(AE)
Cuando menos se esperaba, el gobierno de España ha aprobado el reconocimiento del trabajo de los religiosos realizado fuera del territorio nacional y las consecuencias para la cotización en la Seguridad Social de los años trabajados en las misiones. En algún post anterior ya me hice eco de la flagrante injusticia que se hacía con un gran colectivo de personas que vivían en situación de constante riesgo y que al volver a casa no podían recibir ningún tipo de prestación o tener derecho a una pensión. Era un deber del estado con los miles de misioneros esparcidos en todos los rincones del mundo.
Creo que es una gran noticia y esperamos que sea para bien de muchas personas que trabajan o han trabajado generosamente en situaciones realmente críticas sin pedir nada a cambio. En casos como estos de entrega desinteresada es cuando la sociedad y las administraciones tendrían que volcarse. Hace ya algunos años hubo la ley del cooperante, que era necesaria y justa y que venía a llenar un vacío legal ante las muchas personas que trabajaban en oenegés y otras organizaciones parecidas... pero quedaban fuera de estos beneficios todos los misioneros. Ahora se corrige ese trato de ignorancia y de invisibilidad que se les daba a estas personas que – sean clero, religiosos o laicos - pasan parte o la totalidad de sus vidas sirviendo a los más desafortunados.
Por último, la ley parece también abarcar a aquellos religiosos que, después de haber servido en sus congregaciones o diócesis, hayan tomado la decisión de secularizarse. Me parece muy bien. Más allá de las consideraciones (algunas tan falta de caridad, por desgracia) que se oyen por ahí, creo que es de justicia reconocer que lo que estas personas hicieron mientras estuvieron en sus misiones o sus puestos de trabajo no fue otra cosa que hacer el bien; no estuvieron traficando con droga ni se dieron la buena vida en hoteles de cinco estrellas ni estuvieron viviendo a costa de dietas estratosféricas... estuvieron simplemente haciendo el bien y en algunos casos dejándose ahí la vida y la salud. Me parece genial que ahora la administración les cuente entre los que se benefician de tal medida.
Sábado, 18 de febrero
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia