Un padre de diez hijos, que ingresó como franciscano al enviudar, será beatificado, hoy en Benissa, por el arzobispo de Valencia

(Desde El Canyamelar de Valencia, José Ángel Crespo Flor).- El ejemplo de fray Humilde Soria Pons que hoy, sábado 14 de octubre será beatificado por el arzobispo de Valencia, mons. Agustín García-Gasco, nos debe de valer para nosotros. En él se viene a demostrar cómo un hombre cualquiera, haciendo de su vida un constante seguir el Evangelio, puede llegar a la santidad. Si todos somos hijos de Dios y por el Bautismo estamos en Gracia de Dios nuestra misión para hacer real el Evangelio de Jesucristo en nuestras vidas es eso precisamente, seguir a "pie juntillas" lo que en Él se nos dice. No hay otro misterio para llegar a la santidad a la que, por otra parte, estamos llamados desde el mismo momento en que recibimos el agua del Bautismo.
Estos ejemplos que la Iglesia a menudo nos regala con la canonización de los santos ha de servirnos para hacernos ver que cualquiera de nosotros, sea más alto o más bajo; más pobre o más rico; de raza negra o blanca; más inteligente o más torpe; puede llegar a constituir ejemplos a imitar para otros. Y uno de estos ejemplos es precisamente este padre de diez hijos que, después de enviudar, ingresó en la orden franciscana constituyendo por sus gestos pero sobre todo, por su vida, un ejemplo para todos cuantos le conocieron.
La Iglesia que peregrina en Valencia está pues, de enhorabuena ante esta noticia que viene a llenar un hueco que existía en el ya numeroso santoral valenciano.
LA NOTICIA DE PANORAMA ACTUAL
El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, presidirá el próximo sábado en la localidad alicantina de Benissa, perteneciente a la archidiócesis valenciana, la apertura del proceso de canonización de fray Humilde Soria Pons (Oliva, 1844-Benissa, 1905), padre de diez hijos, que ingresó como religioso en la orden franciscana tras enviudar, según informaron fuentes del Arzobispado a través de Avan.
Durante la ceremonia, que se llevará a cabo en la iglesia de la Purísima Concepción a las 19.00 horas, el prelado nombrará al tribunal que instruirá el proceso y a la comisión de peritos historiadores, que recogerán "toda la documentación y testimonios existentes sobre fray Humilde", según explicó Ramón Fita, delegado diocesano para la Causa de los Santos.
La apertura del proceso la impulsan desde hace años los propios vecinos de Oliva, su localidad natal, y de Benissa, donde murió y está enterrado, así como de otras poblaciones cercanas, donde fray Humilde "goza de fama de santidad e incluso tiene dedicadas calles y monumentos".
El fraile franciscano nació el 9 de enero de 1844 en Oliva, "trabajó sus propias tierras como campesino y se casó con Vicenta Catalá, con quien tuvo diez hijos, de los que nueve murieron a temprana edad". El otro hijo "ingresó en los franciscanos y marchó como misionero a América".
En Oliva los vecinos "consideraban que los esposos eran excelentes ciudadanos" y que en su hogar "se vivían las virtudes cristianas ejemplarmente". El matrimonio perteneció a diversos movimientos parroquiales y a los terciarios franciscanos.
Fallecida su mujer en 1885 y "trascurrido un tiempo desde que su hijo ingresara en el seminario franciscano de Nuestra Señora de Regla de Chipiona" (Cádiz), Humilde Soria inició, en 1887, el postulantado de los franciscanos de Santo Espíritu del Monte, en la localidad valenciana de Gilet.
Posteriormente, formó parte de la primera comunidad del convento franciscano de Ontinyent. Tras ello, "tomó el hábito franciscano" en 1890 en Gilet, a la edad de 46 años, y un año después realizó su profesión simple.
Después, fue destinado a la casa de formación de Benigànim, donde fue "el ejemplo para muchos clérigos estudiantes", así como a la comunidad franciscana de Benissa, donde desempeñó "todos los modestos servicios hasta el día de su fallecimiento", el 26 de febrero de 1905, a los 61 años.
En el momento de su muerte, el fraile "ya tenía fama de santidad, no sólo entre los franciscanos, sino sobre todo entre los vecinos de Benissa y Oliva, que recordaban sus constantes obras de caridad, le atribuían hechos prodigiosos e incluso le llamaban ´el fraile santo´ o ´el fraile que hace milagros´".
DEVOCIÓN POPULAR

El deseo de que "se promoviera la causa de canonización de fray Humilde estuvo vivo desde entonces", según Ramón Fita. El año pasado, con motivo del primer centenario de su muerte, "el clamor de la devoción popular en Oliva, Benissa y otras poblaciones propició que se reanudaran los trámites para la apertura oficial de su causa de canonización".
El arzobispo de Valencia ha solicitado la apertura del proceso a la Santa Sede, que la ha autorizado. El propio prelado visitará la tumba de fray Humilde Soria hoy sábado, en el convento de los franciscanos de Benissa, minutos antes de la ceremonia de inicio del proceso de canonización.
Martes, 29 de mayo
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo