(JCR)
Para muchos millones de africanos el problema no es sólo qué comer, sino cómo cocinar los alimentos. Cada día una ingente legión de mujeres en África tienen delante de sí un problema acuciante: dónde encontrar combustible para hacer fuego. En la mayoría de los casos tienen que ir a algún bosque cercano a las aldeas donde viven para cortar y acarrear leña, o bien tienen que usar carbón vegetal que alguien previamente les habrá vendido. Acabo de leer que hace pocos días el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha presentado una iniciativa internacional para aumentar la eficiencia de 3.000 millones de cocinas en Africa, Asia y Latinoamérica, con el fin de proteger la salud de la mujer y favorecer los beneficios ambientales. Es una de esas buenas noticias que pasan desapercibidas para nuestros medios, que hasta hace poco sólo hablaban de África cuando había hambrunas o guerras de por medio últimamente sólo les interesa cuándo hay secuestros de occidentales o ataques a intereses económicos nuestros, como la pesca en aguas del Índico.
(JCR)
Viví en Uganda 20 años, la mayor parte de ellos en zonas rurales bastante remotas y, en honor a la verdad, debo decir que hoy mueren allí menos niños que en la década de los 80. Hoy la gente tiene más acceso a pozos de agua potable, se realizan más campañas de vacunaciones y el que más y el que menos tiene un centro de salud a pocos kilómetros de distancia. Otra cosa es que después el dispensario funcione mejor o peor. Durante las últimas décadas he visto que se han multiplicado los servicios, aunque también hay que tener en cuenta que en 25 años se ha duplicado la población, pasando de 15 millones a mediados de los 80 a la actual cifra de 32 millones de habitantes.
(AE)
Han sido innumerables las veces en las cuales diferentes personas me han pedido que les oriente sobre a qué Organización No Gubernamental deberían confiar sus donativos. Es
normal que, dada la picaresca que también ha afectado a los sectores de la ayuda, uno quiera que el dinero que uno ha puesto aparte con esfuerzo y desinterés para compartirlo con otras realidades y personas llegue a su fin gestionado por organizaciones serias, comprometidas y transparentes. Ante tales preguntas, siempre he respondido que para mí Manos Unidas era una de las organizaciones cuyo impacto he podido ver en el terreno y por tanto la he puesto siempre como ejemplo.
(JCR)
El lunes 20 comienza en Nueva York una nueva cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Cuando faltan cinco años para llegar a las ocho metas fijada en el año 2000 por los 192 países que forman las Naciones Unidas, cada vez está más claro que no se van a cumplir. A la falta de compromiso de los países ricos (y también de unos cuantos países pobres dirigidos no precisamente por pobres), que prometen y no cumplen, se une ahora la metedura de pata de la ONU de nombrar presidente del comité de evaluación de los ODM al mandatario ruandés Paul Kagame, sobre quien pesan acusaciones muy serias de haber orquestado matanzas que podrían incluso calificarse de genocidio. El co-presidente de este comité, José Luis Rodríguez Zapatero, ha demostrado tener muy poco tacto al aceptar este cargo, aunque el problema podría ser que cuenta con unos asesores pésimos en materia de política exterior africana. El día 20 se verán las caras en Nueva York, donde posiblemente Zetapeta no tenga el problema de imagen pública que tuvo en julio, cuando tuvo que negarse a recibir a Kagame durante la visita de éste a España.
(JCR)
“Los periodistas nos pasamos la vida hablando de gente que no se merece ni dos líneas en cualquier periódico”. Esta frase se la oí a mi amigo, el periodista Ramón Lobo, durante una visita a Uganda en 2004 y desde entonces he tenido infinidad de ocasiones de reflexionar sobre ella. La última fue el pasado 11 de septiembre, cuando el pastor Terry Jones –convertido en la gran estrella mediática del aniversario este año- tras tener a todo el mundo en vilo decidió por fin no quemar copias del Corán, como había anunciado en repetidas ocasiones. Me pregunto qué méritos tiene semejante personaje para hacer que todos los medios de comunicación del mundo estén pendientes de que cumpla una amenaza tan grotesca.
(JCR)
Acaba de terminar una semana de protestas callejeras en las principales ciudades de Mozambique que han dejado 14 muertos, un montón de heridos y 400 detenidos por la policía. La razón de estas revueltas ha sido un paquete de medidas económicas del gobierno entre las que se incluían planes de retirar los subsidios para la producción del pan, que han hecho subir el precio de este alimento en un 30 por ciento, además de nuevas subidas de la electricidad, el agua y los combustibles. Aquí en España, las medidas económicas de nuestro gobierno también provocan protestas y polémicas, pero sin que la sangre llegue al río. Y es que la diferencia entre España y cualquier país africano es que aquí la crisis empezó hace pocos años mientras que allí están en crisis siempre.
(JCR)
Uno de mis cuñados, el sacerdote ugandés Alfred Agwokotho, acaba de sufrir un accidente de moto que a Dios gracias no fue muy serio pero que pudo hacer tenido consecuencias muy graves. Terminó en un hospital del norte de Uganda, donde le dieron varios puntos de sutura en dos cortes que sufrió en una pierna y se rompió un diente, con lo que ya van cuatro los que le faltan. Hace pocos años perdió otros tres en otro choque con la misma moto por una carretera de montaña llena de baches de esas que harían las delicias de los aficionados al moto cross. En muchos lugares de África los curas de aldea se hacen miles de kilómetros al año en moto no por afición deportiva, sino por ir a visitar comunidades cristianas en lugares muy remotos. Un oficio peligroso y generalmente muy poco reconocido.
(JCR)
Acabo de regresar de unas breves vacaciones en la localidad almeriense de Roquetas de Mar. Allí, al otro lado de las hermosas playas bañadas por el Mediterráneo, hay otro mar que se extiende hacia la sierra y que está formado por franjas interminables de plásticos blancos que albergan invernaderos donde crecen, durante todo el año, toda clase de verduras y hortalizas. Muchos, si no la mayoría, de los que trabajan allí, son inmigrantes africanos subsaharianos.
Martes, 29 de mayo
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo