(JCR)
Hacía tres años que no visitaba el hospital de Kitgum , situado en el norte de Uganda, y en cuanto puse el pie en el recinto me invadió una sensación de optimismo que desde hacía mucho tiempo no había sentido. Lo primero que me llamó la atención en esta ocasión fue que se veían muchos menos pacientes. En la unidad de nutrición infantil,
donde hace apenas dos años no bajaban de 130 casos de niños con desnutrición seria, en esta ocasión sólo tenían 16. Y si por las mismas fechas morían unas dos personas al día como consecuencia del SIDA, ahora apenas tienen una defunción a la semana por la misma causa. La causa de estas y otras muchas mejoras tan repentinas se llama paz. Viendo y oyendo esto me acordé de lo que repetía tanto Juan Pablo II (aunque si no me equivoco, lo frase es de Pío XII), que “con la paz todo se gana y con la guerra todo se pierde”.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez