(AE)
El principio de Febrero marca el comienzo del curso escolar en Uganda. Es uno de los momentos de más actividad dentro de las familias. Dado que la red de escuelas públicas del
estado no es suficiente para cubrir gran demanda necesidades del gran número de estudiantes, la enseñanza se ha convertido en una de las actividades económicas más lucrativas del mercado. Cualquier pardillo de tres al cuarto se junta con un grupo de personas afines (no siempre suficientemente cualificadas) y montan una escuela o un internado.
(JCR)
“Si quieres acercarte a tu enemigo, aprende su deporte favorito”. Esta frase, pronunciada por Nelson Mandela en muchas ocasiones para explicar su idea de reconciliación, explica el concepto detrás de “Invictus”, la película basada en el libro “El Factor Humano”, del periodista John Carlin. La soberbia interpretación de Morgan Freeman, que habla con la misma voz que Mandela, camina como él y repite sus mismos gestos, da vida a este brillante film, que pone ante los ojos del espectador la fuerza que tiene el deporte para unir como lenguaje universal.
(AE)
Posiblemente ya no aparezca en los titulares de las noticias internacionales, pero parece que los ataques a
presidentes con zapatos se generalizan como protesta que va más allá de razas y naciones. Si primero fue el Bush norteamericano quien recibió el feo en Irak, ahora ha sido Omar al Bashir, presidente de Sudán y nombre buscado en las listas de busca y captura de la Corte Internacional de Justicia.
Estoy seguro que el evento no tendrá la gran cobertura mediática de aquella rueda de conferencia en Irak. Lástima ya que creo que la cosa tiene una relevancia muy especial, ya que Sudán es uno de los países en los que el estado policial no permite en absoluto que nadie que se mueva salga en la foto
(JCR)
El fin de semana pasado tuve el privilegio de ser padrino de un bautizo. Después de tantos años bautizando (desde 1985, para ser más exactos)no está mal cambiar de papel. Creo que en sólo una ocasión oficié el bautizo de unos niños españoles. El resto, seguramente varios miles, fueron todos africanos. El bautizo en el que muy mujer y yo fuimos padrinos fue de una niña ugandesa, cuyos padres -unos viejos conocidos nuestros- viven en Londres. Lo que más me sorprendió (o quizás no tanto) fue que yo era el único europeo en aquella iglesia, dedicada a San Antonio por más señas, en el distrito de West Ham, en el Este de la capital británica, un mosaico de culturas de todo el mundo. A la entrada de la iglesia se invitaba a los feligreses a poner una chincheta de color en sus países de origen. Conté más de cuarenta.
(JCR)
Siempre he sospechado que las ayudas oficiales al desarrollo que se dan a África consisten en ofrecer con una mano una parte de lo que se ha quitado con otra mano. Una noticia aparecida recientemente me ha confirmado esta percepción que ha ido creciendo durante los 20 años que pasé en África: Durante su presidencia de turno al frente de la Unión Europea, España se ha comprometido a promover en Bruselas que se levante el embargo de venta de armas a China. Así se desprende por lo menos de unas declaraciones del embajador español en Pekín, Carlos Blasco, en una entrevista publicada hace pocos días en la portada del diario en inglés “China Daily”. “Esperamos profundizar las conversaciones para levantar el embargo”, ha dicho el diplomático. Pues si es verdad, para África esto será un verdadero desastre.
(AE)
Dicen que en la antigua Grecia las lentejas eran el plato más humilde, asequible y barato. El sabio Diógenes, en su intento de buscar la sabiduría
y la rectitud dejando de lado los honores mundanos, se mantenía casi exclusivamente de estas legumbres en su austera morada. Un día, unos pensadores que habían sido compañeros de juventud de Diógenes y que habían hecho carrera en el régimen le espetaron: “querido Diógenes, si adularas un poquito al rey, no tendrías que comer lentejas cada día.” A lo que el filósofo respondió “y si tú aprendieras a encontrarle el gusto a las lentejas, no tendrías que vivir adulando al rey cada día.”
(AE)
Dado que vivo en un apartado rincón de este mundo y con limitadas posibilidades de
comunicación... diré que no he visto ningún boletín de noticias con imágenes de Haiti y por tanto no estoy tan al día como cualquiera de las personas que lean este post. Lo único que he podido ver han sido desgarradoras fotos en los diferentes medios digitales que hablan por sí mismas de la gran tragedia que se ha cebado con el pueblo más pobre de América Latina.
(AE)
Hace varios años, me encontré en El Cairo con un cineasta argelino llamado Rachid Benhadj que había venido a Egipto a filmar un documental. Parte de las escenas de
esta cinta tenían lugar en la Iglesia Católica de Sakakini, uno de los lugares de culto en los que se reunían los miles de refugiados sudaneses que a lo largo de los años se habían reunido en la capital egipcia y sus alrededores, esperando que las Naciones Unidas les concedieran el estatus de refugiados.
Un domingo por la tarde, durante la Eucaristía, el cineasta hizo varias tomas de la celebración, la cual – debido a la gran diversidad tribal y lingüística de aquellos refugiados – se oficiaba en árabe, una de las lenguas francas de Sudán.
(AE)
Soy consciente que los primeros días del año – tan llenos de esperanza y de buenos deseos después de habernos desparramado entre nuestras familias y amigos tanta voluntad de prosperidad y felicidad –
no son los más propicios para hacer de aves agoreras... pero no hay más remedio que ser sinceros con la realidad y actuar en consecuencia. Es más, en estos días varias agencias de desarrollo que trabajan en Sudán nos recuerdan en un informe que el Sur del país puede volver a la guerra en cuestión de pocas semanas o meses (pueden bajarse el documento original en inglés en http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900SID/MUMA-7ZG586?OpenDocument ) y no es cuestión de hacer oídos sordos a lo que están diciendo, que no son otra cosa que verdades como puños.
(JCR)
Al menos por una vez, en España nos daremos cuenta de que necesitamos a África para algo importante. Este 10 de enero, comienza en Angola la XXVII edición de la Copa de África de naciones, y en la liga española nos quedaremos sin once jugadores africanos, que se perderán cinco partidos de liga y dos de copa. Pobres de nosotros. A mí el fútbol empezó a interesarme en Uganda cuando ayudábamos a jóvenes guerrilleros a dejar las armas y al día siguiente de salir del bosque jugaban al fútbol en el campo de la misión con los soldados del destacamento militar, los mismos con los que habían estado disparándose a matar hasta el día anterior. Desde entonces me di cuenta de que el deporte pude hacer maravillas, y en África las hace y muchas.
(JCR)
Sesenta y tres catequistas murieron de forma violenta en la archidiócesis de Gulu, en el Norte de Uganda, durante los años de la guerra, de 1986 al 2006. Es una de las muchas noticias del mundo religioso que pasan desapercibidas pero que merece la pena recordar al término de la celebración de la Epifanía, en la que la Iglesia recuerda, entre otros temas, a todos estos muchos miles de hombres y mujeres que se dedican con entusiasmo a la evangelización, en la mayoría de los casos de forma totalmente voluntaria y desinteresada. Los que hemos trabajado en la pastoral en África sabemos que sin ellos y ellas el trabajo de evangelización sería prácticamente imposible, sobre todo en parroquias de una enorme extensión en las que el sacerdote se las ve y se las desea para visitar las cuarenta o cincuenta y tantas comunidades esparcidas en muchos kilómetros a la redonda.
(JCR)
Visitaba yo en marzo del año pasado la misión de Mapourdit, en el corazón de Sudán meridional y el joven hermano comboniano Rosario Ianetti, médico de profesión, me mostraba el hospital donde lleva varios años trabajando. Me contó cómo hasta 2004, pocos meses antes de que se firmara la paz, tenían que techar los pabellones con hierba seca porque los tejados de planchas metálicas podían ser detectados por los bombarderos Antonov del ejército de Jartum. Por esta razón utilizaban una gran tienda de campaña que hacía las veces de quirófano.
Jueves, 16 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes