En cristiano

Un congreso

  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Por Carmen Pérez Rodríguez
Voy a pensar en voz alta con Vds sobre “un congreso” y no sobre un concilio (del latín concilium) que es por definición, una reunión o asamblea de autoridades religiosas- obispos y otros eclesiásticos- generalmente efectuada por la Iglesia Católica u Ortodoxa, para deliberar o decidir sobre las materias doctrinales y de disciplina. Por eso no hablo de concilio porque es que ya no podría hablar.

Ya se que todos sabemos lo que es un congreso. De forma sencilla, un congreso es una reunión, en la que se dan conferencias, ponencias, mesas redondas generalmente periódicas en que los miembros de una asociación, cuerpo, organismo, profesión etc. se reúnen para debatir cuestiones previamente fijadas. Claro evidentemente siempre hay una primera vez, un primer congreso, y después a partir de ese primero se numeran. Por tanto no hablo del edificio donde los diputados celebran sus sesiones. Ni de cámaras legislativas. Sencillamente hablo de congreso en el sentido de gran encuentro, que decía al principio, para el que se lanza la convocatoria para ese evento. Pienso que los congresos son algo realmente bueno, dinámico, efectivo, son una buena táctica muy actual para ayudar y colaborar en la investigación del tema, del problema, de la situación a tratar. Se traducen las necesidades en preguntas para las que obtener respuestas, se valoran críticamente las situaciones. Se formulan preguntas se buscan evidencias disponibles, experiencias, reflexiones, se evalúan los distintos aspecto, se resumen evidencias, se integran resultados etc. etc. Suponen un gran escenario y tienen un gran valor educativo y de tipo práctico por las propuestas que se hacen, impulsan cantidad de investigaciones, y cuanto mejor sea el congreso más horizontes abre y más provechoso es.

Y Vds se preguntarán y ¿todo eso a qué viene hoy? En esta Ventana abierta comparto con todos Vds. lo que admiro, lo que aprendo, lo que me preocupa, lo que me hace bien, lo que tantas y tantas personas me enseñan a través de libros, o de conversaciones, vamos de todo lo que es nuestra vida. Y claro me he quedado…, y no se que palabra decir, porque no es ni parada, ni suspensa siquiera, al oír y leer en el periódico que se va a celebrar un Concilio o Congreso de ateos en Toledo. Concilio por definición imposible. ¿Un congreso de ateos?, Pero ¿cabe mayor incultura, mayor disparate, mayor insensatez?. Fíjense, si me dijeran que era un congreso de agnósticos, o sea de personas que buscan y se interrogan como pueden llegar o no llegar al conocimiento de Dios, que expresaran sus dudas, sus inquietudes, pues, lo comprendo, y tiene sentido. Claro, una persona que no puede algo, que no puede llegar al conocimiento de algo, digo yo que se molestara en pensar, dialogar, leer, abrir la mente y los ojos todo lo que le permita su capacidad. Pero ¡que absurdo un congreso para hablar de algo o alguien que no existe¡ El ateismo no es una propuesta, es una negación, es el mayor sin sentido, porque en realidad tendrán que estarse todo el tiempo refiriéndose a lo que no existe. Ya los griegos vieron que de la nada no se puede hablar, si niego a Dios lo niego y punto, tenga o no tenga mucho sentido. Ese será mi problema, y cuanto más me revuelva contra mi problema peor, o es que está poniendo algo muy serio de manifiesto. Si no hay agua pues no hay agua, y me atengo a las consecuencias, no se puede suplir con nada. Si no hay luz pues no veo, y también me atengo a las consecuencias.

Para mí uno de los agnósticos más serios es Emmanuel Kant y es muy significativo a este respecto. No se preocupen que no voy a hablar de “teorías filosóficas”. Este señor no fue un ateo, sino un agnóstico serio, que pensaba que a través de lo que el entendía por conocer no se podía llegar a Dios. Alma, mundo y Dios eran las tres grandes ideas, las tres grandes totalidades. Alma síntesis de toda la persona, mundo síntesis de toda la naturaleza, de todas sus leyes y realidades., y Dios síntesis de síntesis. Estas ideas espolean el conocimiento, (como de hecho ha pasado) pero no se puede llegar a ellas a través del conocimiento. ¡Ah¡ pero Kant al hablar de la libertad, de la moral necesita poner en pie esas tres grandes ideas, y por eso el habla de un uso de la razón para el conocimiento y otro uso de la razón para la moral. Kant, dice Unamuno, reconstruyó con el corazón lo que con la cabeza había abatido.

“La realidad de Dios obsesiona al que se proclama de manera ostentosa ateo. El cuidado que se pone en asegurar que va a liberar de una vez por todas a la humanidad es un signo de su obsesión, que renace una otra vez. Cada uno quiere probar, mejor que sus predecesores que, en contra de lo que ellos dicen, el está tranquilo en su ateismo y no siente necesidad alguna de pensar en Dios para negarlo. Qué está totalmente a gusto “sin Dios”, sin tener necesidad de decírselo a sí mismo. Pero todo esto queda en discursos. Y la preocupación que en ellos se manifiesta con todo lujo de sutilezas y de precauciones cada vez mayores, les traiciona” (Henry de Lubac). Un congreso de ateos sobre el ateismo. Será el primero y el último claro, ya es tontería que sea el primero, pero si tiene éxito para ellos, será el último. ¿Se puede vivir de verdad en un mundo sin Dios? ¿Es realmente pensable? ¿Se acabó, no hay Dios? Ah ¿pero sin Dios puede empezar alguien y algo? Lo dejo porque mis interrogaciones no acabarían.

8 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Clau 04.11.08 | 16:26

    Alvaro, no alcanzo a comprender lo que decis. Los estadounidenses estan del lado de dios? Ya veo

  • Comentario por Clau 04.11.08 | 16:23

    En primer lugar deberías diferenciar un congreso de ateísmo no es lo mismo que un congreso de ateos. Justamente, aca se reunirán también religiosos para discutir sobre la fe o la falta de la misma.
    Por otra parte, si las personas ateas se reunen ¿porque te molesta tanto? Si a vos no te interesa discutir el tema.
    Y los ateos no reunen para discutir la existencia de un dios, sino para defender su derecho a pensar diferente y que no se los discrimine por ello.
    Pero la tolerancia no es algo que enseñe ninguna religión.
    La verdad los hará libres. La mentira, creyentes.

  • Comentario por Mike 10.12.07 | 11:22

    Una persona que no cree en ninguna superstición, especialmente la superstición religiosa (la más dañina de todas) es lo que algunas personas denominan con la etiqueta "ateo"

    Si lo desean, pueden ponerme dicha etiqueta, ya que considero que DIOS es una invención humana, una superstición.

    Si no hubiese proliferado la superstición cristiana, hoy practicarían ustedes la adoración de los dioses clásicos.

    Libérense de tanta patraña y abracen el mundo real.


  • Comentario por Raúl 08.12.07 | 08:54

    No entienden ustedes nada. Yo soy ateo estricto y les puedo asegurar que no me obsesiona su dios. Lo que me obsesiona es la intolerancia de las religiones, sobre todo las monoteístas, y que quieran imponer como "verdades naturales" su ídeología y su más que discutible moral, y que utilicen la escuela para propagarlas. Me "obsesiona" como a lo largo de la historia los monoteísmos, antes de cuyo auge eran desconocidas las guerras de religión, han sido causa de tortura, destrucción y muerte. Y me indigna esa sensibilidad tan exquisita que, como la princesa del guisante, tienen los creyentes, que niegan el derecho a reirse del absurdo religioso diciendo que se falta al respeto. Las personas, que son libres de crer lo que quieran, son objeto de respeto. Las creencias, no, y eso es algo básico que no han entendido los creyentes, que por otra parte nos miran con compasión como siu nos faltase algo. NO sufran por nosotros, de verdad. Se sorprenderían si fuesen capaces de entender que se puede ...

  • Comentario por Álvaro 16.11.07 | 22:54


    Muchas personas han recibido un educación cristiana ejemplar: les ha hecho buenos, generosos, abnegados frente a las adversidades, y lo que es más importante, alegres. Además, su fe profunda les da seguridad, serenidad...su vida es una bendición, para ellos y para los demás, sean o no cristianos. Otros hemos tenido menos suerte, y nuestra educación cristiana se ha basado en el miedo, la culpa, el pecado y el infierno. El daño psicológico ha sido grande, a veces se tarda toda una vida en remediarlo y en limpiar el espíritu de sus secuelas, a veces ni siquiera se toma conciencia de la importancia de la tarea. Ante un congreso como el de Toledo lo primero que pienso es que los asistentes serán en su mayoría adultos y españoles: por fuerza han tenido contacto con el catolicismo. Detrás de cada ateo español hay una historia personal de enfrentamiento a la propia espiritualidad y a la condición humana que sería apasionante conocer

  • Comentario por Álvaro 16.11.07 | 22:52



    La educación católica ha fabricado muchos ateos, y más todavía, católicos no practicantes. Ateos conozco algunos, y es bastante corriente que hayan caído en el rencor. Mala cosa, el rencor es siempre venenoso. Pero, como nos han enseñado el cristianismo como verdad única (“fuera de la iglesia no hay salvación”) la tarea de reconstruir la propia personalidad desde ese “fuera” es muy dura. Creo que he sido capaz de evitarlo, más aún, conservo como un tesoro espiritual algunos pasajes de evangelio (sermón de la montaña y algunos más) que me sirven y acompañan siempre. Creo en la resurrección de Jesús como una metáfora de la capacidad de resurrección espiritual, EN VIDA, que tiene cada ser humano. Creo que en la psique humana está un componente espiritual y trascendente, una tendencia hacia lo sagrado que en absoluto demuestra que Dios existe, pero sin el cual no se entiende ni la historia individual ni la colectiva, y que es también una necesidad.

  • Comentario por álvaro 16.11.07 | 22:51


    Al negar a Dios, los ateos niegan también esa parte de sí mismos, y esa automutilación inconsciente les hace mucho daño. Es más, ese componente negado se las escapa por otra parte, y a veces, en su vida diaria sacralizan actividades, lugares o momentos en un reflejo subconsciente de esa necesidad. Sin ir más lejos, el marxismo defendió que la religión es el opio del pueblo, y en su construcción teórica, al hablar de la sociedad sin clases, en que todos seríamos felices en paz y concordia, se les coló uno de los arquetipos religiosos más poderosos y universales, la búsqueda y la promesa de un paraíso futuro (terreno o ultraterreno, según los casos), clarísimamente manifestado, además en su más poderoso enemigo, los EEUU, cuyos pioneros y fundadores llevaban eso en la cabeza cuando llegaron a aquéllas tierras vírgenes. O sea que la terrible Guerra Fría vino a ser una guerra de religión inconsciente entre dos versiones de Paraíso. Para que luego digan que Dios ha muerto.

  • Comentario por jovi 09.11.07 | 12:46

    Dios ama a todos especialmente a los ateos.

Domingo, 19 de mayo

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2013
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Sindicación