En cristiano

Tenemos ojos y no te vemos

29.10.06 | 23:45. Archivado en COLABORACIONES, Melkon
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Por Melkon

Sí, muchas veces pienso lo duros que somos. Ya seamos reyes o mendigos, ricos o pobres. Qué necios también. No aceptamos más de lo que podemos constatar con nuestros falibles sentidos y nuestros flacos instrumentos de medida, ya sea un telescopio o un microscopio. La razón, ahí es nada y todo, para muchos, en innumerables veces se vanagloria de sí misma en lo que puede alcanzar. Se recrea en su propia limitación. Y así nos creemos sabios, magos, brujos, adivinos, y que podemos discernir, juzgar, opinar, criticar, conseguir,... casi todo.

¡Qué poco sentido y significado damos al verbo “creer”! Decimos “creo” como quien dice pienso, opino, ... pero con temor, con un fondo de desconfianza. Nos creemos de verdad muy pocas cosas. ¿Sabemos de verdad lo que es fe? ¿y lo que es razón? ¿atendemos de verdad al significado de las cosas, a su origen, o nos mueven casi exclusivamente los principios de placer o rechazo visceral?

Tenemos delante de nuestras narices el milagro de cada día de la vida, lo más maravilloso de la existencia y pensamos que quizá no estemos en el punto de vista adecuado para sentirla, notarla, tocarla, así, tan maravillosa, como quizá la sueñan o ven otros (santos o personas de sensibilidad muy especial).

Nos parece mentira que Tú te hayas hecho como nosotros, en todo igual salvo en el pecado. En todo, de lo que nos quejamos, igual: trabajos, fatigas, dolor,... Y tú lo pasaste todo eso y nos enseñaste a pasarlo, no de cualquier manera, sino a través de la entrega, del ofrecimiento del propio querer a una Voluntad mucho más grande, sabia y providente.

Y ahí otros siguen sin ver, aunque nosotros no es que veamos mucho más que ellos. Y estamos, todos, aquí, frente a tí en el espectáculo de la vida en que participamos. ¿Cómo vernos vivir como tú nos ves? NO podemos aún, quizá cuando estemos contigo. Y esa tensión entre nuestra finitud, impotencia, angustia, drama, ... a veces un poco desesperada, y el gran deseo de nuestro corazón de llegar a la plenitud, de tener esperanza en una eternidad posible, un fin a toda frustración, muerte y dolor, es lo que nos constituye hoy, aquí y ahora.

Sí, estamos bien hechos. Para la libertad, para la felicidad. Tenemos la marca de tu fábrica. Nos hiciste para ser felices, libres, esperanzados,... Y así quieres que te busquemos, por nosotros mismos. Y nos ponemos entonces a usar los sentidos que nos diste.

Tenemos ojos y no te vemos. Pero estás, ¡vaya si estás! Y esto sólo podemos verlo con "otros ojos". Porque en los efectos, en las cosas que pasan cada día, estás. Sí, podemos ver tu firma en algunas, los brillos (la belleza), tu gracia (los detalles de tu amor),... en algunos acontecimientos buenos y afortunados. En otros me cuesta más porque mi fe es todavía muy poca. Y cuando creo haber alcanzado un poco más de luz, me sorprendes con más horizonte ante mis ojos.

Me doy cuenta, como me pasa cuando estoy contigo un rato hablándote, que no soy nada sin tí, que soy tuyo, que quiero vivir más desde tí, en tí. Ser pan en tí hecho pan. Ser piedra viva, ser sarmiento, ser... lo que quieras, siempre que esté contigo y pueda servir a los demás para ir más a tí, más cerca de tí. Porque sin tí nada puedo hacer, nada. Ni nadie puede vivir ni actuar sin tí, aunque no quiera reconocerlo. Y estás, y eres porque actúas.

Rabboni, ut videam! ¡Maestro, que vea!

1 comentario


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Sofía Cohen 03.06.07 | 20:59

    Por favor, Melkon, no dejes de escribir en el blog.
    Me hace mucho bien leerte.
    Gracias y que el Señor te bendiga.

Viernes, 17 de febrero

BUSCAR

Editado por

  • facebook
  • twitter
  • Youtube
  • RSS

Hemeroteca

Junio 2011
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930   

Sindicación