Por Fernando Pascual Aguirre de Cárcer
El coche derrapó. El choque fue inevitable. A duras penas los viajeros salen por la puerta trasera, entre los cortes producidos tras la explosión de las ventanas.
Están aturdidos, en estado de shock. Luego, en el hospital, más serenos, recuerdan la secuencia de los hechos. Es entonces cuando duelen esas decisiones, esos momentos, que llevaron al desastre. Quizá incluso duelen mucho más que las heridas, porque habría sido necesario poco, muy poco, para no terminar el día en un accidente grave.
Martes, 29 de mayo
Julián Moreno Mestre
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Martín Gelabert Ballester
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis