Por Pagliaccio delle parole

Quiero hacer teatro, pero no sé cuando será la mejor oportunidad. Algo gracioso, pero instructivo. Quizá un auto sacramental que no sea muy rollo. Y se me adelantan otros que me han pedido que cambie de "chip", que no puedo ir de normal todo el tiempo, ni de tolerante ni paciente, que me ponga una máscara de autoridad, no la habitual, sino una un poco más agria, como de sargento. Pero veo que quizá de lo que hablan se trate de algo más que una careta. No puedo cambiar de personalidad, de forma de ser. Parece, ojalá me equivoque, que si uno se descuida, puede llegar a agriar el carácter. Tal vez todo consista en no ajustársela demasiado a la cara.
Es cierto que para que te hagan caso a veces has de estar más firme, más asertivo o agresivo. Aunque lo comprenda en teoría, no lo veo del todo necesario, al menos no durante todo el tiempo. Me veo intentándolo durante una temporada. Pero, ¡con lo bonita y agradable que es la normalidad, la sencillez, la espontaneidad, la libre expresión...¡
Si la verdad nos hace libres, la libertad nos hace más humanos. Si con alguien yo tengo que restringir mi libertad o mi forma de ser normal no estoy siendo del todo yo mismo. Siempre que mi libertad o mi carácter no entre en colisión con la libertad del otro, claro.
A la raíz está jugándose el respeto, no la libertad, por mí y por el otro. Porque si hay respeto por el papel y responsabilidad que cada uno ocupa, entonces no hay temor a la libertad ni a su expresión. Entonces no tiene porqué haber reprensión, sino cauces de comunicación interpersonal. Ese teatro es el que me gusta. El que cambia la máscara por la persona, el fondo por la forma, es que ha evolucionado. El proceso es lento, pero merece la pena apostar por la verdad y no por la apariencia, por el respeto y la libertad y no por el miedo o la violencia.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Martín Gelabert Ballester
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos