(JCR)
Visitaba yo en marzo del año pasado la misión de Mapourdit, en el corazón de Sudán meridional y el joven hermano comboniano Rosario Ianetti, médico de profesión, me mostraba el hospital donde lleva varios años trabajando. Me contó cómo hasta 2004, pocos meses antes de que se firmara la paz, tenían que techar los pabellones con hierba seca porque los tejados de planchas metálicas podían ser detectados por los bombarderos Antonov del ejército de Jartum. Por esta razón utilizaban una gran tienda de campaña que hacía las veces de quirófano.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez