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DOMUND (22 octubre): Momento propicio para rezar el Rosario Misionero

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REZAR EL SANTO ROSARIO POR LAS MISIONES Y LOS MISIONEROS ES UNA PRACTICA SALUDABLE Y NECESARIA

(Desde El Canyamelar de Valencia, José Ángel Crespo Flor.-)
Ante la proximidad del DOMUND, hemos creído muy oportuno incidir en la importancia del rezo del Santo Rosario. Pero en esta ocasión vamos a hablar del Rosario Misionero. Porque es importante que todos nos refresquemos la memoria y es importante que, al menos una vez al año, todo el mundo lo pongamos en practica. Con su rezo haríamos dos gestos: el propio de rezar el Santo Rosario en el mes del Rosario, en el mes de octubre, y el genuino de rezar por los cinco continentes a través del Santo Rosario Misionero. Dos gestos, dos actitudes importantes y que nos beneficiarán en la misma medida en que lo recemos con pausa, sin prisas y con las meditaciones oportunas. Pienso que es importante que el domingo, día del DOMUND recemos el Santo Rosario propio del día, el Rosario Misionero, ya que con ello nos acordaríamos de nuestros hermanos más desfavorecidos y haríamos de nuestra plegaría una oración que traspasase cualquier frontera porque ser católico es ser miembro de la iglesia universal. Como católicos no podemos olvidar la solidaridad con nuestros hermanos más necesitados. Es por eso que oramos por las misiones y una forma de hacerlo es con el rosario misionero. Pedimos por toda la Iglesia, por los misioneros y por que se extienda el Reino de Dios sobre la tierra y reine en todos los corazones, da igual la raza o la posición social que se ocupe porque dios no entiende ni de colores ni de estratos sociales, para Dios todos somos iguales

EL ROSARIO MISIONERO
El Rosario Misionero lo representamos con 5 colores distribuidos así:

Primer misterio: color verde.
En esta decena rezamos por la iglesia de África, para que una vez evangelizada, se convierta en evangelizadora.

Segundo misterio color rojo.
En esta decena rezamos, por la iglesia en América; el continente de la esperanza; para que seamos como María; Misioneros de Cristo y salgamos a evangelizar a otros continentes.

Tercer misterio color blanco.
En esta decena rezamos por la iglesia en Europa; para que se realice la unidad en un solo Señor; una sola fe y un solo bautismo.

Cuarto misterio color azul.
En esta decena, rezamos por Oceanía; para que los habitantes de las islas; ingresen a la iglesia y adquieran el espíritu misionero.

Quinto misterio color amarillo.
En esta última decena rezamos por todos los que viven en Asia; para que todo el continente; donde vive más de la mitad de la humanidad; reciba la santa fe católica.

MONSEÑOR FULTON SHEEN
El Rosario Misionero fue ideado por Monseñor Fulton Sheen, arzobispo norteamericano, a mediados del siglo XX. Su Santidad el Papa Juan XXIII rezaba el Rosario Misionero todos los días por el mundo entero, dedicando una decena a cada continente: "Como papa debo orar por la humanidad entera y lo hago al rezar el Santo Rosario Misionero: la primera decena por Africa, la segunda por América, la tercera por Europa, la cuarta por Oceanía y la quinta por Asia".

*Reflexión Teológica acerca del DOMUND
Por Monseñor Francisco Pérez González
(Arzobispo Castrense y Director Nacional de OMP)

Este año la Iglesia se alegra al festejar al Patrono de las Misiones, San Francisco de Javier, en la conmemoración de los quinientos años de su nacimiento. La labor de este misionero navarro ha traspasado los siglos e incluso hoy se le recuerda como un hombre que no tuvo ningún reparo en desprenderse de todo para ir a evangelizar a tierras lejanas de oriente. En la Jornada del Domund 2006 le hemos puesto como modelo, testigo y maestro de la misión. Nunca se hubiera imaginado, el santo de la Villa de Javier, el bien que ha ido haciendo a través de estos quinientos años. Su honda experiencia de amor a Jesucristo ha producido tales frutos que va más allá de las fronteras terrenas y de las fronteras culturales. Sólo quien está enamorado de Cristo y apuesta por Él llega a dejar un aroma que siempre permanecerá a través de los siglos. Pero ante todo, el santo se hace un testigo fiable para todos los que tengan una mínima relación con él.

La labor misionera de San Francisco fue muy sencilla. No tenía los recursos que hoy tenemos, como son las nuevas tecnologías, la cercanía por los medios tan veloces que hoy se dan, los sistemas informáticos..., pero la humanidad tiene tanta necesidad, como hace quinientos años, de referentes seguros y firmes para que puedan ser ayuda y motivo de mayor felicidad y paz. El ser humano siempre ha ansiado ser más entero y más completo, es decir, más identificado consigo mismo. El Patrono de las Misiones sólo vivía con una inquietud: "que todos conocieran y amaran a Jesucristo y a su santa Iglesia". Y esto es lo único que puede llevar al hombre a encontrarse consigo mismo y a festejar la vocación a la que está llamado. Mientras esto no se consiga, el ser humano camina a tientas.

Ser testigo de Cristo realiza a la persona y la hace más asequible a las ansias que están anidadas en lo íntimo del alma. Llegar al fondo del ser no es fácil si no se tiene la clave esencial que lo abre, y sólo lo puede realizar un espíritu de amor. Jesucristo nos ha manifestado que este amor ­que procede de Dios­ es el único que realiza al ser humano. La crisis fundamental de nuestro tiempo consiste en la obsesiva preocupación por "venerar la superficialidad". Parece como si de una "nueva religión" se tratara. Cuando se margina de la propia vida a Dios, todo está permitido. El culto al cuerpo, la adorable ocupación de "dar buena imagen", la magia ilusionada de la fiesta del viernes y sábado noche, el insaciable deseo de convertir el sexo en una mística del vacío... han hecho que muchos ­tal vez inconscientemente­ hayan olvidado que la trascendencia es la catapulta de la auténtica libertad. Una inmanencia sin el sentido trascendente se convierte en una sepultura llena de vacío. Una vida sin amor es una vida que no es vida.

El amor verdadero que anida en el corazón del hombre le hace ser garante de una mayor dignidad. El Papa Benedicto XVI nos ha regalado una encíclica maravillosa (Dios es Caridad) y nos ayuda a profundizar en el sentido hondo del amor que tiene su fuente en Dios. La misión fundamental es ser testigos de este amor. De ahí que San Francisco de Javier se caracterizó por ser un testigo y maestro de la misión. No hay misión auténtica si no está respaldada por el testimonio del amor. Los misioneros serán auténticos si están, en medio de la humanidad, sólo y exclusivamente para manifestar que Dios sigue amando al género humano.

Recuerdo que en una ocasión visité a los misioneros, de cuatro regiones, que están realizando una maravillosa labor en África. Lo que más agradecen además de la visita que se les hace es el estímulo y ánimo que se les infunde compartiendo la misma fe en Jesucristo. Ellos mismos nos dicen: "Yo estoy aquí porque creo en Dios y deseo que los demás lo conozcan". No tienen otras pretensiones. Lo demás se da por añadidura y de ahí que hagan hospitales, escuelas, comedores... y todo porque hay una ley fundamental que lo sustenta: el amor. El Papa Benedicto XVI afirma que "desde sus orígenes, el pueblo cristiano percibió con claridad la importancia de comunicar, a través de una incesante acción misionera, la riqueza de este amor a todos los que todavía no conocían a Cristo" (Cfr. Discurso a los participantes en un Congreso sobre el Decreto "Ad gentes", Roma, 11 de marzo de 2006). Esta es la esencia de la misión.

En esta época tan confusa en muchos ámbitos y tan contradictoria en otros es conveniente reafirmar este compromiso misionero porque ­sigue diciendo el Papa Benedicto XVI­ la "missio ad gentes" parece sufrir a veces una fase de mayor lentitud debido a las dificultades del nuevo marco antropológico, cultural, social y religioso de la humanidad. Hoy la Iglesia está llamada a afrontar desafíos nuevos, y está dispuesta a dialogar con culturas y religiones diversas, tratando de construir con toda persona de buena voluntad la convivencia pacífica de los pueblos. Así, sigue afirmando el Papa, el campo de la "missio ad gentes" se ha ampliado notablemente, y no se puede definir sólo basándose en consideraciones geográficas o jurídicas; en efecto, los verdaderos destinatarios de la actividad misionera del pueblo de Dios no son sólo los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino también los ámbitos socioculturales y, sobre todo, los corazones.

Mi único deseo para el Domund 2006 es el de que nos unamos mucho más para ser testigos del amor de Dios. Si esto cala, dentro de cada uno, Dios nos dará la fuerza para seguir mostrando la esperanza que no defrauda. Y si "la fe mueve montañas" no cabe duda de que, este año también, las manos y rostros de los pobres (faltos de Dios y faltos de pan) nos conmoverán para que en ellos veamos a nuestros hermanos de camino y nos hagamos solidarios en sus necesidades. El mundo no cambiará si no hay personas capaces de amar.

El amor lleno de fe y la fe llena de caridad harán posible el milagro que todos esperamos de "un mundo mejor". Jesucristo nos lo ha dicho: "Conmigo venceréis"; y si creemos en él, él cumplirá en nosotros lo que ha prometido.

Agradezco que en todas las comunidades parroquiales, en las comunidades religiosas, en los movimientos y nuevas comunidades se tenga presente el día y la jornada del Domund 2006 y unidos al deseo del Papa Benedicto XVI seamos capaces de seguir "dando a conocer a Dios que es Amor". De ahí que la caridad sea el alma de la misión. Que la contribución y cooperación de todos haga posible que se realice aquella comunión de bienes que con tanto esmero cuidaban las primitivas comunidades, y así las Obras Misionales Pontificias sean instrumento de esta unión y comunión con el Papa para después poder ayudar a tantos que se encuentran en la precariedad y en la miseria.

*Ante la jornada del DOMUND
Breve reflexión del Rvdo. Sr. D. Miguel Palacios Viel
Director del Secretariado Diocesano de Misiones en Valencia

OCTUBRE es, por excelencia, el mes dedicado al mundo de las misiones. En este año, celebraremos el DOMUND, el domingo 22 de octubre, con el lema: "San Francisco Javier, Maestro y Testigo de la Misión".

Al celebrar este año el 500 aniversario del nacimiento de San Francisco Javier, el gran evangelizador del extremo oriente, debemos escuchar la voz potente de su vida ejemplar y tratar de imitar su entrega al servicio del Evangelio.

La proclamación del Evangelio es el diálogo de Dios con el hombre para la búsqueda del amor. Este diálogo es realizado por la Iglesia mediante sus enviados especiales, los misioneros, que entregan su vida para llevar luz, consuelo y ayuda a los hermanos que sufren y que andan buscando a Dios para comprender el sentido de la vida y de la muerte.

Mantengamos vivo nuestra conciencia, entusiasmo y responsabilidad misionera.

Los misioneros necesitan de nuestra colaboración tanto espiritual como humana y material. Empecemos este curso con la fuerza que da el Espíritu Santo, para formar esa gran Familia Universal de unidad y amor; que es la Iglesia, para vivir EL DÍA DEL DOMUND .

"La Virgen María, que con su presencia al pie de la Cruz y su oración en el Cenáculo ha colaborado activamente en los inicios de la misión eclesial, sostenga su acción, y ayude a los creyentes en Cristo a ser cada vez más capaces de un amor verdadero, para que en un mundo espiritualmente sediento se conviertan en manantial de agua viva" (Benedicto XVI).

Sed generosos en oraciones y limosnas por los misioneros, pues el Señor da el CIENTO POR UNO.

Se aconseja, que en las Parroquias que sea posible, se haga Exposición del Santísimo, para hacer oración por la Propagación de la Fe.

2 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por laura 18.09.08 | 02:05

    me pone contenta encontrar gente que reza por los misioneros.uno de mis hijos es novicio y su pasiòn son las misiones en este momento se encuentra en Guatemala en siguiendo su preparaciòn. ojalà muchos colaboren con los misioneros que al fin son un importante sosten de la fe por ellos es que llega a todos aùn ariezgando sus vidas.

  • Comentario por kendi 17.05.07 | 16:51

    Me agrada a idea de que promueban la oración del Santo Rosario. Yo croe que la idea de promover el rosario misionero es aun mejor porque no solo estamos pidiendo por nosotros sino por nuestros hermanos de todo el mundo; yo soy una joven de tan solo 15 años y aun me falta aprender mas de Dios y pienso que la forma mas bonita de hablar con Él es rezar por todos nuestros hermanos y tener como interceptora a nuestra Madre María.
    ATT:Kendi

    ha,porcierto me gustaria que me mandaran algunas oraciones que pidiendo por cada uno de los continentes, para que ponga en practica el Rosario con mi grupo de jovenes en la que estoy integrad el "MPA"
    Gracias

Martes, 29 de mayo

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