular por nuestro mundo cibernético.
Por Jorge González Guadalix
Los apóstoles estaban indignados. A quién se le habría ocurrido poner a la cabeza de todos nada menos que a Pedro, bruto donde los haya. Bastaba el discurso de hoy para darse cuenta.
Una muchedumbre de gente: judíos, prosélitos, no creyentes. Y un lenguaje que no entendía nadie. Porque Pedro comenzó su discurso así:
“Israelitas, escuchad estas palabras: A Jesús, el Nazareno, hombre acreditado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo por su medio entre vosotros, como vosotros mismos sabéis, a éste, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos; a éste, pues, Dios le resucitó librándole de los dolores del Hades”.
Los apóstoles se apuntaron al fracaso. Sólo a un bruto como Pedro se le ocurría hablar, así, de primeras, del Nazareno, de su muerte en la cruz, y encima acusar de ello a los oyentes. Estaba empleando un lenguaje ininteligible, unas palabras desconocidas. Vamos, como para echar a todos y posiblemente hasta recibir alguna pedrada.
Pero la cosa no quedó ahí.
Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
Cuanto más pequeño, más fácil resulta eliminarlo. Porque el aborto es más rápido cuando el embrión tiene pocas semanas. Porque los “médicos” necesitan menos aparatos y la madre corre menos riesgos. Porque los traumas después del aborto, dicen algunos, serán menores. Porque, otros añaden, el embrión no sufre nada si viene despedazado en las primeras etapas de su vida.
Éste es el modo de razonar de quienes defienden leyes para establecer “plazos” para el aborto.
Pero el presupuesto de fondo es siempre el mismo: cuanto antes, mejor. ¿Mejor para quién? No para el embrión, que nunca nacerá. Tampoco para la mujer, que muchas veces esperaba una ayuda en su vocación de madre y sólo encontró presiones para que abortase. Tampoco para la sociedad, porque no puede mejorar una nación cuando permite eliminar a los hijos no nacidos. Tampoco para los médicos y profesionales de la salud, que utilizan para matar una ciencia que debería servir a la vida. Tampoco para los mismos políticos, que se engañan y nos engañan al decir que defienden el “derecho” de la mujer a decidir libremente cuando en realidad lo único que promueven es una cultura del abuso, de la violencia, del desamor, de la muerte.
Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
¿La Iglesia habla sobre el aborto? En seguida aparece quien recuerda los “crímenes” de la Inquisición o el caso Galileo.
¿La Iglesia defiende caminos seguros para detener la epidemia del SIDA? Algunos quieren silenciarla al decir que la Iglesia fue “siempre” enemiga de la ciencia.
¿La Iglesia habla de la fidelidad matrimonial y del sentido genuino de la sexualidad humana? En periódicos y revistas surgen artículos y comentarios contra la moral católica por anticuada y llena de prejuicios medievales.
¿La Iglesia dice un no firme a la eutanasia? En internet y en los blogs la declaran pérfida, porque en el pasado permitía la quema de brujas y ahora desea, de modo cruel, que los enfermos sufran días y días abandonados en hospitales llenos de aparatos y vacíos de cariño.
Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer

(Traducción de Ignacio Peyró del original inglés Plague Journal (1999), Libros Libres, Madrid 2009, 295 pp.)
Estamos ante una novela que sirve para pensar. Presenta el choque entre Nathaniel Delaney y un mundo que se ha desquiciado, desde ideas de progreso y libertad bajo las que se esconde un proyecto de imposición ideológica por parte del «Nuevo orden mundial».
Michael O'Brian, conocido por novelas como El padre Elías y El librero de Varsovia (parte de una serie, Children of the Last Days, de seis obras, tres de las cuales dedicadas a la familia Delaney), recoge aquí las notas de una especie de diario de Nathaniel Delaney, director de un periódico, The Swiftcreek Echo (o simplemente The Echo), desde el cual lucha contra una mentalidad que destruye los valores de la civilización cristiana. Las páginas de este «diario» llegan imaginariamente a nosotros gracias a un cabo retirado de la Policía Montada del Canadá, que las recató después de que Delaney hubiera sido arrestado en la cárcel del pueblo y «desapareciese» de la escena tras ser llevado a otro lugar no determinado.
Martes, 29 de mayo
Julián Moreno Mestre
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Martín Gelabert Ballester
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis