(AE)
Es innegable que estamos en una situación de crisis económica global y así
cada estado utiliza cada dólar o euro que tiene en lo que cree más urgente, posiblemente la ayuda humanitaria y al desarrollo no esté ahora entre las prioridades de los gobiernos, lo cual es comprensible aunque en muchos casos no sea justificable dada la situación de precariedad absoluta que se vive en diferentes partes del planeta.
El Secretario General de la ONU, el Sr. Ban Ki-Moon, hace muy bien sonando la voz de alarma y pidiendo a los países que se mojen sobre todo en las contribuciones al Plan Alimentario Mundial (PAM), la UNICEF y otros organismos que están en contacto con estas situaciones de emergencia y donde la supervivencia de las personas peligra debido a sequías, hambrunas, epidemias u otros desastres naturales. Es su obligación pedir como creo que es la de los países el compartir con los que tienen menos o necesitan de manera más urgente y pedirles que no se escaqueen de esa obligación moral.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez