(AE)
Desde donde vivo hasta la emisora de radio donde trabajo hay una distancia de casi dos kilómetros y medio que normalmente cubro en 20-25 minutos de agradabilísimo
paseo entre cultivos agrícolas, árboles, casas de campo, algún hotel y alguna que otra oficina de la administración local.
Una de las cosas que en estos meses más me ha llamado la atención es que por lo menos la mitad de las personas que me encuentro en el camino me saludan. No estamos hablando de las mismas personas todos los días, sino diferentes personas que me encuentro en momentos diversos de mi pequeño paseo.
Como si fuera un impulso natural o lo más normal del mundo, uno se cruza con alguien – huelga decir que no importa si es desconocido – y le suelta un “buenos días, señor” o un “¿cómo está Ud.?” que a mí - lo confieso -, a veces me desarma quizás por aquello de la educación que uno ha recibido y la cultura que uno ha mamado.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez