(AE)
Me ha llenado de satisfacción la noticia de la canonización del P. Damián de Veuster, sacerdote belga, uno de esos casos en los cuales el pueblo llano lo llevó a
los altares mucho antes de que fuera proclamado santo. Recuerdo de pequeño la devoción que le tenía la gente, quizás impresionada por aquella cinta de “Molokai” que tanto furor hizo en su tiempo con la historia de aquel bisoño sacerdote que, después de un contacto fugaz con los enfermos de lepra en las paradisíacas islas de Hawai, decidió autoexiliarse – completamente sano - en aquella isla donde se aislaba a los enfermos del contacto con el resto del mundo y donde terminó sus días sucumbiendo a aquella enfermedad tan terrible y tan temida hasta hace pocos años.
Parece que ya hoy casi “no pega” hablar de la lepra ya que muy pocas personas se han encontrado con casos similares. La realidad de esta enfermedad – sin ser tan preocupante como hace unas cuantas decenas de años – debe todavía considerarse seriamente ya que sigue siendo un problema para un sector importante de la población sobre todo en regiones con pobres servicios asistenciales.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez