(JCR)
Me ocurrió hace pocos días. En una actividad realizada por la ONG en la que trabajo en una Universidad privada donde estudiar un solo curso cuesta 12.000 euros al año se propuso a los
estudiantes hacer una “pirámide solidaria”. El invento consistía en llenar con material deportivo un espacio de dos metros de alto con forma de pirámide situado a la entrada de uno de los amplios vestíbulos que daban acceso a sus aulas. Desde que volví de Uganda el año pasado no deja de sorprenderme el uso que se da a la palabra “solidario”, adjetivo de significación un tanto difuminada que puede calificar los nombres más variopintos: hay pulseras solidarias, libros solidarios, camisetas solidarias, fotos solidarias y todo lo que ustedes quieran mencionar. Estoy seguro de que el día en que alguien se invente los calcetines, los baberos o los jamones con chorreras solidarios todo el mundo se tomará la ocurrencia muy en serio.
(JCR)
¿Se imaginan ustedes a Joaquín Sabina, a Víctor Manuel, a Miguel Bosé o cualquiera de nuestros cantantes más o menos de moda dedicando una canción a la Iglesia o
a alguno de sus representantes? Yo tampoco, desde luego. Incluso no sería difícil revisar las letras de muchas canciones que han ocupado los primeros puestos en las listas de éxitos de España durante los últimos años y encontrarse con mensajes abiertamente hostiles contra todo lo que suene a religioso, como aquella tonadilla de Víctor Manuel en los años 80 “Déjame en paz, que no me quiero salvar, en el infierno no estoy tan mal…” o los versos de Aute: “Qué tortura, soportar tu voz de cura, moralista, con ese aire funeral…”
(JCR)
El pasado domingo 25 de octubre finalizó en Ávila el Congreso “La Fuerza Espiritual de África”, organizado por el Centro Internacional de Estudios Místicos. Me llamó la
atención especialmente la última ponencia, sobre el tema “La Experiencia Espiritual de la Maternidad Herida: Mujeres Refugiadas y Niñas Soldado”, de la trabajadora social ugandesa Margaret Ber-Iwu. Les transcribo a continuación algunos párrafos sobre la situación de las mujeres refugiadas sudanesas con las que esta mujer trabajó durante cinco años en los campos de Adjumani, en el norte de su país. Creo que son lo suficientemente elocuentes.
(JCR)
Se reconocen los avances positivos realizados en algunos países durante los últimos años. Se critica duramente a dictadores, multinacionales de rapiña y traficantes de armas. Se clama contra la pena de muerte, la injusticia, la falta de respeto a
la vida. Se marcan directrices pastorales, se anima a comunidades cristianas y se concluye con una llamada a la esperanza. “África, levántate y anda”. Los 42 puntos del mensaje final del segundo Sínodo Africano, que acaba de clausurarse en Roma no tienen desperdicio. Como ya ocurrió con el documento de trabajo (“Instrumentum Laboris”) de esta asamblea, incluso los que nos estén interesados en temas de Iglesia pueden encontrar en este mensaje un excelente análisis de los problemas actuales de África y sus soluciones. Soluciones, por cierto, en los que desde hace mucho tiempo ya trabaja con un gran compromiso la Iglesia Africana. Los 244 obispos (197 de ellos africanos) que han participado en este encuentro han hecho los deberes. Les recomiendo la lectura del texto completo en http://www.zenit.org/article-33009?l=spanish.
(JCR)
Nada mejor que una historia africana para entender la realidad de la reconciliación. Lo contó en obispo anglicano Mcleord Baker
Ochola esta mañana en Ávila en el congreso "La fuerza Espiritual de África" que organiza el Centro Internacional de Estudios Místicos, al que acuden 200 personas:
"Hace muchos años había dos hermanos, Labongo y Gipir, que vivían juntos. Un día, cazando, Gipir perdió la lanza de su hermano y Labongo se enfadó tanto que le obligó a ir a buscar el elefante herido que había corrido con la lanza en su cuerpo. Gipir vagó por el bosque durante muchos mess y al final una mujer le condujo al lugar donde los elefantes mueren y allí pudo recuperar la lanza. Antes de volver, la mujer le curó sus heridas y le dio varias perlas de gran valor. De vuelta en su aldea, un día intentó engarzar las perlas en una cuerda y una de ellas se cayó al suelo y fue tragada por la hija de Labongo.
"Benedicto XVI tiene razón. Hay muchos anglicanos que se sienten frustrados y traicionados por sus propios hermanos, hasta el punto de que ya no sentimos que pertenecemos a la misma comunidad. Si la Iglesia Católica nos abre un espacio, no tenemos ningún problema porque la Iglesia es una". Así se expresa Mcleord Baker Ochola, obispo anglicano retirado de Kitgum, quien durante estos días participa en Ávila en el congreso "La Fuerza Espiritual de África", un evento organizado por el Centro Internacional de Estudios Místicos de la capital teresiana.
(AE)
Uno creía ya que había visto de todo, pero mira por donde que no, siempre hay un poquito de
espacio para la sorpresa.
Lo de hoy es realmente para mear y no echar gota, juzguen ustedes por sí mismos el “look cooperante” :
http://www.elmundo.es/yodona/albumes/2009/10/08/campanamoda_cruzroja/index.html
Solidaridad y moda ¡qué maravillosa conjunción! Aquí nuestra solícita y arrojada modelo no se corta un pelo a la hora de prestar su profesional ayuda a cualquier refugiado y lo hace literalmente con... estampados originales, llenos de color, en una colección que apuesta por los vestidos y los tejidos cómodos.
(AE)
Me ha llenado de satisfacción la noticia de la canonización del P. Damián de Veuster, sacerdote belga, uno de esos casos en los cuales el pueblo llano lo llevó a
los altares mucho antes de que fuera proclamado santo. Recuerdo de pequeño la devoción que le tenía la gente, quizás impresionada por aquella cinta de “Molokai” que tanto furor hizo en su tiempo con la historia de aquel bisoño sacerdote que, después de un contacto fugaz con los enfermos de lepra en las paradisíacas islas de Hawai, decidió autoexiliarse – completamente sano - en aquella isla donde se aislaba a los enfermos del contacto con el resto del mundo y donde terminó sus días sucumbiendo a aquella enfermedad tan terrible y tan temida hasta hace pocos años.
Parece que ya hoy casi “no pega” hablar de la lepra ya que muy pocas personas se han encontrado con casos similares. La realidad de esta enfermedad – sin ser tan preocupante como hace unas cuantas decenas de años – debe todavía considerarse seriamente ya que sigue siendo un problema para un sector importante de la población sobre todo en regiones con pobres servicios asistenciales.
(AE)
Seguro que, aparte de en ciertas agencias de noticias asociadas a la Iglesia Católica, esta
intervención del sínodo africano no llegará a nuestros titulares. Es una pena. Se trata de una religiosa ruandesa sobreviviente del genocidio que da su testimonio de cómo perdonando pudo superar las heridas emocionales resultantes de tan terrible tragedia.
En contraste con esta noticia, leo hoy que la madre de un norteamericano asesinado en Sudán hace un par de años ha pedido oficialmente al régimen sudanés la pena de muerte para los asesinos de su hijo. Dos posturas respetables y dos opciones de vida. ¿Cuál de las dos lleva a la verdadera paz del corazón? ... juzguen ustedes por sí mismos.
- Rev.da Hna. Geneviève UWAMARIYA, Hermana de Santa Maria de Namur (RUANDA)
Compartiré con vosotros mi experiencia de reconciliación con los presos, presuntos culpables de genocidio. Asimismo, os haré partícipes de los frutos de mi testimonio ante ellos y ante sus víctimas supervivientes.
(AE)
Sé que no es para reírse ni para tomárselo en broma, pero si soy sincero confieso que me resulta bastantes divertidos todos los detalles que aparecen en los periódicos digitales
cobre la corrupción y suciedad que están aflorando alrededor de la llamada trama “Gürtel” en España, de putas de lujo a coches de marca pasando por trajes y otros desmelenes... es realmente conmovedor cómo la ambición humana y la erótica del poder – junto con la poca vergüenza, digámoslo también - apenas conocen límites.
Muchas veces, cuando uno habla en Europa sobre lo que se podría hacer para ayudar a África sea en la forma de proyectos, donativos, apoyos de cualquier clase... uno siempre se encuentra con el enteradillo que dice algo así como: “Yo he decidido no enviar dinero para allá. Con los dirigentes corruptos que hay y el tribalismo de esas gentes, no merece la pena enviar nada porque no va a parar a los pobres y se lo van a comer ellos.”
(JCR)
Conocí a monseñor Francois Xavier Rusengo hace dos años cuando visité Bukavu para escribir un reportaje para la revista en la que trabajaba en
Kampala. Tal vez por empezar la entrevista de manera un tanto formal le pregunté algo así como “¿cuál es su prioridad pastoral en su archidiócesis?” Sin dudar un momento me cogió de la mano y me condujo al jardín situado al lado de la catedral. Allí me enseñó las tumbas de sus tres predecesores, muertos entre 1996 y 2005 y me dijo: “Mi prioridad es permanecer vivo… si puedo”.
(JCR)
Cuando se cumplen cinco días del segundo Sínodo Africano que se celebra en Roma
parece que, hasta la fecha, las intervenciones más destacadas son las del cardenal arzobispo de Cape Coast (Ghana) Peter Kodowo Turkson y las del patriarca de la Iglesia Ortodoxa Etíope Paulos Tewahedo. El primero de ellos, una de las figuras más brillantes e la Iglesia Católica en África, se ha referido al uso del preservativo en el seno de las parejas casadas si uno de ellos está contagiado de SIDA, aunque insistió en la fidelidad y denunció que en África se comercializan condones de escasa calidad, "que empeoran la situación".
(JCR)
Se llamaba Alex Pizzi y tenía 70 años. Llevaba en Uganda desde 1970, año en
que entró en un seminario para vocaciones adultas llevado por los misioneros combonianos en Kitgum, en el norte del país. Ordenado con 35 años, trabajó siempre en Uganda, en misiones rurales y aisladas a menudo en circunstancias muy difíciles. Presumía de ser el misionero que más veces había sido secuestrado por la guerrilla del LRA: cinco.
Recuerdo muy bien la última ocasión, en 2003, cuando él y su compañero de parroquia fueron obligados a caminar durante todo un día con los guerrilleros después de un ataque a su parroquia de Opit al amanecer. Cuando finalmente fueron liberados se negaron a marcharse sin los niños que los rebeldes habían secuestrado.
(AE)
Creía haber visto mal la foto, pero no... son personas, personas de verdad que se han echado al suelo para que su rey acceda al trono con la seguridad de la sumisión
total de sus súbditos.
La escena – de la cual por desgracia no he podido obtener una foto más grande – sucedió ayer en Jinja, la ciudad ribereña del Lago Victoria al Sur de Uganda.
Un año después de la muerte del rey de Busoga, los representantes del antiguo reino se han reunido para elegir al Principe Gabula Nadiope IV como Kyabazinga (rey) de Busoga y después de la elección tiene lugar tan atípica procesión, donde el rey acompañado de su guardia de honor pasa literalmente por encima de una fila de hombres que, echados en el suelo haciendo como una alfombra humana que lleva hasta su trono, rinden pleitesía al nuevo monarca.
(AE)
Ayer domingo, abriendo páginas web para ponerme al día no me sorprendió encontrarme con un
silencio casi total de los medios españoles sobre la apertura del Sínodo Africano, en contraste con otros medios internacionales. La BBC, por ejemplo, destacaba la noticia entre sus principales titulares. En España, como de costumbre, no nos suele interesar África (excepto si toca a nuestros intereses económicos, léase por ejemplo nuestros atuneros frente a las costas de Somalia), y si es sobre temas de Iglesia aún menos.
(AE)
Cuando menos se esperaba, el gobierno de España ha aprobado el reconocimiento del trabajo de los religiosos realizado fuera del territorio nacional y las consecuencias para la cotización en la Seguridad Social de los años trabajados en las misiones. En algún post anterior ya me hice eco de la flagrante injusticia que se hacía con un gran colectivo de personas que vivían en situación de constante riesgo y que al volver a casa no podían recibir ningún tipo de prestación o tener derecho a una pensión. Era un deber del estado con los miles de misioneros esparcidos en todos los rincones del mundo.
(JCR)
Desde hace pocos meses he formado parte de una grata iniciativa de la que he ido descubriendo paulatinamente detalles que la han añadido profundidad y emoción. Todo empezó el pasado mes de julio cuando, casi en vísperas de viajar a Uganda, una llamada telefónica de mi
hermana me informó de que una amiga suya estaba dispuesta a financiar la excavación de un pozo de agua en África. Con mucho gusto me puse en contacto con la persona en cuestión, a quien recordaba haber visto una vez, y como me pareció que la cosa iba muy en serio, le prometí que en cuanto llegáramos a Uganda mi mujer y yo daríamos los pasos adecuados para informarnos sobre algún lugar donde la gente careciera de agua potable y qué empresa podía ocuparse del trabajo de excavación.
(AE)
Gracias a un querido amigo recibí hace ya algún tiempo un regalo que guardo con mucho cariño, un DVD con diferentes actuaciones de Les Luthiers, un grupo de música y de
humor argentino del que siempre me he considerado un entusiasta (a pesar de no haberlos visto en vivo en mi vida) y que en África me ha hecho pasar muy buenos ratos al final de un día en el que necesitaba una dosis extra de energía y alguna que otra oxigenante carcajada.
Hay una escena que me encanta, en la cual dos políticos corruptos encargan a un músico del país las reformas del himno nacional... y así como quien no quiere la cosa, le ofrecen los términos de su pacto: le permitirán hacer las reformas al himno si el autor les pasa el 20% de sus beneficios... Ante la corrupta propuesta, el músico reacciona airadamente y dice:
“No, no, no. Un momentito, caballeros ¡Yo no puedo traicionar mi honestidad y mis principios! ¿Cómo les voy a dar el veinte por ciento de mis honorarios?” A lo que los políticos responden... "¿Cómo nos va a dar el veinte por ciento de sus honorarios? ¡El veinte por ciento es para usted!"
Jueves, 16 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes