"Benedicto XVI tiene razón. Hay muchos anglicanos que se sienten frustrados y traicionados por sus propios hermanos, hasta el punto de que ya no sentimos que pertenecemos a la misma comunidad. Si la Iglesia Católica nos abre un espacio, no tenemos ningún problema porque la Iglesia es una". Así se expresa Mcleord Baker Ochola, obispo anglicano retirado de Kitgum, quien durante estos días participa en Ávila en el congreso "La Fuerza Espiritual de África", un evento organizado por el Centro Internacional de Estudios Místicos de la capital teresiana.
Baker Ochola, que en 2002 recibió en España el premio MUndo Negro a la Fraternidad por su labor como mediado en el conflicto de Uganda, cree que "el Papa tiene buena intención con esta propuesta" y que "desea ayudarnos con sinceridad". Como muchos anglicanos de África, está totalmente en desacuerdo con la posición de muchas comunidades anglicanas de países europeos y norteamericanos sobre el tema de la homosexualidad.
Pero su presencia en España durante estos días responde a su deseo de comunicar su experiencia sobre la reconciliación y la paz en el Norte de Uganda, un lugar que desde 1986 ha sido arrasado por un conflicto entre el gobierno y el Ejército de Resistencia del Señor (LRA en inglés) y que ha dejado un legado de dos millones de desplazados internos y más de 40.000 niños secuestrados por la guerrilla para obligarlos a combatir entre sus filas. Ochola hablará el sábado 24 sobre el "mato oput", un sistema tradicional de reconciliación que persigue la reintegración en la sociedad de quien ha cometido una ofensa, incluso aunque se trate de un asesinato.
Según el prerlado anglicano "nuestro concepto africano de reconciliación se centra en la vida y en la restauración de relaciones rotas. Para nosostros lo más importante para resolver un conflicto es curar las heridas de la violencia y hacer que las comunidades vuelvan a su estado original de armonía".
A pesar de que el año pasado las conversaciones de paz entre el gobierno de Uganda y el LRA no terminaron con la firma de un acuerdo de paz y se rompieron tras lanzar el ejército de Uganda una ofensiva contra las bases de los rebeldes en la República Democrática del Congo, Ochola se muestra optimista: "Todavía tenemos esperanza. Hace tres semanas los líderes religiosos acudimos a JUba (la capital de Sudán meridional) para intentar reactivar este proceso".
En 1998 los líderes religiosos católicos, anglicanos, ortodoxos y musulmanes del norte de Uganda formaron un grupo interconfesional para trabajar juntos por la paz. El obispo Ochola ha sido su vice-presidente durante varios años. Este grupo, conocido como Iniciativa de Paz de los líderes Acholi fue galardonado en 2004 con el Premio Niwano a la Paz, que concede una fundación japonesa.
La experiencia de reconciliación del obispo Ochola es todo menos teórica. Él mismo perdió a su esposa en 1997, víctima de la explosión de una mina plantada por el LRA. También perdió a una de sus hijas al comienzo de la guerra. En numerosas ocasiones ha declarado que perdonaba a los responsables por la muerte de sus seres queridos y que sólo el perdón puede traer una paz estable en situaciones de conflicto.
José Carlos Rodríguez
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JCR, dicen en blogs anglocatólicos que en África, si un obispo anglicano se pasa al catolicismo (por la "autopista" que le ha abierto el Papa) se lleva al 100% de su diócesis, que allí no votan parroquia por parroquia a ver lo que se hace...
¿Veremos en pocos años volver diócesis enteras anglicanas africanas a Roma con cientos de miles de personas? Hasta ahora el único caso era la diócesis anglicana de Amritsar, en el Punjab, India... y no sé qué tal funcionó.
Martes, 29 de mayo
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