(JCR)
Es una pena, pero la explotación del petróleo en los principales países africanos exportadores de esta valiosa materia prima no suele corresponderse con una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos del país agraciado. En esto he vuelto a pensar cuanto, hace pocos días, Amnistía Internacional y la ONG Amigos de la Tierra acusaron a la compañía anglo-holandesa Shell de causar daños irreparables al medio ambiente en el sur de Nigeria, donde la petrolera opera desde hace 50 años. Según ambas organizaciones, Shell lleva mucho tiempo enmascarando datos para atribuir todas las fugas de crudo a acciones violentas de sabotage. Amnistía Internacional y Amigos de la Tierra han denunciado estos actos a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el organismo que agrupa a los países más ricos del mundo. Esta denuncia ha sido también objeto de debate en el parlamento holandés.
Martes, 29 de mayo
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo