(JCR)
Una de las imágenes de la Navidad en el norte de Uganda que no se me borrará nunca de la cabeza es la de los corrillos de campesinos acudiendo ese día, muy de mañana, a la sombra de alguno de los árboles donde antes del amanecer dos de sus vecinos habían sacrificado una vaca –más bien entrada en años- o una cabra. Una vez cortada en varios trozos la res y dispuestos éstos en mostradores hechos de hojas de árboles, comenzaba la venta con la ayuda de una vieja báscula de pesas. Había que hacerlo deprisa, antes de que el sol calentara demasiado fuerte, mientras un par de personas con ramajes espantaban las moscas para que no molestaran el improvisado mercadillo.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez