(AE)
Mientras en Europa se sufren ahora las canículas y la gente se queda en casa intentando
hidratarse a marchas forzadas mientras hay las alertas naranjas o amarillas, aquí en África del Este vivimos ahora la época más fría del año. En Nairobi, con su altura de mil y pico metros, se nota aún más el frío y la gente se pregunta ingenuamente "si podrían sobrevivir si las temperaturas bajaran aún más"... es una creencia generalizada que la gente la palmaría masivamente.
Bueno, no venía yo a hablar de los cambios del tiempo hoy, sino de algo mucho más personal. Quisiera disculparme por no prodigarme demasiado en el blog en los últimos días debido a que estoy cambiando de lugar de residencia debido también a unos cambios profesionales que describiré más en detalle en los próximos días. Dejo por tanto Nairobi y Sudán por el momento y comienzo un nuevo periodo en Lira, en el Norte de Uganda, una ciudad a 356 Km al Norte de Kampala y que espero ir presentando poco a poco en los próximos posts.
Aprovecho este artículo de hoy quizás atípico por su brevedad para dar gracias a todas las personas que nos seguís acompañando en este blog, erre que erre con África, sus cuitas, sus gentes y sus desafíos. Ya que en África no hay tradición de "vacaciones de verano" seguiremos informándoos regularmente y contándoos historias de lo que sucede a nuestro alrededor. Un abrazo. Alberto
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez