(JCR)
Al menos por una vez, en España nos daremos cuenta de que necesitamos a África para algo importante. Este 10 de enero, comienza en Angola la XXVII edición de la Copa de África de naciones, y en la liga española nos quedaremos sin once jugadores africanos, que se perderán cinco partidos de liga y dos de copa. Pobres de nosotros. A mí el fútbol empezó a interesarme en Uganda cuando ayudábamos a jóvenes guerrilleros a dejar las armas y al día siguiente de salir del bosque jugaban al fútbol en el campo de la misión con los soldados del destacamento militar, los mismos con los que habían estado disparándose a matar hasta el día anterior. Desde entonces me di cuenta de que el deporte pude hacer maravillas, y en África las hace y muchas.
Así que desde este domingo 16 equipos africanos pelearán por un sueño: ser los reyes de un continente que en junio vivirá su gran momento con la organización del Mundial. El campeonato se abrirá el día 10 con un encuentro entre Angola y Malí. La Copa de África se empezó a disputar en 1957 y, a diferencia de un Mundial o de una Eurocopa, se trata de una competición bianual. Millones de africanos vivirán durante tres semanas la alegría de seguir a sus equipos con verdadera pasión.
En España, como digo, nos daremos cuenta de lo que vale un peine. El Barça perderá a Touré Yaya y a Seydu Keita, mientras que el Sevilla se quedará sin Zokora y sin Kanouté. Y la cosa podría haber sido aún peor para el equipo andaluz si Vahid Halihodzic, seleccionador de Costa de Marfil, hubiese convocado también a Koné y a Romaric. Espanyol y Almería se quedan sin dos piezas fundamentales, como son el guardameta Kameni (Camerún) y el ariete Kalu Uche, de Nigeria. Málaga, Mallorca y Valladolid también sufrirán las ausencias del nigeriano Obinna, el camerunés Webño y el angoleño Manucho, respectivamente. Tampoco se salvarán de la cita el maliense Diarra, del Real Madrid, y el camerunés Emaná, del Betis.
Este torneo ha despertado un interés muy grande en Europa, mayor que en años anteriores, debido al crecimiento que el fútbol africano ha experimentado durante los últimos años. Muchos de sus jugadores se curten en equipos europeos, hasta el punto de que, Camerún, por ejemplo, tiene a todos sus jugadores en equipos extranjeros, y en el equipo de Costa de Marfil sólo su portero suplente, Angban, juega en un club de Abiyán. Los equipos de fútbol franceses se quedarán sin 47 jugadores, y el Chelsey –de la liga inglesa- perderá a cuatro.
Cinco de los equipos de estas 16 selecciones estarán en la Copa del Mundo de Sudáfrica. Costa de Marfil, Camerún, Argelia, Ghana y Nigeria aprovecharán esta cita para ultimar su puesta a punto de cara al Mundial. Los cinco ya la han ganado alguna vez. Egipto, con seis títulos, es el país que más veces ha ganado el torneo. Tras ellos están Ghana y Camerún, con cuatro trofeos, y Nigeria y la Republica Democrática del Congo tienen dos.
Los “faraones” han ganado las dos últimas ediciones, aunque las ausencias de dos de sus mejores jugadores, Kaki y Aboutrika y el buen momento de forma que atraviesan Costa de Marfil y Camerún hacen prever un cambio de rey en la competición. Falta por ver qué papel jugará la anfitriona, Angola, que no ha levantado cabeza desde su debut mundialista en Alemania 2006, y también Argelia, que llega a la cita con la moral por las nubes después de haberse clasificado para un Mundial tras 24 años de ausencia.
La final se disputará en la capital, Luanda, el 31 de enero. Merece la pena seguir este torneo, aunque sólo sea por ver lo que puede ser un ensayo general de los Mundiales de Sudáfrica que se jugarán del 11 de junio al 11 de julio, y en el que algún equipo africano podría dar la sorpresa. No se lo pierdan, que también entre los saques de esquina anda el Señor, y sobre todo en África, donde los jugadores rezan en el vestuario, rezan antes de jugar, rezan en el terreno de juego y se deshacen en alabanzas a Dios y a sus antepasados cuando marcan un gol. Les aseguro que si en un aspecto de la vida africana se ve la espiritualidad de sus habitantes, es en el fútbol.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez