(AE)
Ya comienzan a acomodarse los posos de las pasadas elecciones en Uganda. Nueva y aplastante como previsible victoria del partido oficial – lo verdaderamente
sorprendente hubiera sido que no hubieran ganado.. ¡con los ingentes recursos mediáticos y financieros que han tenido a su disposición! – y nuevo cheque en blanco de 5 años para que el presidente y su amplia cohorte parlamentaria sigan haciendo y deshaciendo a su antojo. Eso sí, con recursos financieros que no cuenten, porque han desplumado las arcas del estado y se las van a ver y desear para poder incluso hacer frente a los gastos ordinarios así que imagínense lo que pasará con los extraordinarios.
Pero bueno, no todo está perdido, siempre está el recurso de apoyarse en los países donantes que saben muy bien que Uganda es literalmente la piedra clave de esta caótica bóveda en la que se ha convertido África del Oeste, con grietas amenazantes como son los conflictos abiertos del Este de la República Democrática del Congo y Somalia y las incipientes e imprevisibles manchitas de humedad que se ciernen sobre países como Kenia o el futuro Sur Sudán.
(JCR)
A los que llevan puesta la etiqueta de “revolucionarios” parece que se les perdona todo. O más bien se hace como que no se entera uno cuando oprimen al pueblo del que
esa raza de dictadores suele decir que le ama y le necesita. Eso ha pasado con Gadafi durante muchos años. Como ha ocurrido con Ben Alí y Mubarak, el líder libio ha sido un dictador brutal al que se le ha perdonado todo: unos, porque en Libia encontraban petróleo a buen precio y hacían buenos negocios, y otros porque les atraía la retórica del hombre que desafiaba a Estados Unidos con su carácter “anti-imperialista”, otra etiqueta por la que mucha gente simplista se vuelve loca y por la que están dispuestas a dejar de hacer preguntas en caso de abusos contra el pueblo.
(JCR)
Preocupados como estamos por las revueltas en el mundo árabe, ha pasado bastante desapercibida la noticia de las elecciones que el pasado 18 de febrero tuvieron lugar en Uganda y sobre las que mi compañero de blog ha compartido aquí su experiencia desde el terreno. Como él mismo afirmaba, yo tampoco tengo ninguna duda de que lo más llamativo esta vez ha sido el hecho de que el partido en el poder ha ganado a base de repartir sobres con dinero –de mayor o menor grosor- a diestro y siniestro, utilizando los sobornos descarados para asegurarse el apoyo de periodistas, políticos y de personas que viven con menos de un dólar al día y para las que un dinero puesto en bandeja es una tentación demasiado difícil de resistir. Durante los próximos meses el país se dará cuenta de que las arcas del Estado están vacías, pero para entonces ya será demasiado tarde.
(AE)
Hoy, 18 de Febrero, tienen lugar elecciones presidenciales y parlamentarias en Uganda. El presidente Museveni, después de cambiar sus primeras promesas de no perpetuarse en el poder,
se acerca a su cuarto mandato que posiblemente, si no hay sobresaltos tipo Mubarak, hará que complete 29 años de permanencia en el poder, al principio gracias a la mano militar y posteriormente siendo elegido en diferentes elecciones, algunas de ellas de dudosa factura.
En los días previos a esta jornada, se ha notado muy claramente el desequilibrio entre las fuerzas políticas y candidatos presidenciales. Mientras que el presidente ha utilizado la maquinaria estatal e imponentes cantidades de recursos financieros para promover su reelección en todos los rincones del país y en casi todos los medios de comunicación disponibles, el resto se han tenido que contentar con una presencia más que modesta.
(AE)
Es que no tiene otro nombre, sino el de escándalo. Escándalo porque estamos en el siglo XXI, y nuestro planeta cuenta con un potencial científico, tecnológico, material y económico muy considerable.
Es un escándalo porque se podría solucionar en un periquete si hubiera más voluntad política, si se dirigieran hacia otro lado las prioridades del mundo y si hubiera más dignidad entre la clase dirigente (política y comercial) y los poderes fácticos...
Un mundo que revuelve Roma con Santiago y saca millones para salvar al sistema financiero pero apenas mueve un dedo para hacer que los niños más vulnerables puedan tener un futuro... eso es más que un escándalo, una indecencia.
(AE)
Se confirmó la esperada noticia: los habitantes del Sur Sudán han decidido separarse del Norte gracias a una abrumadora mayoría del 98'8% de los votos emitidos. La
verdad es que los que hemos seguido la trayectoria del Sudán en los últimos años nunca nos habríamos imaginado un resultado tan abultado en favor de la independencia. Normalmente, el escenario electoral del Sudán era el de personas y grupos “comprados” por élites políticamente muy influyentes. Los pucherazos y las manipulaciones electorales estaban tristemente al orden del día.
Ahora, la perspectiva ha cambiado completamente. Quizás fuera el hecho que la región era consciente de que se jugaba el todo por el todo y que en esos momentos contaba con la atención de muchos países y medios de comunicación con lo cual era mucho mas difícil jugar con cartas marcadas... fuera por el factor que fuera, no ha habido lugar para trucos ni amaños: los observadores internacionales alabaron la transparencia y la limpieza del proceso
(JCR)
No se molesten en buscar esta noticia en los medios de comunicación españoles, porque la República Centroafricana es uno de esos países que virtualmente no existen para nuestro mundo rico, sobre todo para España. El pasado 23 de enero hubo allí elecciones y ahora acaban de anunciar que, como todos esperaban, ha ganado el actual presidente François Bozizé. La oposición, sobre todo los principales candidatos Martin Ziguelé, y el ex presidente Ange Patassé -derrocado en 2003 por el actual mandatario-, ya dijeron el día después de las elecciones que rechazaban de antemano el resultado de lo que les había parecido “una mascarada”. Para ellos, el trabajo de la Comisión Electoral fue una chapuza, como demostró la presencia de "listas falsas" de votantes en algunos centros electorales y la ausencia de las listas de electores, que impidió que en muchos sitios bastantes personas registradas y que incluso tenían su tarjeta electoral no pudieran emitir su voto.
(JCR)
Es una pena, pero la explotación del petróleo en los principales países africanos exportadores de esta valiosa materia prima no suele corresponderse con una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos del país agraciado. En esto he vuelto a pensar cuanto, hace pocos días, Amnistía Internacional y la ONG Amigos de la Tierra acusaron a la compañía anglo-holandesa Shell de causar daños irreparables al medio ambiente en el sur de Nigeria, donde la petrolera opera desde hace 50 años. Según ambas organizaciones, Shell lleva mucho tiempo enmascarando datos para atribuir todas las fugas de crudo a acciones violentas de sabotage. Amnistía Internacional y Amigos de la Tierra han denunciado estos actos a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el organismo que agrupa a los países más ricos del mundo. Esta denuncia ha sido también objeto de debate en el parlamento holandés.
Jueves, 16 de febrero
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia