(JCR)
Cuando está a punto de comenzar el 2010, merece la pena señalar algunos lugares de África donde tendremos que estar atentos a lo que sucederá a lo largo del 2010. Lo primero que hay que decir es que gracias a la Copa Mundial de Fútbol todos los ojos del mundo estarán puestos en África, que tiene una oportunidad de oro para demostrar que es el continente de las oportunidades, y no sólo el de las guerras y la pobreza como suele aparecer. El acontecimiento tendrá lugar en Sudáfrica del 11 de junio al 11 de julio. Sudáfrica ha invertido miles de millones de dólares en mejorar su infraestructura y espera que en años venideros tendrá efectos positivos en atraer inversores y turistas. Pero habrá que ver cómo recibirá al casi medio millón de personas que se esperan y si el país será capaz de quitarse de encima la mala fama que tiene por sus altísimos niveles de delitos con violencia.
(JCR)
Durante estos días previos al fin del año todos los medios de comunicación ofrecen su balance del año, destacando los acontecimientos más destacados. Me llama la atención que en ningún medio español, ni de la prensa escrita ni de la televisión se presta atención a los hechos acaecidos en el continente africano, con excepción de tres acontecimientos: el secuestro del Alakrana a manos de piratas somalíes. la huelga de hambre de la activista saharaui Aminatu Haidar y el secuestro de tres cooperantes en Mauritania . El interés informativo por parte de nuestro país se ha debido al hecho de que en estos tres casos había y hay importantes intereses españoles de por medio, es decir, lo de siempre: que en España África sólo interesa cuando nos afecta a nuestra seguridad o a nuestra política . pero en África han ocurrido muchas otras cosas de sumo interés durante este año. En este post ofrezco mi propio análisis, y en un segundo post hablaré de algunas perspectivas para el 2010.
(JCR)
Día de mercado previo a la Navidad. Marido y mujer acaban de comprar varias gallinas que, a falta de un lugar mejor donde transportarlas, van colgadas del manillar de la bicicleta con la que vuelven contentos a su aldea. A la espalda de la madre, un bebé duerme tranquilo arrullado por el traqueteo del armazón que de vez en cuando golpea sobre algún bache traicionero. Allá por 1994, cuando el primer Sínodo Africano definió a la Iglesia como la Familia de Dios, pensé muchas veces que en África la bicicleta sería un hermoso símbolo de la Iglesia, porque pocas actividades como el pedaleo son tan compartidas por los miembros del mismo hogar.
(JCR)
Una de las imágenes de la Navidad en el norte de Uganda que no se me borrará nunca de la cabeza es la de los corrillos de campesinos acudiendo ese día, muy de mañana, a la sombra de alguno de los árboles donde antes del amanecer dos de sus vecinos habían sacrificado una vaca –más bien entrada en años- o una cabra. Una vez cortada en varios trozos la res y dispuestos éstos en mostradores hechos de hojas de árboles, comenzaba la venta con la ayuda de una vieja báscula de pesas. Había que hacerlo deprisa, antes de que el sol calentara demasiado fuerte, mientras un par de personas con ramajes espantaban las moscas para que no molestaran el improvisado mercadillo.
(JCR)
Está a punto de concluir la cumbre de Copenhague. Todo parece indicar que no se van a alcanzar acuerdos que arreglen el estropicio del cambio climático creado por las emisiones de gases que son el producto del desenfreno de los países ricos. Mirando estos días el telediario se me ocurría que lo mejor que se podría haber hecho varias semanas antes de la cumbre es meter en un avión a los jefes de Estado del mundo superdesarrollazo, llevarlos a una aldea del norte de Uganda o de Kenia, o de Chad, y dejarlos allí durante un mes para que se dieran cuenta de lo que quiere decir comer una vez al día y caminar cinco kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para recoger un bidón de agua turbia para beber, lavarse y cocinar. Aunque, bien mirado, bastante desgracia tiene la gente de esos parajes con vivir en la pobreza para encima tener que aguantar a una cuadrilla de ese calibre.
(AE)
No sé quién escribió el guión de esta película. En los Evangelios no está escrito por ningún
lado que fueran tres, ni que fueran reyes, el caso es que la inventiva de la tradición cristiana se ocupó de buscar nuevos detalles -muchos de ellos tomados de los evangelios apócrifos- y les buscó nombres e incluso diferentes fisonomías. Uno de ellos – así dicen – era negro y así se le representa en las ciudades y pueblos de muchos países de tradición latina.
Hace algunos años, el encontrarse con una persona de raza negra en un pueblo era algo totalmente extraordinario y fuera de lo común. Algo completamente comprensible antes de que tuviera lugar la gran transformación demográfica que ha supuesto la inmigración, la cual ha cambiado el otrora uniforme rostro de los pueblos.
(JCR)
“Si mi equipo de Ghana se alzara con la victoria en los Mundiales de Fútbol daríamos muchas gracias a Dios”. Así me respondió el centrocampista del Getafe, el ghaneano Derek Boateng, a la primera pregunta que le hice cuando durante una entrevista que le hice la semana pasada. “Doy gracias a Dios porque empecé a jugar al fútbol muy joven, cuando tenía diez años”, fue su segunda respuesta. Cuando a la tercera volvió a mencionar el nombre de Dios sonreí, le dejé terminar e improvisé una cuestión que no había preparado: “¿Reza usted cuando sale al terreno de juego?”
(AE)
Aparte de tales compañeros de viaje como he descrito en mi último post, el pasillo está lleno de vendedores ambulantes que ofrecen las más variadas mercaderías: líneas de
teléfono móvil, huevos duros, calcetines, espejos, peines, zapatos, bebidas, yogur, galletas, alguno incluso con mantas y manteles... aunque haya pasajeros que están entrando y que necesitan algo de espacio para encontrar sus asientos, ellos van a su bola y se posicionan en el medio del corredor con gran desparpajo, esperando que los pasajeros se animen a comprarles algo. En algún momento he llegado a contar hasta seis al mismo tiempo en medio del autobús. Eso sí que es celo comercial (o instinto de supervivencia nunca se sabe), los más lanzados hasta hacen una nueva ronda unos minutos después de la primera visita en la esperanza de captar a algunos de sus clientes más indecisos.
(AE)
Tengo que viajar a la capital y como no tengo coche lo hago con un autobús público. Me dijeron que tomara el autobús de las 10 puesto que – así me aseguraron - era uno de los mejores que había para ir hasta la capital. Me decían que los que salían después de esa hora no eran tan seguros, fiables y cómodos.
Pues nada, yo, haciendo yo religiosamente caso de los consejos de los locales cambié mi plan de viaje (pensaba salir a las 12) y me apresuré para ir a la parada del autobús antes de la hora prevista. Cuando vi el autobús me alegré de ver que quedaban todavía bastantes asientos libres por lo cual tiene uno más libertad de movimiento y de elección...
(AE)
Habría que poner esta frase en los manuales de quien va a trabajar en África o en las guías
de viaje de los turistas. Este debería ser uno de los mandamientos que habría que tener en cuenta en todo momento. Lo que no se ve no quiere decir que no exista, parece una perogrullada pero es 100% purita verdad.
Nosotros, los blancos, venimos de un mundo teóricamente racional, desmitificado, donde de todo se sospecha, todo se pone en duda y todo se cuestiona. Venimos a África y en cuanto nos encontramos con ciertas concepciones locales no tenemos problema alguno en definirlas como supercherías de viejas, conceptos atrasados y creencias que hay que superar a todo precio.
Hace unos cuantos días hubo una gran tormenta en Lira, la ciudad donde me encuentro... y un rayo cayó cerca del lugar donde tenemos la emisora, dañando la conexión de internet.
Escribo ahora rápidamente desde una conexión prestada simplemente para haceros saber que debido a esta circunstancia me será difícil subir artículos o comentarios en los próximos días. Espero que la situación se normalice cuanto antes.
Saludos desde Uganda.
Alberto
(JCR)
El intenso debate político sobre la nueva Ley del Aborto y las reacciones que ésta ha suscitado por parte de los obispos españoles ha dejado muy en la sombra la aprobación de otra reforma: la de la nueva Ley de Extranjería (la cuarta en los últimos ocho años), a la que numerosas organizaciones de Iglesia y cívicas se había opuesto por entender que conculca seriamente los derechos de los inmigrantes. El pasado 26 de noviembre se aprobó esta reforma, con los votos a favor del PSOE, CiU y Coalición Canaria. Votaron el contra, aunque por motivos muy distintos, el PP (para quien la nueva ley da demasiados derechos y muy pocas obligaciones a los inmigrantes y ya anunciado que si llega al poder la hará más restrictiva), el PNV, UpyD, ERC, IU-ICV y Nafarroa Bai, mientras que el BNG optó por la abstención.
(JCR)
Que en África el fútbol desata pasiones como en ningún otro lugar es algo más que una frase hecha. Recuerdo un sábado de 2007 en que llevé mi coche a lavar en una
esquina de Kampala. Las “grullas” de Uganda disputaban un partido clasificatorio con Níger para la Copa Africana de las Naciones. El equipo anfitrión, que siempre ha sido bastante flojito, marcó un gol –yo creo que más bien de chiripa- que les dio la victoria y en cuestión de pocos minutos las calles de Kampala se convirtieron en un hervidero de gente que desbordó su alegría incontenible bailando al son de tambores, agitando banderas y ramas de árboles mientras cantaban y gritaban exultantes. Los tres jóvenes que estaban lavando mi coche iniciaron una frenética danza alrededor del Toyota agitando sus mangueras por encima de sus cabezas y de paso dándonos una buena ducha que los clientes recibimos primero con estoicismo hasta que no tuvimos más remedio que unirnos a ellos y gritar hasta desgañitarnos que Uganda tenía el mejor equipo del mundo, faltaría más.
(AE)
Sí sí, con vosotros hablo... no miréis para otro lado...
Vosotros, los que tanto os movéis por “ciertos” derechos humanos...
Vosotros, los que tanto rajáis de la Iglesia y del Cristianismo con su oscurantismo, su intolerancia y sus privilegios históricos...
Vosotros, los adalides de la corrección política...
Vosotros, los líderes de las comunidades islámicas de Occidente que tan perseguidos os sentís...
Vosotros, los ardorosos apóstoles de la alianza de civilizaciones..
Vosotros, los humanistas con un tremendo síndrome de Estocolmo...
Vosotros, los activistas con dos varas de medir...
¿Me diréis que no lo habéis leído? ¿Es posible que esta noticia no haya salido en vuestros boletines y panfletos?
(AE)
Lo tengo cada vez más claro. Me parece que la mayoría de los males del Primer Mundo se solucionarían si las condiciones de vida se “deterioraran” un poco, si nos fuera “un poquito peor”, si las circunstancias de pronto nos obligaran a dirigir nuestra atención a lo que es esencial y dejar de lado tantas banalidades en las que la gente se involucra, consciente o inconscientemente.
No hace falta más que hojear las páginas de las prensa electrónica o de papel para empaparse de los temas tan trascendentales que ocupan a nuestra sociedad occidental como la ocurrencia de la Junta de Extremadura de invertir 14.000 Euros en una campaña para enseñar a jóvenes de 15 a 17 años a masturbarse y otras ocurrencias que parecen sacadas de la antología del disparate.
(JCR)
A mí, desde luego, estos consejos me han servido de mucho durante los 20 años que viví en África y ahora que viajo allí con cierta frecuencia. Me alegraré si pueden servir a otras personas que se dispongan a viajar allí por cualquier motivo o a las que ya vivan allí. Buena lectura.
1) La vida en África va a un ritmo muy diferente del europeo. Intenta tomarte las cosas con más calma, yendo más despacio, y no hagas planes demasiado cargados. Además, ten en cuenta que pueden suceder mil imprevistos y hay que adaptarse a cómo surjan las cosas sin perder la serenidad. En África, la prisa suele interpretarse como arrogancia. Cuando te encuentres con gente que está comiendo y te invitan a sentarte con ellos, acepta aunque ya hayas comido.
(JCR)
Condenar a los homosexuales a la pena de muerte. Esta ha sido la propuesta del diputado ugandés David Bahatí hace pocas semanas, durante un debate parlamentario para decidir sobre la futura ley que endurecerá las penas contra los homosexuales. Su propuesta encontró un amplio eco en la Cámara y aunque no es probable que llegue a convertirse en ley, la nueva normativa establecerá, con toda probabilidad, penas muy duras. A los pocos días, en la vecina Kenia el gobierno anunciaba que iba a lanzar un censo para establecer el número de hombres gays en el país, algo que ha justificado como parte de los esfuerzos para detener la propagación del SIDA. Así anda el patio por muchos países africanos por lo que se refiere a este tema. Recuerdo que hace dos años el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, una de las figuras que habla siempre sin pelos en la lengua, se preguntaba por qué las sociedades africanas, y en particular las Iglesias, estaban tan obsesionadas con la homosexualidad.
(JCR)
Durante estos días han tenido lugar importantes actos conmemorativos para recordar el
20 aniversario de la caída del muro de Berlín. Hemos escuchado muchas voces que nos han recordado las consecuencias que tuvo para cambiar el escenario político en diversos lugares del mundo. Me ha llamado la atención que apenas se haya mencionado nada sobre las consecuencias que este acontecimiento tuvo para África. Sin embargo, las tuvo, y de una gran transcendencia.
(AE)
Un querido amigo con amplia experiencia en África preparó hace algunos años una conferencia
en la cual hablaba de las imágenes que a veces se tenía en África del extranjero blanco. Fue un discurso muy respetuoso y creo que bastante realista. Alguna de estas imágenes nos es cuando menos incómoda, pero creo que es real como la que más.
Un blanco que llega a África – en circunstancias normales, incluso si es de vacaciones – llega con ciertos estudios, con una posición social elevada (aunque tenga un pequeño cargo de tres al cuarto en una organización o agencia) y no es extraño que el dinero que tiene en su bolsillo para los pequeños gastos en cualquier momento determinado equivalga al salario mensual de los locales (no es que sea políticamente correcto decir esto, pero hay que aceptar que es la verdad)
(JCR)
“La imagen que más me impacta de África hoy día es ver a una mujer en un poblado con
los pechos al aire machacando el grano con un mortero y con el teléfono móvil colgado al cuello”. Así de claro lo dijo el misionero javeriano Chema Caballero el pasado 5 de noviembre durante la presentación de la campaña “África cuestión de vida, cuestión debida”, organizada por “Redes”, una coordinadora de 52 ONG ligadas a instituciones religiosas que tienen largos años de experiencia en el continente africano. Está previsto que esta ambiciosa acción dure tres años. Pueden ver más en www.africacuestiondevida.org
(JCR)
Cuando vivía en África siempre salía de casa con mi inseparable cuadernillo de notas. Ahora que mi trabajo me permite viajar por este continente de vez en cuando sigo con la misma costumbre. Siempre encuentro mil detalles que merecen la pena ser relatados, pero no me gusta entrometerme como un extraño en la vida cotidiana de nadie y por eso intento comportarme con discreción: una bolsa pequeña, nada de ordenadores y rara vez la cámara, sólo si estoy seguro de que necesito hacer alguna foto. Grabadora, sólo si tengo que entrevistar a algún personaje muy importante que quiere que se reproduzcan fielmente sus palabras. Y el cuaderno de notas lo saco lo menos posible. Prefiero escuchar a las personas que tengo delante, intentar memorizar lo esencial de lo que me dicen y, cuando tengo la ocasión, me aparto a un rincón y con rapidez escribo algunos detalles de lo que he visto y oído y que una vez que me ponga a escribir con más calma tirarán del resto de la historia.
(JCR)
Me ocurrió hace pocos días. En una actividad realizada por la ONG en la que trabajo en una Universidad privada donde estudiar un solo curso cuesta 12.000 euros al año se propuso a los
estudiantes hacer una “pirámide solidaria”. El invento consistía en llenar con material deportivo un espacio de dos metros de alto con forma de pirámide situado a la entrada de uno de los amplios vestíbulos que daban acceso a sus aulas. Desde que volví de Uganda el año pasado no deja de sorprenderme el uso que se da a la palabra “solidario”, adjetivo de significación un tanto difuminada que puede calificar los nombres más variopintos: hay pulseras solidarias, libros solidarios, camisetas solidarias, fotos solidarias y todo lo que ustedes quieran mencionar. Estoy seguro de que el día en que alguien se invente los calcetines, los baberos o los jamones con chorreras solidarios todo el mundo se tomará la ocurrencia muy en serio.
(JCR)
¿Se imaginan ustedes a Joaquín Sabina, a Víctor Manuel, a Miguel Bosé o cualquiera de nuestros cantantes más o menos de moda dedicando una canción a la Iglesia o
a alguno de sus representantes? Yo tampoco, desde luego. Incluso no sería difícil revisar las letras de muchas canciones que han ocupado los primeros puestos en las listas de éxitos de España durante los últimos años y encontrarse con mensajes abiertamente hostiles contra todo lo que suene a religioso, como aquella tonadilla de Víctor Manuel en los años 80 “Déjame en paz, que no me quiero salvar, en el infierno no estoy tan mal…” o los versos de Aute: “Qué tortura, soportar tu voz de cura, moralista, con ese aire funeral…”
(JCR)
El pasado domingo 25 de octubre finalizó en Ávila el Congreso “La Fuerza Espiritual de África”, organizado por el Centro Internacional de Estudios Místicos. Me llamó la
atención especialmente la última ponencia, sobre el tema “La Experiencia Espiritual de la Maternidad Herida: Mujeres Refugiadas y Niñas Soldado”, de la trabajadora social ugandesa Margaret Ber-Iwu. Les transcribo a continuación algunos párrafos sobre la situación de las mujeres refugiadas sudanesas con las que esta mujer trabajó durante cinco años en los campos de Adjumani, en el norte de su país. Creo que son lo suficientemente elocuentes.
(JCR)
Se reconocen los avances positivos realizados en algunos países durante los últimos años. Se critica duramente a dictadores, multinacionales de rapiña y traficantes de armas. Se clama contra la pena de muerte, la injusticia, la falta de respeto a
la vida. Se marcan directrices pastorales, se anima a comunidades cristianas y se concluye con una llamada a la esperanza. “África, levántate y anda”. Los 42 puntos del mensaje final del segundo Sínodo Africano, que acaba de clausurarse en Roma no tienen desperdicio. Como ya ocurrió con el documento de trabajo (“Instrumentum Laboris”) de esta asamblea, incluso los que nos estén interesados en temas de Iglesia pueden encontrar en este mensaje un excelente análisis de los problemas actuales de África y sus soluciones. Soluciones, por cierto, en los que desde hace mucho tiempo ya trabaja con un gran compromiso la Iglesia Africana. Los 244 obispos (197 de ellos africanos) que han participado en este encuentro han hecho los deberes. Les recomiendo la lectura del texto completo en http://www.zenit.org/article-33009?l=spanish.
(JCR)
Nada mejor que una historia africana para entender la realidad de la reconciliación. Lo contó en obispo anglicano Mcleord Baker
Ochola esta mañana en Ávila en el congreso "La fuerza Espiritual de África" que organiza el Centro Internacional de Estudios Místicos, al que acuden 200 personas:
"Hace muchos años había dos hermanos, Labongo y Gipir, que vivían juntos. Un día, cazando, Gipir perdió la lanza de su hermano y Labongo se enfadó tanto que le obligó a ir a buscar el elefante herido que había corrido con la lanza en su cuerpo. Gipir vagó por el bosque durante muchos mess y al final una mujer le condujo al lugar donde los elefantes mueren y allí pudo recuperar la lanza. Antes de volver, la mujer le curó sus heridas y le dio varias perlas de gran valor. De vuelta en su aldea, un día intentó engarzar las perlas en una cuerda y una de ellas se cayó al suelo y fue tragada por la hija de Labongo.
"Benedicto XVI tiene razón. Hay muchos anglicanos que se sienten frustrados y traicionados por sus propios hermanos, hasta el punto de que ya no sentimos que pertenecemos a la misma comunidad. Si la Iglesia Católica nos abre un espacio, no tenemos ningún problema porque la Iglesia es una". Así se expresa Mcleord Baker Ochola, obispo anglicano retirado de Kitgum, quien durante estos días participa en Ávila en el congreso "La Fuerza Espiritual de África", un evento organizado por el Centro Internacional de Estudios Místicos de la capital teresiana.
(AE)
Uno creía ya que había visto de todo, pero mira por donde que no, siempre hay un poquito de
espacio para la sorpresa.
Lo de hoy es realmente para mear y no echar gota, juzguen ustedes por sí mismos el “look cooperante” :
http://www.elmundo.es/yodona/albumes/2009/10/08/campanamoda_cruzroja/index.html
Solidaridad y moda ¡qué maravillosa conjunción! Aquí nuestra solícita y arrojada modelo no se corta un pelo a la hora de prestar su profesional ayuda a cualquier refugiado y lo hace literalmente con... estampados originales, llenos de color, en una colección que apuesta por los vestidos y los tejidos cómodos.
(AE)
Me ha llenado de satisfacción la noticia de la canonización del P. Damián de Veuster, sacerdote belga, uno de esos casos en los cuales el pueblo llano lo llevó a
los altares mucho antes de que fuera proclamado santo. Recuerdo de pequeño la devoción que le tenía la gente, quizás impresionada por aquella cinta de “Molokai” que tanto furor hizo en su tiempo con la historia de aquel bisoño sacerdote que, después de un contacto fugaz con los enfermos de lepra en las paradisíacas islas de Hawai, decidió autoexiliarse – completamente sano - en aquella isla donde se aislaba a los enfermos del contacto con el resto del mundo y donde terminó sus días sucumbiendo a aquella enfermedad tan terrible y tan temida hasta hace pocos años.
Parece que ya hoy casi “no pega” hablar de la lepra ya que muy pocas personas se han encontrado con casos similares. La realidad de esta enfermedad – sin ser tan preocupante como hace unas cuantas decenas de años – debe todavía considerarse seriamente ya que sigue siendo un problema para un sector importante de la población sobre todo en regiones con pobres servicios asistenciales.
(AE)
Seguro que, aparte de en ciertas agencias de noticias asociadas a la Iglesia Católica, esta
intervención del sínodo africano no llegará a nuestros titulares. Es una pena. Se trata de una religiosa ruandesa sobreviviente del genocidio que da su testimonio de cómo perdonando pudo superar las heridas emocionales resultantes de tan terrible tragedia.
En contraste con esta noticia, leo hoy que la madre de un norteamericano asesinado en Sudán hace un par de años ha pedido oficialmente al régimen sudanés la pena de muerte para los asesinos de su hijo. Dos posturas respetables y dos opciones de vida. ¿Cuál de las dos lleva a la verdadera paz del corazón? ... juzguen ustedes por sí mismos.
- Rev.da Hna. Geneviève UWAMARIYA, Hermana de Santa Maria de Namur (RUANDA)
Compartiré con vosotros mi experiencia de reconciliación con los presos, presuntos culpables de genocidio. Asimismo, os haré partícipes de los frutos de mi testimonio ante ellos y ante sus víctimas supervivientes.
(AE)
Sé que no es para reírse ni para tomárselo en broma, pero si soy sincero confieso que me resulta bastantes divertidos todos los detalles que aparecen en los periódicos digitales
cobre la corrupción y suciedad que están aflorando alrededor de la llamada trama “Gürtel” en España, de putas de lujo a coches de marca pasando por trajes y otros desmelenes... es realmente conmovedor cómo la ambición humana y la erótica del poder – junto con la poca vergüenza, digámoslo también - apenas conocen límites.
Muchas veces, cuando uno habla en Europa sobre lo que se podría hacer para ayudar a África sea en la forma de proyectos, donativos, apoyos de cualquier clase... uno siempre se encuentra con el enteradillo que dice algo así como: “Yo he decidido no enviar dinero para allá. Con los dirigentes corruptos que hay y el tribalismo de esas gentes, no merece la pena enviar nada porque no va a parar a los pobres y se lo van a comer ellos.”
(JCR)
Conocí a monseñor Francois Xavier Rusengo hace dos años cuando visité Bukavu para escribir un reportaje para la revista en la que trabajaba en
Kampala. Tal vez por empezar la entrevista de manera un tanto formal le pregunté algo así como “¿cuál es su prioridad pastoral en su archidiócesis?” Sin dudar un momento me cogió de la mano y me condujo al jardín situado al lado de la catedral. Allí me enseñó las tumbas de sus tres predecesores, muertos entre 1996 y 2005 y me dijo: “Mi prioridad es permanecer vivo… si puedo”.
(JCR)
Cuando se cumplen cinco días del segundo Sínodo Africano que se celebra en Roma
parece que, hasta la fecha, las intervenciones más destacadas son las del cardenal arzobispo de Cape Coast (Ghana) Peter Kodowo Turkson y las del patriarca de la Iglesia Ortodoxa Etíope Paulos Tewahedo. El primero de ellos, una de las figuras más brillantes e la Iglesia Católica en África, se ha referido al uso del preservativo en el seno de las parejas casadas si uno de ellos está contagiado de SIDA, aunque insistió en la fidelidad y denunció que en África se comercializan condones de escasa calidad, "que empeoran la situación".
(JCR)
Se llamaba Alex Pizzi y tenía 70 años. Llevaba en Uganda desde 1970, año en
que entró en un seminario para vocaciones adultas llevado por los misioneros combonianos en Kitgum, en el norte del país. Ordenado con 35 años, trabajó siempre en Uganda, en misiones rurales y aisladas a menudo en circunstancias muy difíciles. Presumía de ser el misionero que más veces había sido secuestrado por la guerrilla del LRA: cinco.
Recuerdo muy bien la última ocasión, en 2003, cuando él y su compañero de parroquia fueron obligados a caminar durante todo un día con los guerrilleros después de un ataque a su parroquia de Opit al amanecer. Cuando finalmente fueron liberados se negaron a marcharse sin los niños que los rebeldes habían secuestrado.
(AE)
Creía haber visto mal la foto, pero no... son personas, personas de verdad que se han echado al suelo para que su rey acceda al trono con la seguridad de la sumisión
total de sus súbditos.
La escena – de la cual por desgracia no he podido obtener una foto más grande – sucedió ayer en Jinja, la ciudad ribereña del Lago Victoria al Sur de Uganda.
Un año después de la muerte del rey de Busoga, los representantes del antiguo reino se han reunido para elegir al Principe Gabula Nadiope IV como Kyabazinga (rey) de Busoga y después de la elección tiene lugar tan atípica procesión, donde el rey acompañado de su guardia de honor pasa literalmente por encima de una fila de hombres que, echados en el suelo haciendo como una alfombra humana que lleva hasta su trono, rinden pleitesía al nuevo monarca.
(AE)
Ayer domingo, abriendo páginas web para ponerme al día no me sorprendió encontrarme con un
silencio casi total de los medios españoles sobre la apertura del Sínodo Africano, en contraste con otros medios internacionales. La BBC, por ejemplo, destacaba la noticia entre sus principales titulares. En España, como de costumbre, no nos suele interesar África (excepto si toca a nuestros intereses económicos, léase por ejemplo nuestros atuneros frente a las costas de Somalia), y si es sobre temas de Iglesia aún menos.
(AE)
Cuando menos se esperaba, el gobierno de España ha aprobado el reconocimiento del trabajo de los religiosos realizado fuera del territorio nacional y las consecuencias para la cotización en la Seguridad Social de los años trabajados en las misiones. En algún post anterior ya me hice eco de la flagrante injusticia que se hacía con un gran colectivo de personas que vivían en situación de constante riesgo y que al volver a casa no podían recibir ningún tipo de prestación o tener derecho a una pensión. Era un deber del estado con los miles de misioneros esparcidos en todos los rincones del mundo.
(JCR)
Desde hace pocos meses he formado parte de una grata iniciativa de la que he ido descubriendo paulatinamente detalles que la han añadido profundidad y emoción. Todo empezó el pasado mes de julio cuando, casi en vísperas de viajar a Uganda, una llamada telefónica de mi
hermana me informó de que una amiga suya estaba dispuesta a financiar la excavación de un pozo de agua en África. Con mucho gusto me puse en contacto con la persona en cuestión, a quien recordaba haber visto una vez, y como me pareció que la cosa iba muy en serio, le prometí que en cuanto llegáramos a Uganda mi mujer y yo daríamos los pasos adecuados para informarnos sobre algún lugar donde la gente careciera de agua potable y qué empresa podía ocuparse del trabajo de excavación.
(AE)
Gracias a un querido amigo recibí hace ya algún tiempo un regalo que guardo con mucho cariño, un DVD con diferentes actuaciones de Les Luthiers, un grupo de música y de
humor argentino del que siempre me he considerado un entusiasta (a pesar de no haberlos visto en vivo en mi vida) y que en África me ha hecho pasar muy buenos ratos al final de un día en el que necesitaba una dosis extra de energía y alguna que otra oxigenante carcajada.
Hay una escena que me encanta, en la cual dos políticos corruptos encargan a un músico del país las reformas del himno nacional... y así como quien no quiere la cosa, le ofrecen los términos de su pacto: le permitirán hacer las reformas al himno si el autor les pasa el 20% de sus beneficios... Ante la corrupta propuesta, el músico reacciona airadamente y dice:
“No, no, no. Un momentito, caballeros ¡Yo no puedo traicionar mi honestidad y mis principios! ¿Cómo les voy a dar el veinte por ciento de mis honorarios?” A lo que los políticos responden... "¿Cómo nos va a dar el veinte por ciento de sus honorarios? ¡El veinte por ciento es para usted!"
(AE)
Sé que estamos en crisis y que ahora las perspectivas de financiación para las organizaciones no gubernamentales se han restringido porque, en vez de suprimirse lo superfluo, muchos organismos deciden cortar con esas líneas presupuestarias “de adorno”, las que siempre quedan bien delante a la galería pero que son postizas según sean propicios los vientos económicos.
Esto hace que se busque hasta debajo de las piedras el apoyo económico que necesitan muchos proyectos. En estos días me he dado cuenta hasta qué punto la picaresca se puede meter dentro del mundo de la cooperación.
Hace pocos días me llega a través de una persona de mi total confianza una propuesta procedente de Alemania de intervención para mitigar los efectos de la malaria y nos piden que busquemos alguna organización local que pueda ayudar en esta tarea.
(JCR)
Más de cien líderes mundiales se reúnen hoy (22 de septiembre) en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, para intentar reiniciar nuevas negociaciones sobre medidas que pueden reducir el cambio climático. Personalmente, no creo que se alcance mucho, ya que los países más ricos del planeta, incluyendo las nuevas economías emergentes, no parecen dispuestos a ceder mucho de su parte para hacer que las cosas puedan cambiar para bien. Y una gran parte del daño ya está hecho. Yo no soy ningún experto en estas cuestiones, pero desde que yo puse el pie en Uganda por primera vez en 1984 hasta la fecha las cosas han cambiado muchísimo, y para mal.
Hoy, 21 de septiembre, se celebra en todo el mundo el día internacional de la paz, una jornada establecida por Naciones Unidas para recordarnos a todos el valor de la concordia y llamar la atención sobre los lugares del mundo que son víctimas de conflictos.
Hace ya varias décadas que África es el continente que ostenta el triste récord de tener el mayor número de guerras que podríamos llamar abiertas, a las que habría que sumar bastantes conflictos latentes o intermitentes. El conflicto más sangriento que tiene lugar hoy en África es sin duda el de Somalia, que desde la caída de Siad Barre en 1990 ha sufrido una sucesión interminable de enfrentamientos armados, primero entre diversos clanes, y en los últimos años entre los islamistas de Al Shabab, apoyados por Eritrea, y el gobierno apoyado por tropas etíopes que apenas consigue controlar una parte de la capital, Mogadiscio. Las fuerzas de la Unión Africana poco pueden hacer por pacificar el país.
(AE)
Mirando a ciertos países y situaciones desde fuera y desde los cómodos observatorios de una situación normal y estable, se subestima muy mucho el gran esfuerzo que supone para
una sociedad determinada superar una situación de violencia, guerra o desorden generalizados.
Si la senda hacia un deterioro de la situación de seguridad que lleve a una guerra o a una situación crónica de inestabilidad es extremadamente rápida y efectiva al estar a veces apoyada por poderosos intereses financieros (pongamos por caso el famoso coltán, los diamantes o el petróleo...) una vez que se ha alcanzado esa situación de enfrentamiento bélico es muy difícil parar las armas... más difícil aún firmar la paz y aún cuando se haya alcanzado esa loable meta la cosa no estará segura. Un país que ha vivido situaciones extremas de brutalidad y de abuso es difícil que vuelva a la normalidad emocional en poco tiempo. El camino que supone salir de una cultura de la violencia o de las armas a una cultura del diálogo y de la tolerancia es muy pedregoso, arduo y no pocas veces lleno de trampas y de obstáculos que amenazan la vuelta al caos y la destrucción.
(JCR)
Comno suele ocurrir en la prensa española, han pasado bastante desapercibidos pos graves hechos acaecidos la la semana pasada en Kampala, donde al menos 24 personas murieron durante los graves disturbios que estallaron el día 10 y que enfrentaron a las fuerzas de seguridad del país con seguidores del rey de los Baganda. Las violentas manifestaciones duraron tres días y aislaron a la capital ugandesa del resto del país. Hubo cientos de heridos. La policía y el ejército detuvieron a casi 500 personas, las cuales han comparecieron ante los tribunales durante los últimos días, acusados de provocar los disturbios.
(AE)
Desde donde vivo hasta la emisora de radio donde trabajo hay una distancia de casi dos kilómetros y medio que normalmente cubro en 20-25 minutos de agradabilísimo
paseo entre cultivos agrícolas, árboles, casas de campo, algún hotel y alguna que otra oficina de la administración local.
Una de las cosas que en estos meses más me ha llamado la atención es que por lo menos la mitad de las personas que me encuentro en el camino me saludan. No estamos hablando de las mismas personas todos los días, sino diferentes personas que me encuentro en momentos diversos de mi pequeño paseo.
Como si fuera un impulso natural o lo más normal del mundo, uno se cruza con alguien – huelga decir que no importa si es desconocido – y le suelta un “buenos días, señor” o un “¿cómo está Ud.?” que a mí - lo confieso -, a veces me desarma quizás por aquello de la educación que uno ha recibido y la cultura que uno ha mamado.
(JCR)
El deporte es un lenguaje universal que mueve pasiones. Entre las experiencias que he visto y
que muestran cómo se puede usar la actividad deportiva para favorecer la paz y la reconciliación, ninguna me ha impresionado tanto como la que ví en el suburbio de kamenge, situado a las afueras de Bujumbura, la capital de Burundi. A primera vista, parece un polideportivo más de cualquier barrio: canchas de fútbol, baloncesto y voleibol ocupadas por jóvenes que corren detrás de un balón mientras otros chicos y chicas pasean por las instalaciones , animan a voces a sus amigos o charlan animadamente sentados en las sencillas gradas de cemento delante de un hermoso paisaje de colinas verdes.
(AE)
Pocos adagios creo que haya tan certeros como aquel que dice aquello de “el miedo es libre y cada uno toma el que quiere.” De diferentes lados me llega la situación de zozobra y de incertidumbre que se vive con la gripe A, alimentada sin duda por noticias de muertes aquí y allá, y de medidas preventivas a tomar en centros públicos, iglesias y escuelas.
Sin querer minimizar el problema y el potencial peligro que supone la extensión tan rápida de una enfermedad, creo que a estas alturas hay hasta cierto punto una psicosis injustificada, especialmente si tenemos en cuenta el número de personas afectadas por el mismo y la mortandad tan reducida que casi nunca se debe exclusivamente al virus sino que tienen conexiones con el historial patologico de cada paciente.
Durante los próximo días ustedes me permitirán que presente algunos posts sobre experiencias de deporte y desarrollo que he conocido. Muchas de ellas, como la que presento hoy, están relacionadas con la ONG en la que trabajo, Red Deporte y
Cooperación, cuya página web recién renovada les animo a que visiten: www.redeporte.org
Alex Deng acaba de salir de clase. Sentado a la sombra de una acacia, este muchacho de 16 años repasa con Jane, una de sus hermanas, los apuntes que acaba de tomar en un cuaderno que guarda siempre en un zurrón de tela del que no se separa nunca. Son las 11:30 de la mañana y con el sol en su zénit el ambiente sofocante nos recuerda que con más de 40 grados a la sombra lo mejor es parar unas horas antes de seguir las clases.
(AE)
Se la iban a comer con patatas y mira por dónde la mosquita muerta les salió respondona.
Iban a por Lubna Hussein, por el simple hecho de haberse vestido con unos pantalones, ella, como han estado yendo por muchas otras víctimas inocentes de la intolerancia y la cerrazón fundamentalista.
Movió cielo y tierra para llamar la atención sobre su caso y la bola de nieve comenzó a rodar. El caso Lubna encontró un lugar en los rotativos, en las redes sociales y en los periódicos digitales. Muchos periodistas colegas suyos se movieron para que este caso fuera conocido y los talibancitos de Jartum se cagaron... porque el caso se les iba de las manos y se convertía cada vez más en un asunto internacional. Hubo que recular y de la manera más discreta posible: en vez de 40 latigazos (en público los quería ella, con un par de narices)la multan solo con 140 Euros para quedar más o menos bien porque dejarla ir iba a ser ya demasiado. Para más inri, ha aparecido en la corte de justicia llevando pantalones, la misma prenda que ha causado su arresto y su proceso judicial.
Gracias, Lubna, por demostrar con tu arrojo la verdadera cara de ese régimen sudanés, su cobardía y su vileza. Un régimen despótico y sangriento que, durante decenas de años, ha sobrevivido gracias a la cerrazón religiosa, la opresión política de cualquier disidente, la pasividad junto con las dobles varas de medir del mundo árabe y la violencia impune de sus cuerpos de seguridad.
P.D. Las últimas noticias fueron que la han enviado a prisión porque se negó a pagar la multa.
(JCR)
Hacía tres años que no visitaba el hospital de Kitgum , situado en el norte de Uganda, y en cuanto puse el pie en el recinto me invadió una sensación de optimismo que desde hacía mucho tiempo no había sentido. Lo primero que me llamó la atención en esta ocasión fue que se veían muchos menos pacientes. En la unidad de nutrición infantil,
donde hace apenas dos años no bajaban de 130 casos de niños con desnutrición seria, en esta ocasión sólo tenían 16. Y si por las mismas fechas morían unas dos personas al día como consecuencia del SIDA, ahora apenas tienen una defunción a la semana por la misma causa. La causa de estas y otras muchas mejoras tan repentinas se llama paz. Viendo y oyendo esto me acordé de lo que repetía tanto Juan Pablo II (aunque si no me equivoco, lo frase es de Pío XII), que “con la paz todo se gana y con la guerra todo se pierde”.
(JCR)
Una noticia de las muchas que llegan de África y que no se reflejan en los medios de comunicación españoles: el presidente de Malí, Amadou Toumani
Touré, se ha negado a firmar una nueva ley que otorgaría a las mujeres de este país mayores derechos en el seno de la familia. Tras varios meses de encendida controversia, el pasado 27 de agosto Amadou Toumai remitió el proyecto de ley al parlamento para que redacten un nuevo borrador. Aunque el mandatario maliense se ha declarado partidario de la nueva ley, finalmente decidió no firmarla para garantizar “la paz social” y “respetar la opinión pública”, según declaró en una alocución televisada. Muchos observadores interpretan que el hecho de que el presidente se haya visto obligado a tomar esta decisión representa una derrota política para él y su visión de modernizar el país. De hecho, desde la introducción de la democracia multipartidista en 1992, es la primera vez que un proyecto de ley es rechazado y reenviado al Parlamento para su reelaboración.
(JCR)
En la remota aldea de Payera, en un rincón del Norte de Uganda que limita con la República Democrática del Congo, hay un cruce de caminos
donde desde hace nueve años existe un animado zoco que todos conocen como “Soko Yani”, es decir, el mercado de Yani, una señora que hoy tiene 44 años y que se siente orgullosa de haber sacado adelante a sus seis hijos gracias a su iniciativa personal que hizo posible comenzar este lugar que hoy es toda una institución.
Un buen día Yani se hartó de depender para todo de un marido pendenciero y borrachín. Con el poco dinero que tenía en casa compró un barreño de alubias, un saco de maíz y un litro de aceite de girasol.
(JCR)
Disculpen ustedes si durante el último mes he estado ausente de este blog. Un viaje por Uganda de varias semanas me ha mantenido alejado de ordenadores y conexiones a Internet. Mi mujer (ugandesa) y yo, acompañados de nuestro hijo de un año, aprovechamos nuestra visita para casarnos por la Iglesia en una ceremonia que intentamos fuera lo más sencilla posible. Después de haber trabajado en este país africano durante 20 años, no me sorprendí mucho cuando muchos de mis amigos y antiguos feligreses me felicitaban con el consabido “enhorabuena, padre Carlos… perdón, señor Carlos”.
(AE)
¿Saben una de las cosas más echo de menos en los países de África que conozco? Una asociación de consumidores... un grupo fuerte, activo, organizado, conocedor
de sus derechos que se lance a mover a la opinión pública para que también sea consciente de los mismos y pueda defender mejor a los consumidores que, en el caso de las sociedades africanas, se encuentran en la más flagrante vulnerabilidad.
El sitio donde vivo, Lira, es según se mire un pueblo grande o una pequeña ciudad en la cual hay un mercado local vibrante y en constante crecimiento. El hecho que en los últimos años el número de bancos y entidades financieras haya pasado de la decena es ya de por sí un signo fehaciente del crecimiento y la relativa estabilidad de esta región.
(AE)
Reconozco que en general disfruto bastante del peculiar estilo de mi paisano Antonio Burgos en las columnas que escribe regularmente en la prensa española. Más de una
vez, cuando quiero mirar a la situación social o política en clave de humor me acerco a sus comentarios y – mas allá de estar de acuerdo con él o no - tengo que reconocer que casi nunca me defraudan sus peregrinas onomatopeyas, sus comparaciones tan típicas del gracejo de la gente del Sur (“tontos con balcones a la calle” creo que es invención suya) y sus posicionamientos críticos que en gran medida podrían ser suscritas por mi madre, por el kiosquero de la esquina o la vecina del patio de luces.
En el artículo de este domingo, este columnista pone de chupa de dómine al Doctor Cavadas, famoso cirujano que en estos días ha estado en el centro de la atención mediática debido al transplante de cara que se ha llevado a cabo en Valencia.
(AE)
Como he contado ya en otro post hace unos días, estoy ahora haciéndome cargo de una emisora
comunitaria en el Norte de Uganda. Querría compartir ahora alguna de las experiencias que me han ocurrido en estos días.
Cuando ocurren cambios en alguna organización, siempre llega el momento de hacer limpieza y adaptar la nueva oficina al nuevo periodo. Mi predecesor dejó ya el puesto y una de las cosas que he hecho ha sido comenzar a poner en orden los documentos y lo que he encontrado en su despacho. Me dediqué uno de los días a hacer algo de limpieza y ordenar los documentos que todavía estaban archivados en la misma.
(AE)
Durante mi trabajo en Sur Sudán, recuerdo perfectamente la visita de una
persona que trabajaba para una ONG internacional. Me pidió que le hiciera un análisis de la situación de la región y expuse claramente la situación de postración en la cual vivía la población del Sudán meridional, subrayando que uno de los factores que habían provocado esta situación había sido el hecho que los sursudaneses habían sido repetidamente engañados y oprimidos por el gobierno central del país y por parte de la población árabe del norte en general.
Ante este juicio mío, esta persona no hizo sino poner el grito en el cielo y tildarme de “parcial” y de “anti-árabe,” adjetivos que según ella me impedían trabajar como se debe para una organización de cooperación.
(AE)
A nadie que tenga dos dedos de frente se le escapa lo retrógrado y lo pernicioso que es el régimen sudanés, enfrascado desde hace decenas de años en una intensa campaña de islamismo político y de intolerancia cultural y religiosa con tremendas consecuencias para la población de aquel país pero – como ocurre con frecuencia – esta situación no es lo suficientemente seria como para suscitar en otros países comités de solidaridad, ni tampoco para que los grupos de musulmanes moderados en el exterior hagan llamamientos para pararles los pies a esta reata de descerebrados con chilaba que llevan las riendas ideológicas y fácticas del país.
(AE)
Lo que escribo hoy me surge de la lectura de un artículo que habla de la “crisis de valores” que sacude a la juventud española (aunque se podría aplicar a las
juventudes de muchos otros países)
Según las estadísticas, 31% de los estudiantes que comienzan sus estudios no los terminan y que un gran porcentaje de los estudiantes que tienen que hacer la enseñanza obligatoria hasta los 16 años están allí en contra de su voluntad, amargando la vida al personal educativo y dando por saco a los compañeros que – pobrecitos ellos – hacen lo que pueden por progresar en medio de esa tortura psicológica que supone estar en una clase con niñatos de tal calaña; los sufridores de una situación así no quieren otra cosa que pasar a la enseñanza secundaria, donde el tiempo y las circunstancias hayan hecho ya un corte en el perfil de la población estudiantil y puedan por fin estudiar en un ambiente educativo más adecuado.
(AE)En estos días, por circunstancias que no vienen al caso, he tenido la oportunidad de disfrutar de un tiempo de asueto visitando diferentes rincones para mí completamente
desconocidos de Uganda. Del lago Alberto, pasando por las inmensas laderas repletas de caña de azúcar de Masindi hasta la majestuosidad del Nilo y de algunas de sus impresionantes cascadas.
Durante este tiempo he podido reflexionar sobre diferentes puntos, algunos de los cuales quisiera compartir con ustedes:
(AE)
Al final, la disputa sobre la ubicación precisa de Abyei en el Norte o en el Sur de Sudán y sobre los derechos del petróleo que hay en su subsuelo se ha
resuelto pacíficamente en el tribunal internacional de mediación de La Haya con una buena pieza del pastel que se ha pasado al Norte, como si se tratara de un pequeño consuelo para que dejen de incordiar al Sur. Por el momento se habla de una situación donde ambas partes han salido ganando (la una, cediendo parte de los dos yacimientos más importantes, la otra no intentando reclamar todas las prospecciones petrolíferas) y por el momento se habla de satisfacción en ambos bandos, pero no nos engañemos: es solo una pausa casi publicitaria. Por el momento todo son sonrisas y parabienes, pero a la larga y con la perspectiva de las próximas elecciones y el espinoso referendum de autodeterminación de 2011, la paz y la solución permanente de este contencioso sigue estando en entredicho.
(AE)
Abyei es una pequeña ciudad cercana a la frontera entre el Norte y el Sur de Sudán. Prefiero formular la frase diciendo que está cercana a la frontera
sin definir exactamente a qué lado está ya que este punto ha sido un tema en contención especialmente desde que se encontraran grandes reservas petrolíferas en su subsuelo.
¿Qué diferencia hace si Abyei está en el Sur o el Norte de Sudán? Mucha, ya que según el acuerdo de paz del 2005, los beneficios que se produzcan de cualquier yacimiento petrolífero que se encuentre en el Sur del país deberá ser repartido a partes iguales entre el Norte y el Sur
(AE)
Hace una semana que me encuentro en mi nuevo puesto de trabajo y en un nuevo contexto. Para empezar y como ya mencioné en otro post, cambié mi residencia a Uganda y me vine al Norte del país, a una zona parcialmente afectada por las actividades violentas de un grupo de zumbados (El Ejército de resistencia del Señor, LRA en sus siglas inglesas), del cual hemos dado ya cuenta en este blog en diferentes ocasiones.
(JCR)
Les informo que los días 23, 24 y 25 de octubre tendrá lugar en Ávila un congreso de espiritualidad sobre el tema "La Fuerza Espiritual de África". Participarán en él expertos de reconocido prestigio que disertarán sobre distintos aspectos de la riqueza espiritual que el continente africano puede ofrecernos y, modestamente, lo coordina un servidor de ustedes.
(AE)
No se lo pierdan. Observen ustedes y decidan por sí mismos si no hay sistemas o interpretaciones religiosas que ha perdido completamente el Norte: La chica de la foto se llama Lubna Hussein, es una chica sudanesa que trabaja como periodista en la misión de paz de la ONU para Sudán (UNMIS). A esta chica y a otras trece, la policía de Jartúm las ha detenido por inmoralidad y después de un juicio rápido, el juez en cuestión las ha condenado a 10 latigazos cada una. El nefando crimen de esta mujer es llevar la misma ropa que aparece en la foto... ¿estoy de cachondeo? Pues no, más quisiera yo, pero la noticia no es inventada ni está sacada de la antología del disparate. Sucede en Sudán, en el siglo XXI.
(JCR)
Apenas he tenido tiempo de dar una ojeada superficial a la nueva encíclica de Benedicto XVI "Caritas in Veritate", pero en cuanto tenga una tarde libre y si mi hijo de un año me lo permite mi prioridad es leerla con calma y subrayarla, porque estoy seguro de que los temas tratados en este documento me traerán a la mente los rostros de muchos africanos víctimas del capitalismo salvaje con los que he tratado día a día durante 20 años.
(AE)
Mientras en Europa se sufren ahora las canículas y la gente se queda en casa intentando
hidratarse a marchas forzadas mientras hay las alertas naranjas o amarillas, aquí en África del Este vivimos ahora la época más fría del año. En Nairobi, con su altura de mil y pico metros, se nota aún más el frío y la gente se pregunta ingenuamente "si podrían sobrevivir si las temperaturas bajaran aún más"... es una creencia generalizada que la gente la palmaría masivamente.
Bueno, no venía yo a hablar de los cambios del tiempo hoy, sino de algo mucho más personal. Quisiera disculparme por no prodigarme demasiado en el blog en los últimos días debido a que estoy cambiando de lugar de residencia debido también a unos cambios profesionales que describiré más en detalle en los próximos días. Dejo por tanto Nairobi y Sudán por el momento y comienzo un nuevo periodo en Lira, en el Norte de Uganda, una ciudad a 356 Km al Norte de Kampala y que espero ir presentando poco a poco en los próximos posts.
Aprovecho este artículo de hoy quizás atípico por su brevedad para dar gracias a todas las personas que nos seguís acompañando en este blog, erre que erre con África, sus cuitas, sus gentes y sus desafíos. Ya que en África no hay tradición de "vacaciones de verano" seguiremos informándoos regularmente y contándoos historias de lo que sucede a nuestro alrededor. Un abrazo. Alberto
(JCR)
Me ocurrió hace tal vez 17 años en Uganda. Me visitaban tres grandes amigos y un día hicimos planes de visitar las fuentes del Nilo en Jinja, a 70 kilómetros de Kampala. Todo estaba perfectamente programado: la hora de salida, los lugares que queríamos ver y un idílico almuerzo en un precioso hotel a orillas del Lago Victoria. Un viaje por África durante varios días da para hablar de muchos y variados temas, y aquel día, nada más montarnos en el coche, mis visitantes sacaron a colación sus puntos de vista sobre cómo –según ellos- los misioneros habíamos tenido poco respeto por las culturas africanas y les habíamos impuesto nuestros patrones europeos. Según enfilábamos la carretera hacia el Este, la conversación se animaba y ellos ahondaban en el tema insistiendo en que a los africanos había que permitirlos que se expresaran e hicieran las cosas de acuerdo con sus modelos culturales.
(AE)
Hay veces en las cuales, cuando se juntan los ministros de Asuntos Exteriores o los jefes de Estado de los países africanos y se ponen de acuerdo en algo, estos se asemejan más a un grupo de amigotes con un pacto de silencio y de mutua protección que en representantes comprometidos con la paz y la justicia.
La Unión Africana es muy gremial, y la reciente decisión de “proteger” al
presidente sudanés Omar el-Bashir de la orden de captura de la Corte Internacional de Justicia de La Haya no hace sino confirmar que, más allá de lo justo o injusto de esta orden judicial, lo que buscan los jefes de estado o los representantes de las diplomacias africanas es autoprotegerse ellos mismos de posibles “ataques exteriores” promovidos por otros grupos que puedan luego degenerar en procesos judiciales. La verdad es que no faltan miembros realmente impresentables que están muy interesados en que esta versión africana de la “omertá” mafiosa siga siendo la moneda de cambio que rija las decisiones del rumbo diplomático de la Unión Africana.
(JCR)
Mucho se habla durante estos días del reciente golpe de Estado en Honduras. No necesito ahondar mucho en comparaciones para afirmar que cuando esto mismo sucede en África los medios de comunicación españoles no suelen otorgarle la misma importancia. Aunque afortunadamente los golpes de Estado van siendo cada vez más raros en África, durante el último año ha habido tres países donde el ejército tomó el poder por la fuerza. En uno de ellos, Guinea Bissau, se acaban de celebrar elecciones presidenciales, y en otro de ellos, Mauritania, se espera que éstas tengan lugar este mes de julio. En Guinea Conakry, sin embargo, las cosas no parecen que se vayan a resolver tan pronto.
(JCR)
Me ocurrió hace ya quince años en un poblado perdido al pie de una montaña en la región acholi del Norte de Uganda. Estaba yo visitando una comunidad cristiana cuando, al terminar de bautizar a unos niños me fijé en el nombre de una de las niñas a las que acababa yo de echar el agua. Se llamaba Pauline Picture, es decir: la habían puesto de apellido “Fotografía”. Los acholi, como muchos otros pueblos africanos, dan un nombre de acuerdo con las circunstancias en las que el niño ha venido al mundo. Por eso me intrigó un nombre tan poco habitual y pregunté a la madre por su significado.
(AE)
Una de las expresiones de la cordialidad africana que más me llegan al corazón es cuando una persona se dirige a tí como “hermano.” Aunque alguien
te lo puede decir también espontáneamente sin conocerte, lo normal es que surja en una conversación, en un correo electrónico o simplemente en una presentación pública. En África para esto no hay tantos respetos humanos como pasaría en otras latitudes a la hora de presentar a alguien que es tan apreciado que llega a pasar como de la familia y se le demuestra esa relación especial con alguien por medio de un calificativo así, público y sin tapujos. Creo que es una manera de expresar la cercanía, la confianza y el amor más allá de los lazos sanguíneos. El que se dirijan así a mí no me deja nunca indiferente
(JCR)
Durante los últimos días hemos oído a Zapatero decir que le preocupa
el poder de la Iglesia, y declara que “una parte de la jerarquía pretende condicionar la acción política”. Sus adláteres políticos nos han regalado con perlas semejantes, como su vice-presidenta Fernández de la Vega cuando dice que “los obispos no saben su papel en la Iglesia” o José Bono cuando arremete contra los que están contra el aborto porque, según él, “son los mismos que no dijeron nada contra la guerra de Irak, comentario este último que falta seriamente a la verdad porque desde 2004 hasta la fecha ha habido numerosos eclesiásticos –empezando por el mismo Papa Juan Pablo II- que sí hablaron y muy alto contra la guerra de Irak y contra todas las demás guerras. Permítanme hoy que en este blog, que se ocupa de temas de África, diga algo sobre esta bien conocida ofensiva laicista del gobierno de Zapatero porque me recuerda demasiado a situaciones que vivimos en la Iglesia de Uganda. También allí el gobierno no desperdició ocasión de atacar a la Iglesia cuando ésta hablaba de temas políticos y sociales. Y es que la naturaleza humana es la misma en todas partes.
(JCR)
Para el padre John Peter Olum, ugandés de 50 años, lo más importante de un sacerdote son sus manos. Me enseñó esta lección un 22 de diciembre de 2004 y la he vuelto a recordar estos días en que el Papa ha declarado abierto el año sacerdotal.
Aquel día por la mañana, John Peter subió a su destartalado coche pick-up en la parroquia de Puranga, un villorrio de la región Acholi azotado por la guerra desde 1986 en cuyo centro se apiñaban 40.000 almas en un campo de desplazados. Le acompañaban dos catequistas, con los que se dirigía a visitar una de sus muchas comunidades esparcidas por una extensa zona rural. Los caminos eran a menudo muy inseguros debido a la presencia de grupos de guerrilleros que campaban a sus anchas por aquellos fueros, pero hacía un mes que se había declarado un alto el fuego para hacer posible una negociación en la que todos ponían en aquel momento sus esperanzas. Parecía que el viaje sería seguro.
(AE)
Un grupo de candidatos políticos de diferentes partidos pertenecientes a la ciudad de Yei (Sur Sudán) se han reunido durante varios días y han querido por propia iniciativa diseñar y consensuar un Código de Conducta que les guíe hasta las elecciones del año 2010.
Estamos hablando de una democracia que todavía es casi inexistente, ya que las elecciones de los últimos 20 años nunca se han vivido de manera libre, y precisamente debido a este contexto tan peculiar de postconflicto – después de 20 años de guerra civil – este testimonio me parece aún más valioso si cabe. No creo exagerar si digo que muchos de estos puntos de este código de conducta deberían ser obligatorios para políticos en muchas otras latitudes (y no miro a nadie)
(JCR)
Aunque aún faltan dos años para las elecciones presidenciales, en Uganda ocurren últimamente cosas que no auguran nada bueno. Los ánimos han comenzado a caldearse,
sobre todo después de que la semana pasada el presidente Yoweri Museveni, rechazara tajantemente una petición por parte de la oposición para introducir una reforma a la ley electoral que le impediría presentarse de nuevo a las elecciones presidenciales. Aunque aún no hay anuncios oficiales, se espera que Museveni -que tiene ya 64 años- vuelva a presentarse a los comicios dentro de dos años, así como su rival Kiiza Besigye, quien ya perdió anteriormente en 2001 y en 2006. En una carta dirigida a la oposición, Museveni preguntaba: “Ustedes hablan de reformar la ley electoral. ¿Reformarla para conseguir qué?” Se rumorea también que su partido en el poder quiere también reformar esta ley, pero para conseguir otro objetivo: quitar el límite de edad, actualmente en 75 años, para que de esta forma Museveni pueda ser presidente vitalicio.
(AE)
Sé que los que miramos el así llamado “Primer Mundo” desde el Sur podemos llegar a ser demasiado cáusticos con actitudes y eventos que allí tienen lugar y que por sus características o su recurrencia son considerados prácticamente normales. Incluso dentro de estas circunstancias de normalidad, hay situaciones excepcionales que incluso alteran la monotonía de un mundo que parece que no se sorprende por nada.
(JCR)
Me imagino que no es muy común que un español haga su primera Declaración de la Renta con 49 años, pero en mi caso es así, y aún estoy reponiéndome del susto después de que me hayan comunicado que tengo que pagar al fisco algo más de 1.400 euros, cosa que no le deseo ni a mi peor enemigo, sobre todo si es un mileurista como yo con familia a su cargo. Después de los chascos del año pasado, cuando tras volver de Uganda después de 20 años ni me pagaron el paro los meses que estuve buscando trabajo (me dijeron que lo que yo había hecho en África no tenía carácter de relación laboral) ni nos dieron a mi mujer ni a mí el cheque bebé cuando nació nuestro hijo. Son los inconvenientes de pasar demasiados años trabajando en el África profunda y de querer casarse con una inmigrante sin papeles. Todavía no he terminado con todo el papeleo y sigo equivocándome de cola cuando voy a alguna oficina a gestionar algo. En una de esas andanzas burocráticas el año pasado, una funcionaria poco acostumbrada a ver a pardillos como yo me espetó: “Pero señor, ¿de dónde sale usted’ ¿de la selva?”. “Exactamente, señora”, le respondí.
(AE)
En los últimos días ha habido en la iglesia de Kenia un gran revuelo debido
a acusaciones de abuso sexual a niños aparecidas en una cadena de televisión contra un misionero extranjero, muy famoso en el país por sus múltiples obras filantrópicas y asistenciales, entre las que destacan varias instituciones para los niños de la calle en diferentes países y diversas iniciativas sociales. Según las fuentes de esta cadena, tendrían en su propiedad material gráfico donde el misionero aparece y un par de jóvenes han aparecido anónimamente en la televisión describiendo con detalles los presuntos abusos por parte del religioso. Le acusan también de haber enviado a su país material gráfico para “atraer a otras personas para que vengan a este país y disfruten.” Se pueden imaginar el escándalo.
(JCR)
Conviví con el padre Vittorio Albertini en Gulu (Uganda) de 1986 a 1987 y de 2005 a 2006. En ambas ocasiones tenía su habitación al lado de la mía y todas las mañanas me abría los ojos su despertador, que sonaba invariablemente a las 4,30 de la mañana. A las cinco ya estaba en la capilla rezando, a las siete celebraba la misa en alguna de las capillas cercanas a la misión y a las ocho tomaba su desayuno de leche con frutas mientras se preparaba para el trabajo del día en alguna de las comunidades, a las que hasta hace no muchos años acudía en bicicleta. Debe de ser este estilo de vida tan sano el que ha hecho posible que el padre Albertini celebre este año sus 70 años de sacerdocio. Sesenta de ellos los ha pasado en su querida Uganda. Ahora, a sus 94 años, sigue trabajando con alegría mientras, según dice, espera “la llamada final”.
(AE)
Burnt Forest es un pueblecito del Noroeste de Kenia, cercano a la ciudad de Eldoret, la patria de la mayoría de los deportistas que han encumbrado de
oro y de gloria al atletismo de este país. En esta zona de Kenia se pueden apreciar claramente las secuelas de la terrible violencia que asoló el país en los primeros meses de 2008, después de unas contestadas elecciones generales y presidenciales.
Uno mira las hileras de casas y de tiendas, y se puede percatar de cómo la destrucción fue altamente selectiva. Se quemaron solamente ciertos edificios residenciales o comerciales, muchos otros colindantes con los primeros no sufrieron daño alguno: se intentaba intimidar e incluso eliminar al “extranjero” de una zona que la tribu local consideraba como propia.
(JCR)
Colegio del Sagrado Corazón, parroquia del Corazón de Jesús, hermanas del Sagrado Corazón de Jesús… En Uganda, así como en muchos otros países de África, abundan las instituciones católicas que llevan este sello. Y donde han sido los combonianos los que fundaron las iglesias locales (como es el caso del Norte de Uganda y el Sur de Sudán) la cosa no podría ser de otra manera. San Daniel Comboni tuvo el corazón de Jesús en el centro de su espiritualidad, y lógicamente sus seguidores también. Al acercarse esta fiesta litúrgica esta semana quisiera ofrecerles un par de reflexiones al respecto.
(AE)
Es una historia de coraje, de amor a la música y de inasequibilidad al desaliento por parte de personas que muy bien podrían tener miles de razones para alegar que no tienen tiempo “para la música y los placeres.”
En un vídeo que he recibido y cuyo enlace copio más abajo se plasma en menos de cinco minutos lo que supone montar una orquesta sinfónica... en Kinshaha, capital de la República Democrática del Congo. Estoy seguro que les encantará. A mí, ya que me pilla por partida doble por ser amante de África y de la música clásica, me ha emocionado. Espero que también les toque a ustedes.
El link es http://www.youtube.com/watch?v=rAL8Mwedjs4
Más de una vez he pensado si el mismo método de introducción a la música como se ha empleado de manera tan exitosa en Venezuela (creo que se llama “el sistema”) podría aplicarse también en un contexto tan diferente como África, especialmente en los barrios marginales de las grandes ciudades donde se concentran millones de personas y un número grandísimo de jóvenes sin perspectivas sociales o educativas. Este vídeo me da a entender que sí.
Por su interés reproduzco esta noticia tomada de la página web de Mundo Negro www.mundonegro.com
Al menos 2.000 personas, sobre todo jóvenes, plantarán en Senegal casi 3 millones y medios de plantas en un área de 10.000 hectáreas para reforzar la llamada Gran Muralla Verde, una barrera de arbustos creada para contrarrestar el avance del desierto. Así lo anunciaron fuentes locales senegalesas que precisaron además que la zona se encuentra en las localidades de Labgar y Lougharé Thioly. Se plantarán distintas especies de árboles, como la acacia, la balanites aegyptiaca, la ziziphus mauritiana y el tamarindo.
Para los fieles lectores de este blog y quienes estén interesados en África, quisiera informarles que hoy desde las 17:30 y mañana domingo durante todo el día estaré en el stand de Mundo Negro de la Feria del Libro (caseta 274) firmando ejemplares de mi último libro "Desde mi veranda africana."
Me encantaría verles por allí.
Un abrazo cordial
José Carlos Rodríguez
(AE)
Había una vez una misión fundada por un sacerdote mayor y dos misioneros
jóvenes. El sacerdote más veterano tenía un estilo de evangelización peculiar y había inspirado en el corazón de sus compañeros el amor por la sencillez, la idea de crear una misión en un territorio hostil con medios asequibles y de una manera dialogante con el entorno que les había tocado. Basándose en estos valores, se diseñó un método de evangelización muy al ritmo de la gente, sin grandes alardes ni avances espectaculares, sino avanzando pasito a pasito y esperando el “kairós”, el tiempo apropiado para hacer las cosas
(JCR)
Desde que llegué a España hace año y medio después haber trabajado 20 años en Uganda cada vez que voy a misa no puedo evitar comparar lo que supone esta actividad litúrgica aquí y allí. Les presento algunas de las conclusiones a las que he llegado, siendo consciente de que en España hay miles de parroquias y que no en todas se encuentra uno con la misma situación ni aquí ni allí. Mi conocimiento, lógicamente es limitado y es posible que algunas de las cosas que digo a continuación no valga para todos los casos. En cualquier caso, creo que comparar no es odioso ni mucho menos y suele ayudar a entender muchas cosas.
(JCR)
La semana pasada acudí a un acto celebrado en la madrileña plaza de Lavapiés, en el que varios inmigrantes agrupados en la asociación Sin Papeles denunciaron el
acoso policial al que se ven sometidos y que se ha intensificado mucho más desde que hace varios meses las comisarías de policías recibieron órdenes de arriba para cubrir determinados cupos y de determinadas nacionalidades para acelerar las expulsiones. “Salir a la calle es un desafío. La policía nos busca en los lugares a los que vamos para ganarnos la vida, regularizar nuestra situación o llamar a nuestras familias. A muchos nos han detenido cerca de juzgado y embajadas. Nos sacan de la cabina del locutorio cuando hablamos por teléfono. Nos piden que aprendamos español, que vayamos a los juzgados, que tengamos un trabajo, pero se nos persigue justo allí donde vamos a hacerlo.”
(AE)
Las semanas pasadas no han sido las mejores para la Iglesia Católica en Kenia. Al tema que hemos mencionado en un reciente post de la prohibición de las actividades de la Renovación Carismática Católica en la archidiócesis de Nairobi se le han unido otros no menos candentes que están haciendo que la jerarquía del país – casi siempre representada por el Cardenal Njue – haya aparecido con más frecuencia de lo habitual en los titulares de los medios de comunicación.
Al hilo de la suspensión temporal de actividades del movimiento carismático, varios periódicos informaron sobre el malestar de un grupo de sacerdotes que se quejaban del estilo de gobierno del cardenal Njue, según ellos autoritativo y “con mano de hierro.”
(AE)
A los 79 años y después de una larga enfermedad, ha muerto Ga'afar Nimeiri, presidente de Sudán que conquistó el poder gracias a un golpe de estado en 1969 y fue depuesto posteriormente por otro golpe semejante en 1985.
Nimeiri supuso para el Sudán extremos contrapuestos: Por un lado fue el presidente que en 1972 firmó el acuerdo de paz de Addis Ababa, que puso fin al primer periodo de guerra civil y abrió una década de prosperidad como no había habido en el Sur desde la independencia de Gran Bretaña. Por otro lado, con el desgaste de su gobierno, se vio en la necesidad de buscar nuevos apoyos y, después de una supuesta “conversión,” se acercó cada vez más al movimiento de los Hermanos Musulmanes.
(AE)
El pasado 20 de Febrero, después de una reunión con representantes de la Renovación Carismática de la Archidiócesis de Nairobi, el Cardenal
John Njue decidió suspender temporalmente todas las actividades públicas del movimiento carismático dentro de su diócesis. El anterior Arzobispo, Mons. Raphael Ndingi, ante el espectacular crecimiento de este grupo eclesial existente por lo menos en la mitad del centenar de parroquias de la archidiócesis, nombró en su día un capellán para que acompañara espiritualmente a los miembros este movimiento y ayudara en su coordinación. Según se apuntó en su momento, la decisión del actual cardenal de prohibir las reuniones de oración y otras obras de los carismáticos se debía a una investigación que se quería llevar a cabo sobre las actividades del movimiento.
(JCR)
Escribo estas líneas después de una noche en la que no he podido descansa todo lo que hubiera querido después de que nuestro hijo de once meses nos despertara varias veces con sus llantos. Mientras me levantaba para ir a la cocina me vino a la mente lo que leí ayer en Religión Digital sobre los dos obispos centroafricanos destituidos por el Vaticano por tener mujer e hijos, y con cierta sonrisa comenté a mí mujer (ugandesa, por más señas): “Pues me a da a mí que estos monseñores centroafricanos con descendencia no han debido de preparar un biberón o cambiar un pañal en su vida, y menos de noche”.
(JCR)
Hay países africanos que nunca salen en nuestros medios de comunicación. Malaui es uno de ellos. Hace pocos días, el 19 de mayo hubo allí elecciones presidenciales y parlamentarias que se desarrollaron de forma pacífica. Cuando, a los pocos días, se conocieron los resultados, aunque inicialmente el principal candidato opositor –John Tembo-se negó a reconocerlos, sin embargo su partido se desmarcó de esta posición. Malaui sigue así su tradición de ser uno de los pocos países africanos que nunca ha tenido ni una guerra ni un golpe de Estado. Es una pena que estas naciones ejemplares no atraigan apenas atención informativa.
(AE)
Me imagino que los lectores que hayan seguido más de cerca los acontecimientos más o menos recientes de la Historia de España se acordarán del ignominioso papel jugado por nuestro país
en el asunto del Sáhara Occidental. El situación de interinidad que dejó aquel dubitativo gobierno profundamente debilitado por un jefe de estado que agonizaba y que lo último que quería ver era una guerra “colonial” en un momento crucial para la historia de España significó para la población saharaui una inmensa injusticia y una herida abierta que dura hasta hoy y en la cual Marruecos sigue jugando un papel predominante y obstaculizador, movido principalmente por los muchos intereses en aquel país. Uno de los principales escollos que alega el país magrebí para no soltar el Sáhara se apoya en el censo que se llevó a cabo pero que no terminó de ser reconocido por Marruecos.
(AE)
No hay nada peor que un conflicto de baja intensidad. No llama la atención en la parrilla de informaciones que nos comunican las agencias de prensa, no llenan los teletipos ni acaparan la atención y en omisiones de este tipo se mandan al olvido a miles de afectados que ya “no son actualidad.”
Algo así está ocurriendo en Sudán. Los conflictos armados del Sur y el Oeste del país (Darfur) acapararon intermitentemente la atención pero ahora se ven de nuevo relegados a noticias de tercer orden. En Darfur, el conflicto con el Chad se recrudece e incluso se admite que aviones chadianos han atacado el territorio sudanés. De la situación en los campos de refugiados y desplazados poco se sabe después que una decena de organizaciones humanitarias se vieran forzadas a salir en cuestión de pocas horas. Un informe procedente de los Estados Unidos sobre la gravedad de la situación ha sido tildado de “pura mentira” por el gobierno central. Nada nuevo bajo el sol.
(JCR)
Si desde hace ya bastantes años las vocaciones sacerdotales disminuyen en Europa y Estados Unidos, no sucede lo mismo en África. Durante el periodo 2000 a
2007 el número de sacerdotes diocesanos creció en un 2,5 por ciento y actualmente ha alcanzado la cifra de 272.000. A ellos hay que sumar 135.000 sacerdotes pertenecientes a órdenes religiosas. Con estos datos, resulta que África es el continente donde aumentan más los curas. Son datos que acaba de publicar el Vaticano en su última edición del Anuario Estadístico de la Iglesia. Este informe asegura también que África es el continente donde crece más también el número de católicos: un 3 por ciento en ese mismo periodo de siete años. Con estos datos parece que la Iglesia Católica tiene motivos para mirar a África como el lugar donde tiene más futuro.
(JCR)
Quisiera compartir con ustedes que hoy Jueves, 14 de Mayo, tendrá lugar a presentación de mi último libro "Desde mi Veranda Africana" en Barcelona.
El acto de presentación se llevará a cabo a las 19:30 de la tarde en la sede del Museo Africano Daniel Comboni (C/ Feliu i Codina, 59 - Barrio de Horta).
Están ustedes cordialmente invitados.
José Carlos Rodríguez
(JCR)
El gobierno de Ruanda acaba condenar al líder de la Iglesia Católica en el país, el arzobispo Thaddée Ntihinyurwa, por la negativa de éste a que rodara
un nuevo film sobre el genocidio en el interior de la parroquia de la Sagrada Familia, sita en la capital Kigali. El ministro de cultura, Joseph Habineza, acusó al arzobispo y a otros líderes religiosos de no ayudar al gobierno a honrar a las víctimas que fueron masacradas en iglesias, aunque personalmente me pregunto si el gobierno aceptaría que se filmara una película sobre el genocidio utilizando como escenarios el palacio presidencial o la sede de cualquier ministerio, lugares donde obviamente también ocurrieron asesinatos masivos.
(AE)
Lo que les voy a contar me ocurrió hace pocos días durante un viaje por carretera de
Yirol a Rumbek, en el Sudán meridional. Íbamos un grupo de personas en un coche de una ONG y al llegar a una curva nos encontramos a un grupo de personas que estaban de pie junto a un coche accidentado y que nos pedían que paráramos. Era obvio que el coche, que estaba al revés con el techo en la tierra, acababa de tener un accidente hacía pocos segundos ya que todavía humeaba. Posiblemente el conductor había calculado mal la curva, resbaló en la pista de tierra (obviamente, nada de asfalto, como pasa casi siempre en Sudán) y dio varias vueltas de campana antes de quedar en aquella posición. Inmediatamente nos pudimos percatar de que alguno de los que iban en ese coche debían ser importantes ya que un par de ellos portaban rifles de asalto Kalashnikov, una de las armas ligeras desafortunadamente más común en el Sudán.
(JCR)
Les reproduzco este artículo, que tomo prestado de la excelente página web Mundo Negro, de los Misioneros Combonianos. No tiene desperdicio.
La nueva gripe, conocida también gripe A o gripe porcina, es un peligro muy inferior en comparación con enfermedades como la malaria, el sida o la meningitis, que en varios países de África ponen en peligro la vida de millones de personas. Lo subrayó Luis Sambo, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el continente africano. Según el funcionario, los casos de contagio sospechosos de gripe A registrados por el momento en África son apenas 112. “De media cada país del continente tiene unas mil vacunas para curar la enfermedad”. De momento la nueva gripe ha causado 48 víctimas mortales en México, tres en Estados Unidos, una en Canadá y otra en Costa Rica.
(JCR)
Hoy me gustaría lanzar una pregunta “inocente”: ¿Han oído ustedes a algún país africano, por medio de alguna de sus instituciones, protestar por las palabras del Papa
en contra de los preservativos durante su viaje a África en marzo? Yo, que en cuanto termino el café de la mañana (y a menudo mientras lo bebo) lo primero que hago es repasar un buen número de sitios web de actualidad africana para ponerme al día, todavía no he oído ni media palabra al respecto. Igual sí ha habido alguna queja desde África y a mí se me ha pasado. Pero hasta el momento no me consta. Digo esto porque con el “olfato” que me han dado 20 años de vida en Uganda, la reciente admisión a trámite en el Congreso de los Diputados de una reprobación al Papa por estas palabras no deja de parecerme una manera sutil del paternalismo –por ponerlo de manera suave- que padecemos los occidentales: pretender saber lo que es bueno para África sin molestarnos en consultar a los propios africanos.
(AE)
En estos días estoy teniendo la oportunidad de visitar varios hospitales locales que una ONG ha establecido en diferentes partes del Sudán Meridional. Esta organización llamada
“Arkangelo Ali Association” me ha pedido que recoja material gráfico y escrito sobre las actividades que están llevando a cabo y en este periodo de tiempo he podido ser testigo de la frenética actividad que este puñado de personas están llevando a cabo. No estamos hablando de una ONG internacional con inmensas entradas de dinero, poderosos apoyos logísticos y con una reputación internacional bien conocida, sino una pequeña organización que, partiendo de la iniciativa de una peculiar pareja con experiencia de trabajo sanitario en Sudán, se ha desarrollado y ha crecido hasta contar ahora con 40 trabajadores extranjeros y 300 sudaneses con diferentes especializaciones médicas desde doctores a enfermeros pasando por animadores de salud, comadronas, cirujanos y otros cuadros sanitarios.
(JCR)
Ayer sábado, mi mujer, nuestro hijo Mungumiyo y yo tuvimos la suerte de participar unas horas en el Encuentro de la Infancia Misionera que se celebró en en Pabellón Telefónica Arena, en la Casa de Campo de Madrid. Según los organizadores, de las Obras Misionales Ponfificias, llegaron 4.800 niños de todos los rincones de España. Se respiraba un ambiente festivo, entusiasta, señal de que todo lo relacionado con las misiones sigue despertando un enorme interés en nuestro país, y que nuestra tradición misionera sigue muy viva, gracias a muchas comunidades religiosas, sacerdotes, catequistas y animadores misioneros que en colegios y parroquias siguen contagiando este espíritu a los más jóvenes.
(JCR)
Hay países donde el 1 de mayo no pasa de ser una mera ceremonia que se organiza para cumplir el papel pero que no significa nada, y en
África abundan. Vean, si no, el caso de Uganda, donde el gobierno acaba de dar carpetazo a la ley del salario mínimo, una reivindicación exigida por sindicatos y grupos de derechos humanos desde hace muchos años. Hace dos días, el ministro de trabajo Emmanuel Otaala lo dejó bien claro: “En el gobierno hemos liberalizado la economía y no podemos dictar lo que un empresario tiene que pagar a sus trabajadores. Insistimos en que el salario tiene que fijarse por negociación.” Y por si quedaba alguna duda, añadió: “No podemos tener una ley de salario mínimo de la noche a la mañana, habrá que esperar por lo menos 40 años”. Para el ministro, los países africanos deben seguir los modelos de países asiáticos como China o Malasia “los cuales se han desarrollado gracias a que han tenido líderes con una visión de futuro, y no por tener leyes de salario mínimo.”
(AE)
Mal deben estar las cosas en un país donde las mujeres se asocian y organizan movilizaciones masivas que, paradójicamente, no van a tener lugar en las calles o los centros de trabajo sino en el ambiente reservado y protegido de la alcoba marital.
(AE)
Imagino que, ya que hablo tanto del Sudán y de la realidad
que me rodea, mis lectores posiblemente estén ya hartos de la manida cantinela de este país que ha sufrido una terrible guerra civil, etc, etc. Si lo repito tanto no es por darles la lata, sino para recalcar el hecho de cómo un conflicto de estas características ha marcado y destruído al país y especialmente a su tejido social. Imaginemos por ejemplo la guerra civil española, que duró tres años hace la friolera de siete décadas y que todavía levanta pasiones y sentimientos encontrados, en comparación con este conflicto que ha durado 20 años y que como quien dice acaba de terminar... quizás con parámetros así nos podamos hacer a la idea de lo que estamos hablando y de la seriedad del problema.
(JCR)
He leído hace poco en la prensa de Uganda que el país se ha convertido durante los últimos años en uno de los paraísos para occidentales que buscan turismo
sexual. Después de sufrir oleadas interminables de pobreza extrema, guerras, enfermedades (entre ellas el SIDA, cuyo rápido descenso parece haber hecho bajar la guardia a muchos) y dictadores, sólo nos faltaba ahora esto. Hay incluso un blog especializado en el que visitantes y expatriados de todos los calibres relatan sus experiencias en este campo y se intercambian información sobre hoteles, burdeles, bares y hasta esquinas de calles donde pulula este negocio, además de informar sobre tarifas y a veces incluso hasta de nombres de “lumis” que encabezarían los ranking de mejores servicios. Huelga decir que en este triste negocio hay también menores explotadas, y que el propio gobierno ugandés –aunque oficialmente ha puesto el grito en el cielo- no hace nada por combatir esta lacra.
(AE)
Me las encuentro a estas mujeres sentadas en una fila de sillas de plástico, junto al edificio del quirófano del Hospital de Mapourdit, en el Sur del
Sudán. No pertenecen a la misma tribu, ni proceden del mismo lugar. Lo que les une no es otra cosa que una terrible situación de discriminación originada por una dolencia en otras regiones casi desconocida pero aquí importante y con un gran poder destructor en lo que a las relaciones sociales se refiere: la fístula vaginal en sus dos variantes, rectovaginal y vesicovaginal.
La rotura de tejidos debido a en su gran mayoría a partos difíciles que han tenido lugar en casa, sin asistencia sanitaria y con circunstancias que han complicado todo el proceso tiene como consecuencia serios daños en los órganos urinarios y reproductores cuyas secuelas continuarán de por vida: un incontrolado goteo de orina o pequeñas deposiciones de heces que causan un hediondo olor y que condiciona enormemente sus relaciones sociales.
(JCR)
Me enteré de la existencia del libro “What is the what”, escrito por Dave Eggers, el mes pasado durante una visita a Sudán. Cuando pasé por Kampala me lo compré y hace pocos días he terminado de leerlo. Si hubiera podido, me habría bebido sus 540 páginas en tres días porque es una de esas obras que te conmueve desde el principio y te hace congeniar con su protagonista. Editorial Mondadori lo acaba de publicar en castellano. Yo se lo regalaría a todo el mundo, si pudiera.
(JCR)
A nuestros amigos y seguidores de este blog les comunico que hoy (Día Mundial del Libro) tendrá lugar la presentación de mi segundo libro "Desde mi Veranda Africana" en Madrid. Será en la sede de las religiosas de María Inmaculada, en la calle Fuencarral número 87, dentro de un acto misionero que empezará a las 7:30 de la tarde.
(JCR)
Coincidiendo con el Día del Libro, durante estos días tienen lugar en España una serie de actos de una coalición de ONGs que quieren llamar la atención sobre el derecho a la educación, muy especialmente la alfabetización de las mujeres. Se lo explica mejor mi mujer, que interviene hoy en un acto que se celebrará a mediodía en el Instituto Cervantes de Madrid. Con permiso de ella.
(JCR)
¿Se imaginan ustedes el notición que sería si, por ejemplo, un día las FARC anunciaran que dejan las armas en Colombia o que Hamás hace lo mismo en Palestina o los rebeldes chechenios en Rusia? Lo más probable es un hecho así llenara las páginas de nuestra prensa y las pantallas de nuestras televisiones durante varios días, y aún semanas. En Burundi comenzó el pasado 18 de abril el desarme del Frente de Liberación Nacional (FLN), el último grupo rebelde compuesto de 20.000 insurgentes, que no es moco de pavo, pero en nuestros medios de comunicación ni una palabra. Creo que es una injusticia que África sea objeto de la atención mediática cada vez que hay una guerra en la que mueren miles de personas y no lo sea cuando los africanos hacen la paz.
(AE)
Estoy de nuevo en Sudán, un país que acaba de salir de un prolongado periodo de guerra civil. Toda una generación (20 años) que no ha conocido ni paz ni estabilidad social alguna. Es curioso ver cómo una situación marcada por la violencia y la ausencia de una cultura del diálogo puede marcar tanto a toda una sociedad y permanecer impreso en la mentalidad de la gente por años y años.
A pesar de haberse firmado la paz, en Sudán se vive en una situación de conflicto de baja intensidad y lo peor es que la proliferación de pequeñas armas supone que cualquier problema que podríamos calificar de “doméstico” (un desacuerdo entre vecinos, por ejemplo) puede terminar en una balacera
(JCR)
Se llama Sara, tiene once años y estudia cuarto de primaria en una escuela
de las monjas del Sagrado Corazón en Adjumani, en el norte de Uganda. Hasta aquí nada de especial, si no fuera por un detalle importante: ella es la cabeza de familia de su hogar, donde tiene que ocuparse de otros cuatro hermanos pequeños. Sus padres viven en Sudán, donde han regresado hace poco después de largos años como refugiados en Uganda, y se dejan caer por la casa de vez en cuando. Como ella, hay miles de niños en esta zona.
Cuando visité Adjumani por primera vez, en 1992, había allí 120.000 refugiados sudaneses en campos del ACNUR. Habían escapado de la guerra que empezó en su país en 1956 y que, con excepción de un periodo de pocos años, duró hasta 2005.
(AE)
La noticia no daba más que para un pequeño párrafo en la sección de “breves.” Aparentemente,
la noticia no ha levantado una gran polémica ya que sus circunstancias parecen ser parte de la normalidad, la sucia realidad que se esconde debajo de la alfombra para que no incomode a los inquilinos de la casa: Una niña somalí muere desangrada en un dispensario local del Norte de Kenia, después que se le haya practicado la infibulación, el método más nocivo y peligroso de la llamada “circuncisión femenina” o mutilación genital femenina.
La infibulación consiste en coser literalmente los labios vaginales dejando un pequeño orificio para la orina.
(JCR)
18 de marzo. Son las seis y media de la
mañana, y a pesar del ambiente de semioscuridad la estación de autobuses de Juba es ya un hervidero de viajeros que se entrecruzan, acosados por un enjambre de chiquillos con fajos de billetes que ofrecen cambios de moneda y marean al infeliz que agarra con fuerza su bolsa mientras busca su autobús. Finalmente encuentro el mío, un destartalado vehículo perteneciente a una empresa que lleva por nombre Nation Dit, y me acomodo lo mejor que puedo en mi estrecho asiento preparado para viajar a Uganda, cuya frontera está 200 kilómetros más al sur.
Este post no viene de África pero sí del Sur. Es de una pareja de misioneros laicos
paisanos míos que desde hace varios años trabajan en Ecuador en el Hogar de Belén (www.hogardebelen.org), un lugar de acogida y fraternidad. Que lo disfruten. Alberto
Son muchas las cruces de los niños y niñas que llegan hasta nuestro hogar, cruces muy pesadas, cruces que marcarán sus vidas, que les harán sentir la pasión e incluso la muerte o las ganas de morir, que dejarán cicatrices en sus almas, que les robarán su infancia o mutilarán su inocencia.
Señor, haznos comprender tu dolor
para así poder estar más cercanos
al dolor de nuestros hermanos de hoy.
1.Jesús es condenado a muerte
Condenar a un inocente o condenar simplemente por miedo... ¿qué mas da? Condenamos a otros con nuestros prejuicios, con nuestro saber arrogante... incluso nuestro estilo de vida está condenando este planeta a la degradación natural y al desastre ecológico.
Condenamos también al que es diferente, condenamos con nuestra ignorancia... ¿Cuándo aprenderemos a bendecir en vez de condenar?
(AE)
En los últimos días he estado ausente de este blog debido a un viaje en zonas de Sudán donde no había conexión alguna a internet ni nada que se la pareciera. Retomo ahora el hilo con la traducción un artículo escrito por un analista bosnio llamado Savo Heleta y que ha aparecido recientemente en la prensa. Aunque la dramática situación de Gaza haya pasado a un segundo plano, los puntos mencionados por el autor siguen siendo válidos a la hora de analizar diferentes contextos y poner el dedo en la llaga de la doble moral que por desgracia abunda tanto en los ambientes políticos y diplomáticos.
El reciente conflicto entre Israel y Hamas en Gaza ha provocado furia y protestas en todo el planeta, especialmente en el mundo árabe y musulmán. Algunos de los países del Medio Oriente y África Septentrional han sido testigos de las mayores manifestaciones de su historia, condenando el asesinato de civiles y de niños por parte de las fuerzas israelíes.
(JCR)
En este blog no hemos querido echar más leña al fuego sobre la polémica levantada a raíz de las declaraciones de Benedicto XVI sobre el preservativo durante su reciente viaje a África. Ya en su día mi compañero de blog Alberto tradujo y colgó un excelente artículo de John Allen sobre este tema en el que este periodista se lamentó de que la prensa occidental hubiera dado la (falsa) impresión de que el Papa sólo habló de condones y todo el tiempo, ignorando muchos otros temas de gran importancia para África y el resto del mundo que salieron a flote en los discursos del pontífice y en el importante documento de trabajo que servirá de guía a los obispos en el próximo Sínodo Africano.
(JCR)
Me imagino que, al contrario de lo que pasó con sus declaraciones sobre el uso del preservativo, esta noticia pasará desapercida, o más bien: los que dominan los medios de comunicación mundiales tendrán buen cuidado de que no se le dé ninguna relevancia. Durante su mensaje del Domingo de Ramos Benedicto XVI se refirió al aniversario de la prohibición , por parte de la ONU, de las minas antipersona, así como de la reciente apertura de la Convención para prohibir el uso de las minas antiracimo. "Deseo animar a los países que aún no lo han hecho a firmar estos importantesinstrumentos del derecho internacional humanitario, a los que la Santa Sede ha dado siempre su apoyo". El Papa -según informa la agencia Zenit- expresó también su determinación de ayudar y apoyar "cualquier medida dirigida a garantizar la asistencia necesaria a las víctimas de estas armas devastadoras".
(AE)
Estoy hoy de nuevo camino de Sudán y, aprovechando las pausas de un largo viaje, intento
ponerme al día con los periódicos que me encuentro en mi camino. En uno de ellos, me topo con una noticia harto agradable, posiblemente una de esas que nunca aparecerán en los medios de comunicación de occidente ya que, al ser la noticia positiva y venir de África, tiene todas las papeletas de no vender tal como lo haría una mala. De todas maneras, y como me parece de justicia darle a cada uno lo suyo, intento hacerme eco de ella en este humilde rincón.
Les comunico que este jueves 2 de abril, a las 7 de la tarde tendrá lugar el acto de presentación de mi último libro "Desde mi Veranda Africana" (editorial Mundo Negro). Será en Madrid, en la sede de la Fundación Sur, calle Gaztambide 31 (metro Argüelles). Hará la presentación el periodista Ramón Lobo, con quien me une una buena amistad desde que tuve la suerte de acompañarle durante un viaje que hizo al norte de Uganda en 2004, durante tiempos difíciles. Estaré encantado de verles por allí.
(JCR)
“En la escuela de don Bosco no hay lugar para el bastón!” Con suavidad pero con decisión, el padre Jonson Paulraj quita el palo al maestro sudanés que parece hacer valer
su autoridad con métodos poco convincentes mientras enseña a un grupo de niños a la sombra de un árbol a las afueras de Juba y lo tira lejos. El sacerdote indio sonríe mientras explica que en sus años de trabajo en este país entiende que la guerra haya dejado en sus habitantes una impronta de agresividad, pero no obstante su posición es firme: “Estos niños necesitan cariño y acogida, bastantes palos han visto y han recibido ya en su vida”.
(JCR)
La muchacha que aparece en la foto que ilustra este post se llama Rebecca y tiene 22 años. Acaba de terminar el último curso de bachillerato en
la escuela de Mapourdit, toda una proeza si se tiene en cuenta que es la primera chica que concluye sus estudios secundarios en esta localidad del sur de Sudán, en el corazón de la región de Bahr El Ghazal. La acompaña su madre, quien junto con el padre de Rebecca han tenido el valor de romper un tabú cultural que hace mucho daño a las niñas al negarles el acceso a la educación. A Rebecca le gustaría continuar sus estudios para acceder a la Universidad, pero su familia no tiene dinero para ello.
(JCR)
Cuando, hace dos semanas, me bajé del avión del Programa Alimentario Mundial
que me llevó de Juba a Rumbek, en la región sudanesa de Bahr El Ghazal, me saludó una bofetada de calor como no había sentido nunca en mi vida. Tierra árida y dura en la cima de la estación seca, polvo y cincuenta grados a la sombra me envolvieron y me penetraron hasta los huesos durante lo cinco días que estuve en esta región, una de las más castigadas por la guerra que azotó el sur de Sudán de 1956 a 1972 y de 1983 a 2005.
(JCR)
La primera vez que aterricé en Juba, la capital de Sudán
meridional, fue en Julio de 2006, y me dejó una impresión de ser una ciudad somnolienta y mísera. Hacía poco más de un año que se había firmado el acuerdo de paz entre los rebeldes del SPLA y el régimen islamista de Jartum, y esta ciudad situada a orillas del Nilo mostraba abundantes señales de haber sufrido los efectos de 22 años de una guerra que se cobró más de dos millones de muertos. Juba estuvo bastantes años sitiada por las fuerzas rebeldes, que la bombardearon repetidamente y la dejaron hecha un montón de ruinas que se alzaban entre las míseras cabañas donde los que no pudieron escapar malvivieron al no tener otra opción.
Reproduzco aquí parte de un interesante artículo de John Allen para el National Catholic Reporter. Me parece que por desgracia no se encontrará nada parecido en la prensa española. Espero equivocarme. Perdón si la traducción no está del todo pulida, la he hecho deprisa y corriendo
Para cuando aparezca esta columna, el papa Benedicto XVI habrá salido de Camerún rumbo a Angola, comenzando la segunda parte de su primer viaje a Africa. ... Creo que nunca antes hemos cubierto un viaje papal donde la diferencia entre las percepciones internas y externas del viaje hayan sido tan grandes como las de estos tres días.
Parecía como si el Papa hubiera hecho dos visitas separadas a Camerún: la reportada internacionalmente y la que han experimentado los africanos. En los EE.UU. y en muchas otras partes del mundo, la cobertura ha sido “todo condones, todo el tiempo”, la cual surgió de los comentarios de Benedicto a bordo del avión papal diciendo que los condones no son la manera adecuada de luchar contra el SIDA. En África, mientras tanto, el viaje ha sido un éxito, comenzando con la dramática insistencia de Benedicto que los cristianos nunca deben permanecer callados ante “la corrupción y los abusos de poder,”
(AE)
En los años del postconcilio se libró en África una gran lucha entre conservadores y progresistas. Los primeros querían conservar a toda cosa el hieratismo y la “dignidad” de la misa en latín, los cantos gregorianos y algunos elementos asociados. Los segundos querían sacar el mayor provecho posible del acervo cultural de cada tradición para que la liturgia tuviera un significado mayor, más verdadero y profundo.
(AE)
Creo que uno de los males de África es que a veces la política no solo se “tribaliza” (lo que importa es la etnia del gobernante, no importa si está cualificado para el puesto o no), sino
que se “personaliza” de una manera a veces inaudita.
Conozco de lejos el caso de Madagascar, ese microcontinente en el océano Índico que por su extraordinaria biodiversidad parece más bien un relicario de otras épocas hecho una inmensa isla (la 4ª en el mundo, dicho sea de paso)
(AE)
El 9 de Octubre de 1996, el internado de la escuela de St. Mary en el pueblo
de Aboke fue atacada durante la noche por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA), una milicia que ha aterrorizado el Norte de Uganda en los últimos 20 años.
Aquella noche, los rebeldes secuestraron violentamente a 149 niñas y desaparecieron en la oscuridad. En la confusión de aquella noche, La hermana comboniana Rachele Fassera, que estaba encargada de la escuela, tomó aquella noche una decisión que cambiaría su vida: perseguiría el rastro de esas niñas hasta que las devolvieran. No paró hasta que se encontró con aquella milicia, y “negoció” la vuelta de las niñas. Aquellos rebeldes, quizás poco acostumbrados a la tozudez de una religiosa que se ofrecía a sí misma en lugar de las chicas, acordaron que volverían todas menos 30. Rachele volvió con una determinación: hacer que todo el mundo supiera sobre las chicas que habían quedado atrás y conseguir que volvieran un día. Gracias a ella, el caso de “las chicas de Aboke” comenzó a conocerse y atrajo la atención internacional.
Comunicado las las Iglesias Sudanesas al Gobierno de Sudán y la Comunidad Internacional sobre el anuncio de la decisión de la Corte Internacional de Justicia de emitir una orden de arresto contra Omar Hassan Ahmed Al Bashir
“Bienaventurados son los constructores de paz, porque serán llamados Hijos de Dios” (Mateo 5:9)
Nosotros, líderes de la Iglesia Sudanesa, mostramos nuestra preocupación por las consecuencias que la reciente decisión de la Corte Internacional de Justicia de emitir una orden de arresto contra el Presidente Omar Al Bashir por cargos de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
(JCR)
El pasado 10 de Marzo llegué a Juba, por fin. La segunda parte del viaje fue casi tan accidentada como la primera, y una muestra de como en África casi nada sucede como uno prevé y los planes pueden cambiar de un momento a otro de la forma más inesperada, para bien o para mal. Salimos de Ikotos rumbo a Torit sobre una carretera construida hace pocos meses, y a mitad de camino el camión que viajaba con nosotros sufrió otro pinchazo, el cuarto del viaje. Mi compañero y yo, que les seguíamos a poca distancia, nos paramos a ayudarles, y durante dos horas y media tuve ocasión de observar una vez mas lo complicado que puede ser intentar reparar un pinchazo a base de papel de lija, pegamento y parches de bicicleta. Todo esto bajo un sol de justicia, con poca agua, y un ejército de moscas zumbando a nuestro alrededor.
(AE)
Se decía por ahí en diferentes medios que África, por depender menos en su maquinaria macroeconómica de las bolsas y de los sectores inmobiliarios, estaría mejor preparada para
afrontar la presente crisis económica y se vería menos afectada por esta que otros países. Pues bien, parece que de eso... naranjas de la China. Lo acaba de recordar el director del Fondo Monetario Internacional al final de una cumbre. La crisis va a hacer que los modestos avances y las ganancias que África ha hecho en las últimas decenas de años se vean consumidos por el desgaste financiero y la desaceleración; de manera muy probable millones de personas pasarán de nuevo a una situación de pobreza de la que apenas habían salido años antes.
(JCR)
Una de las cosas que se aprenden en Africa es que la distancia más corta entre dos puntos raramente es la linea recta. El pasado domingo había planeado viajar desde Gulu, en el Norte de Uganda, a Juba, la capital de Sudan del Sur. Una distancia de 300 kilometros. En el momento de escribir estas lineas, en un rincón perdido de Sudán donde hay una conexión a internet que parece funcionar a pedales, rezo a San Cristobal para que pueda llegar a mi destino.
(AE)
Bien sabe Dios que me resisto a escribir este post, quizás porque en los últimos días me invade un poco el pesimismo. En África, con lo que está cayendo ya de por sí en el continente y más aún dentro de esta crisis global, tenemos una terrible necesidad de buenas noticias y ver de pronto que se avanza un paso con gran esfuerzo para inmediatamente retroceder dos es siempre un jarro de agua fría del que uno preferiría no hablar, pero así es la realidad y así hay que presentarla.
(AE)
Pues al final, tal como se esperaba, la decisión de los jueces del Tribunal
Internacional de Justicia sobre las pruebas presentadas contra el presidente Omar Al-Bashir ha sido en su mayor parte condenatoria. Se han desestimado los cargos de genocidio, pero se han aceptado tanto los cargos de crímenes de guerra (ataques intencionados contra civiles y pillaje) como los de crímenes contra la humanidad (asesinato, exterminio, traslado forzoso, tortura y violación)
Esta decisión es inusitada por su audacia (el presidente está en ejercicio) y también tiene dimensiones de diferente signo muy variadas y diversas que conviene considerar.
(AE)
Según el anuncio del Tribunal Internacional de Justicia (TIJ), la decisión
sobre la orden internacional de arresto contra el presidente sudanés Omar El-Bashir se tomará en La Haya mañana día 4 de Marzo. Ni que decir tiene que el país, los países árabes y muchos otros gobiernos e instituciones internacionales están expectantes y que la tensión se incrementa cada día y todos hacen cábalas de lo que pasará si – como se espera – y se confirman los cargos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y se dictan las órdenes internacionales de arresto. Todo puede pasar.
(JCR)
Como nadie es buen crítico de uno mismo, no voy a extenderme mucho. Sólo decir que la
editorial Mundo Negro acaba de publicar mi segundo libro. Se llama "Desde Mi Veranda Africana" y recoge cien artículos que he escrito desde 1992 hasta el año pasado. La mayor parte de llos vieron la luz en la revista Mundo Negro, y otros fueron publicados en el periódico ugandés Weekly Observer y también en este blog.
(AE)
Quizás sea una de las páginas más
lamentables de la Iglesia en el siglo XX; sin duda lo es para el continente africano. Por el tribunal internacional que en la ciudad tanzana de Arusha está juzgando crímenes cometidos durante el genocidio de Ruanda en 1994, han pasado ya algunos clérigos y monjas acusados de participar activamente en el mismo. Miembros de la iglesia católica ruandesa tomaron parte activa en aquellas atroces semanas que sacudieron al mundo con una brutalidad sin igual.
(JCR)
Un domingo cualquiera para el sacerdote comboniano Carmelo del Río se
reparte entre tres o cuatro parroquias de Valencia donde hay una fuerte presencia de inmigrantes africanos, sobre todo de Nigeria. Los barrios de San Luis y Monte Oliveti, y la localidad de Xirivella son algunos de ellos. Después de 25 años de labor misionera en Uganda, este misionero burgalés de 53 años recién aterrizado en España aún encuentra razones para sorprenderse.
(AE)
Dicen los antropólogos que las etiologías son los “relatos orales básicos” de las tribus, es decir aquellos que explican el porqué de las cosas: porqué el cielo es azul, porqué los pájaros cantan, porqué no podemos ver los espíritus, y un largo etcétera que será más extenso o más reducido según la riqueza de la cultura o tradición oral en cuestión.
Viajando por los ahora polvorientos caminos del Sur Sudán y cruzando innumerables poblados surge casi siempre una pregunta ¿por qué al paso del coche las cabras se apartan, las ovejas no hacen nada y los perros ladran y persiguen el vehículo? Aquí comparto con ustedes este pedacito de sabiduría popular, hecho etiología moderna. Espero que la disfruten:
(AE)
Estos días estoy teniendo la oportunidad de visitar y documentar algunos programas de salud que una pequeña organización está llevando a cabo en una región del
Sur de Sudán limítrofe con Darfur. Los programas que estoy visitando se centran sobre todo en la lucha contra la tuberculosis, un problema que en el continente africano es mucho más serio. Mientras que la incidencia de la enfermedad en Europa es de 60 casos por 100.000 personas, en África la cifra sube hasta 511, siendo la más alta del mundo.
Ayer tuve la oportunidad de tener un largo encuentro con un grupo de mujeres afectadas por la enfermedad que se están sometiendo al tratamiento en el hospital especializado que esta organización tiene en el pueblo de Nyamlell.
(AE)
Este pequeño poblado en el Norte de Kenia se hizo
un poco más famoso desde que el inefable John Le Carré pusiera a algunos de los protagonistas de la novela “El jardinero fiel” en este paraje tan peculiar.
Hace 15 años, esto eran un par de chozas miserables, una aldeílla de tres al cuarto solamente transitada por algunos nómadas y que apenas merecía ese nombre
(JCR)
Ramó es un joven senegalés que llegó a Tenerife hace tres años en patera. Como muchos de sus compatriotas, sobrevive en Madrid vendiendo CDs y DVD piratas en el “top manta”, una actividad que le causa un terrible nerviosismo al vivir siempre
pendiente de que llegue la policía para salir corriendo. Le han detenido en dos ocasiones, y cada una de ellas tuvo que pagar una multa de 900 euros. Otros 36 manteros han tenido peor suerte al dar con sus huesos en la cárcel, y actualmente hay cientos de causas abiertas ya que la policía detiene a manteros todos los días. En la mayoría de los casos pasan 72 horas en los calabozos policiales antes de que se les sirva con una orden de expulsión. Esto es lo menos que les puede pasar, ya que la última reforma del Código Penal en 1995 introdujo un artículo (el 270) que castiga con penas de entre uno y dos años en prisión a los manteros. Una persona que causara una muerte por conducir borracho o que entrara en una tienda a robar artículos de valor inferior a 400 euros tendría una pena más suave.
(JCR)
“Los niños en mi país fabrican sus propios juguetes porque sus padres no tienen dinero para comprárselos”. Así se expresa el músico de Sierra Leona Seydu ante un grupo de cien alumnos de los últimos años de primaria en un colegio de San Sebastián de los Reyes, donde la pasada semana desarrolló un taller de música africana. “Mi abuelo me enseñó a fabricar instrumentos musicales: una lata de un refresco sirve para hacer una caja de resonancia, unas chapas sirven para hacer un sonajero y las semillas de un fruto silvestre suenan muy bien como percusión”.
(AE)
Hace ya varios años que el libro “El Monje que vendió su Ferrari” hizo furor en las listas de superventas. Robin Sharma se convirtió es uno de los nuevos gurus de temas de liderato, crecimiento personal y gestión empresarial de los que tanto gusta el mundo anglófono.
Resulta que el famoso escritor y pensador va a hacer una visita a África del Este y ya se anuncian por todos sitios la conferencia que va a impartir en Kenia a principios de Marzo
(JCR)
Se celebra hoy el día mundial contra el uso de los niños soldado, una lacra
que ha destrozado las vidas de varios cientos de miles de menores en todo el mundo. Hace tres años las organizaciones que llevan adelante esta campaña calculaban que en todo el mundo eran unos 300.000. Ahora seguramente son menos, pero no porque los grupos –gubernamentales o rebeldes- que los usan tengan mejor voluntad, sino simplemente porque algunas guerras han terminado, casi todas ellas en África: Costa de Marfil, Burundi, Sudán del sur, Liberia y Sierra Leona.
(AE)
La verdad es que me ha llamado poderosamente la atención el gesto que Bill Gates, el antiguo presidente de Microsoft, ha tenido durante la conferencia TED de
este año, que es un evento que convoca cada año a lo más granado de la intelectualidad del momento.
El señor Gates ha querido comenzar su conferencia abriendo un pequeño bote transparente que tenía consigo y en el cual había varios cientos de mosquitos. Dijo que quería que la gente experimentara la sensación incómoda de esos seres que – como dijo alguien- son el animal salvaje más peligroso del mundo debido a la inmensa cantidad de personas que mueren cada año víctimas de la malaria, tan extendida en tantas zonas del hemisferio Sur.
(JCR)
"En mi parroquia no hay más que hambre y pobreza, y sin embargo la gente vive la presencia de Dios”. Con esta convicción se expresaba ayer el padre José Javier Parladé, recién llegado de Yirol, en el sur de Sudán, donde lleva ya 35 años trabajando. Su homilía de la misa en la que se celebraba la Campaña Contra el Hambre, en la capilla de los misioneros combonianos en Madrid, no dejó a nadie indiferente.
(JCR)
Me imagino que pocos de ustedes estarán informados de que en poco más de un mes los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor (LRA, en sus siglas inglesas) han matado a unas 900 personas en el remoto Noreste de la República Democrática del Congo (distrito de Haut-Uele). Otra llaga abierta en este martirizado país que sufre también una guerra más al sur, en la región del Kivu. Digo esto porque ya sabemos que en nuestro mundo hay muertos de distintas categorías, lo cual depende de que haya cámaras de televisión cercanas y enviados de la ONU que hagan declaraciones, pero la lejana selva del Noreste del Congo no es Gaza, ni Irak, ni Colombia, ni por desgracia parece que nadie vaya a organizar ninguna campaña para defender el derecho de estas personas a la vida.
(JCR)
Ya tienen los norteamericanos su 44º presidente, y los libios con el mismo Gaddafi desde que el chupa-chups valía una peseta. Lleva en el poder en
Libia desde que diera un golpe de Estado en 1969, y hace pocos días fue elegido presidente en ejercicio durante la cumbre de la Unión Africana celebrada en Addis Abeba, tomando el testigo del presidente tanzano Jakawa Kikwete. Uno se pregunta, por ejemplo, cómo puede la Unión Africana condenar los golpes de Estado que tuvieron lugar el año pasado en Mauritania y Guinea Conakry, y al mismo tiempo tomar como modelo a un dirigente que accedió al poder mediante el mismo método violento. Me imagino que dinosaurios que llevan décadas oprimiendo a sus pueblos, como Omar Bongo en Gabón, Paul Biya en Camerún y Mugabe en Zimbabue, se habrán frotado las manos.
(AE)
Es innegable que estamos en una situación de crisis económica global y así
cada estado utiliza cada dólar o euro que tiene en lo que cree más urgente, posiblemente la ayuda humanitaria y al desarrollo no esté ahora entre las prioridades de los gobiernos, lo cual es comprensible aunque en muchos casos no sea justificable dada la situación de precariedad absoluta que se vive en diferentes partes del planeta.
El Secretario General de la ONU, el Sr. Ban Ki-Moon, hace muy bien sonando la voz de alarma y pidiendo a los países que se mojen sobre todo en las contribuciones al Plan Alimentario Mundial (PAM), la UNICEF y otros organismos que están en contacto con estas situaciones de emergencia y donde la supervivencia de las personas peligra debido a sequías, hambrunas, epidemias u otros desastres naturales. Es su obligación pedir como creo que es la de los países el compartir con los que tienen menos o necesitan de manera más urgente y pedirles que no se escaqueen de esa obligación moral.
(JCR)
Le llaman “el ángel de Burundi”, aunque el día en que su vida dio un cambio
completo –el 24 de octubre de 1993- Marguerite Barankitze (conocida en su país como “Maggy”) pensó en suicidarse. Maggy de etnia tutsi, trabajaba de secretaria en el obispado de Ruyigi y había escondido a algo más de cien hutus que escapaban de las matanzas que asolaban esta pequeña nación de África Central. Ese día llegaron las milicias tutsis y, tras maltratarla y acusarla de traidora la ataron a una silla y le obligaron a contemplar la peor visión de su vida. “Mataron a 72 personas delante de mí”, recuerda con emoción. “Cuando terminó aquella masacre mi oración se convirtió en protesta y pregunté a Dios si realmente Él es amor”.
(AE)
El 22 de Enero de 1967, el P. Saturnino Lohure, sacerdote sudanés, fue
asesinado por un soldado ugandés no lejos de la frontera de Uganda con Sudán. En los años 60 la situación del Sur de Sudán era desesperada, con un país que acababa de obtener la independencia del Imperio Británico y un gobierno central que luchaba denodadamente por conseguir la rápida arabización e islamización de su región meridional, una zona que había sido previamente protegida por el poder colonial pero ahora veía cómo se redoblaban esfuerzos para conseguir que tanto el inglés como las lenguas vernáculas que no fueran el árabe desaparecieran del mapa, así como cualquier influencia occidental.
(JCR)
Se cumplen estos días el 150 aniversario de la fundación de la
congregación Salesiana por San Juan Bosco, el sacerdote turinés que dedicó su vida a los jóvenes más desfavorecidos cuya festividad, por cierto, se celebra el 31 de enero. Desde este modesto blog que mi amigo Alberto y yo hacemos sobre África quiero rescatar algunos recuerdos de un par lugares donde los hijos e hijas de este santo italiano siguen rescatando muchas vidas de niños y jóvenes a los que la vida en países míseros ha dejado en la cuneta de la pobreza, la guerra y la desesperación.
(AE)
Sé que es un tema que hemos abordado varias veces en este blog, pero por su importancia (y
porque personalmente siento la necesidad de hacer lo que esté en mi mano para incidir en el mismo y... ¿qué mejor herramienta que este blog para hacerlo?) no estará de más repetirlo. Estos días, a la luz de los terribles ataques a Gaza, he vuelto a reflexionar sobre la diferente consideración que se les da a los seres humanos de acuerdo a su procedencia, su valor como moneda de cambio político, el color de su piel, su latitud geográfica, su relevancia mediática... todo un baremo de variables que al final hace posible que las muertes de unos (y también las vidas, digo yo) tengan más valor que la de otros.
(JCR)
Los acontecimientos en el Este de la República Democrática del Congo han
tomado un giro inesperado con la detención, el pasado jueves, en territorio ruandés del general Laurent Nkunda, líder de la milicia rebelde del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) y que ha provocado el desplazamiento de 250.000 personas en amplias zonas del Kivu Norte. Las informaciones que han llegado dicen que acababa de cruzar la frontera después de una escaramuza con soldados ruandeses y congoleños. Al mismo tiempo que me alegro que un hombre que ha causado tanto sufrimiento sea detenido, no las tengo todas conmigo porque pienso que se pueden hacer distintas lecturas de este incidente, que seguramente se ha producido por puro pragmatismo de Ruanda, su principal valedor durante muchos años.
(JCR)
Lo sentimos, pero se nos ha pasado. El pasado 26 de diciembre moría en Vancouver
(Canadá) el teólogo camerunés Jean Marc Éla. Fue el mejor exponente de la teología africana de la liberación. Autor de varios libros de renombre, en castellano sólo están publicados “Fe y Liberación en África” (editorial Mundo Negro) y “El grito del hombre africano” (publicado por Verbo Divino).
Nacido en 1936 en el sur de Camerún, Jean Marc Éla pasó 24 años de su vida sacerdotal trabajando en parroquias rurales del remoto y muy pobre norte de su país, entre los kirdi.
(AE)
Creo que en estas crónicas que he ido recogiendo del ambiente que se vive aquí en estos días
ha salido ya suficientemente reflejada la idea que las expectativas que se levantan alrededor de una persona pueden ser excesivas, hasta el punto de ahogar a la persona misma porque – siendo un hombre limitado como es – nunca podrá llegar al punto de contentar a todos. Seguro que los que tanto lo jalean y alaban en un mes o dos no serán tantos, porque un líder – sobre todo si quiere que las cosas cambien – tiene que tomar medidas que antes o después serán impopulares para poder llevar a cabo los cambios prometidos.
Una de las reflexiones que se me han ocurrido en estos días quizás pueda sonar absurda,
(AE)
Creo que ya he mencionado anteriormente las grandes expectativas que en diferentes países y contextos ha despertado el nuevo presidente de los Estados Unidos.
Posiblemente por su naturaleza, sean las expectativas africanas las más descabelladas porque de alguna manera se espera que el líder – como por desgracia sucede en muchos países africanos – tiene el deber moral de ayudar a su familia y su círculo más cercano. Es más, se consideraría un acto de egoísmo el no hacerlo y por tanto, una gran mayoría de los gobernantes africanos – desde Teodoro Obiang a Mobutu pasando por otros más de tinte pseudodemocrático como Arap Moi, Mugabe, Mubarak o Museveni – han hecho honor a este principio no escrito de ayudar a la familia extendida y a la tribu mientras uno esté en el poder.
(AE)
Si hasta hace pocos meses Kogelo era una aldea perdida del Oeste de Kenia, el destino parece haber tocado con la varita mágica a este lugar haciendo que en los últimos meses se perciban frenéticos cambios que hagan del hasta hace poco desangelado poblacho un destino digno para todos aquellos que quieran recordar los humildes orígenes de una familia que por azares del destino se ha convertido en una de las celebridades más grandes de los últimos años.
Kogelo es la aldea natal de Barack Obama padre. Alrededor de esta aldea fue donde llevó a pastorear al rebaño familiar y donde a pesar de las limitaciones materiales, con pocos libros y recursos a su alcance, terminó la enseñanza primaria y se lanzó en una carrera de obstáculos llegando a ser profesor y becario universitario en el extranjero.
(AE)
Como es normal, desde que se supo que Barack Obama iba a ser investido como Presidente de los Estados Unidos, los dirigentes políticos del país se han dado tortas por conseguir invitaciones y estar así en primera línea de la tribuna de invitados.
Por desgracia, el riguroso protocolo de la administración norteamericana no quiso hacer excepción alguna y anunció que sólo el Embajador de Kenia en Washington sería considerado invitado oficial, el resto tendría que conformarse con pagar una entrada como todo hijo de vecino y mezclarse con el público en general.
Este desplante no ha desanimado a la clase política y un nutrido grupo de ministros y parlamentarios han salido ya para Estados Unidos en la esperanza de poder presenciar in situ el histórico día.
(AE)
Los ánimos no han hecho sino bullir en los últimos días antes de la jornada histórica del próximo martes en la que Barack Obama – hijo de un ciudadano keniano como se ha repetido
hasta la saciedad – acceda por fin al puesto político más poderoso del mundo.
Inmediatamente después de su elección como presidente, innumerables leyendas urbanas – muchas de ellas realmente jocosas - corrieron por todo Kenia. Se decía que la Embajada de los EE. UU. en Nairobi daría carta blanca a todos los kenianos que solicitaran un visado para emigrar a aquel país. Rizando el rizo de la burocracia-ficción, se decía que a los miembros de la tribu luo (el grupo étnico del padre de Obama) se les pondría la alfombra roja
(JCR)
Como muchos españoles, llevo muchos días presenciando la polémica de la famosa publicidad a favor del ateísmo en autobuses urbanos. Por mí, cada cual que
haga publicidad de los valores en los que cree que para eso estamos en una sociedad libre. Lo que ya me resulta más difícil de entender es lo de proclamar las creencias que uno no profesa, pero ya lo dijo aquel torero que “hay gente pá tó”. Yo, en los 20 años que he pasado en África he viajado infinidad de veces en autobuses y furgonetas tipo “matatu” que llevan en la parte frontal, de forma bien visible, slogans como “Dios está con nosotros”, “Confía en Dios”, “Jesús nos guía” y otros de similar tono. Cualquier persona que haya vivido por allí podrá dar fe de que los africanos –cuyo sentido religioso forma parte de su cultura- lucen el nombre de Dios en público sin ningún problema. Mi mujer, que es ugandesa, no entiende lo de la publicidad a favor del ateísmo.
De todos modos, y para ayudar a esta reflexión “desde África”, les reproduzco algunos párrafos de un reciente artículo publicado por el periodista Matthew Parris en el Times de Londres. No tiene desperdicio.
(AE)
A 8 Km al Sur de la ciudad de Bukavu (República Democrática del Congo), junto a las orillas del río Ruzizi está situado el Hospital General
de Panzi. Aparte de ser un hospital dedicado a los casos normales de medicina general, tiene un departamento especializado para el tratamiento de las mujeres sobrevivientes de la violencia sexual, una verdadera plaga que afecta cada año a miles de mujeres en una zona asolada por diferentes grupos armados que utilizan la violación y otras prácticas violentas como medio de hacer valer su poder.
(JCR)
Hace apenas una semana el parlamento etíope pasó una nueva legislación que impone severas restricciones a las ONG y organizaciones
humanitarias. Tras varios meses de debate, el pasado 6 de enero (la víspera de la celebración de la Navidad ortodoxa) los parlamentarios aprobaron esta ley por 327 votos a favor y 79 en contra, antes de irse de vacaciones.
En España, donde tenemos una muy escasa información sobre África, no tiene nada de particular que esta noticia haya pasado desapercibida. A partir de ahora, las agencias extranjeras de ayuda al desarrollo tienen prohibido desarrollar actividades en torno a estas cinco áreas: Derechos humanos y democracia, promoción de la igualdad de género, campañas por los derechos de los niños y minusválidos, resolución de conflictos y temas de justicia penal. Además, y para asegurarse de que todo quedará bajo el férrreo control gubernamental, las ONG locales que reciban más del 10% del dinero de sus presupuestos del extranjero se verán afectadas por esta misma prohibición.
(AE)
Comienza el año con mal cariz para Kenia. El gabinete acaba de declarar una emergencia en el país debido a la pobre producción agrícola de los últimos meses y la sequía que azota ciertas partes del país. Cifras oficiales hablan de 10 Millones de afectados por esta escasez de alimentos básicos – uno de cada tres kenianos - y el país se prepara para una catástrofe de dimensiones aún por determinar.
Esta situación de tantos millones de personas viviendo en el umbral de la miseria más absoluta no sería tan escandalosa si no fuera por que a pocos días de que se hiciera pública esta noticia se confirmaba lo que ya gran parte de la ciudadanía esperaba. Los honorables parlamentarios no tendrán que hacer ningún sacrificio económico pasando por la caja de Hacienda ya que acaban de blindar su estatus, han rechazado una propuesta de cargas fiscales a sus remunieraciones y seguirán disfrutando de su suculento estatus con un sueldo y dietas 100% libres de impuestos. Un verdadero escándalo, máxime en las circunstancias que vive el país.
(JCR)
Negros dinkas sudaneses que hablan español con acento cubano, el embajador de Cuba que acude fervoroso a todas las misas oficiadas por el Nuncio en Kampala, profesores universitarios o
médicos cubanos que derrochan simpatía y dan clase o curan por doscientos dólares al mes, y algún que otro muchacho bien plantado que acababa dando el braguetazo con alguna diplomática bien situada… Cualquier español que haya vivido una temporada larga en cualquier país africano se habrá encontrado con situaciones parecidas a estas. Ahora que se cumplen los 50 años de la revolución cubana, con encendidos análisis a favor y en contra por parte de políticos y medios de comunicación, no resisto la tentación de contarles un poco de mi “experiencia cubana” durante mis 20 años en Uganda.
(AE)
Vuelvo a África después de algunas semanas en España durante las cuales los lectores de este blog habrán visto que apenas he contribuído con posts nuevos. Cosa en mí por lo menos normal
cuando se va al terruño, con el considerable cambio de ritmo que supone, y donde, ¡oh milagro!, a veces parece que el tiempo escasea ya que está mucho más lleno de compromisos, de citas, de encuentros y reencuentros tanto personales como profesionales.
Aquí en África no hay fiesta de Reyes tal como se concibe en muchos países latinos, donde los regalos de este día ponen colofón al periodo navideño. Cada vez que estoy en Europa tengo la oportunidad de repetir la conocida liturgia de Año Nuevo y puedo escuchar las para mí siempre fascinantes polkas, valses y marchas de Viena;
3. “Cada kilo de coltán cuesta la vida a dos niños”
Lo dice Alberto Vázquez Figueroa en el ABC del 12 de noviembre de este año. Cuenta el impacto de la guerra del coltán en los niños. Reproducimos sus reflexiones, formuladas con palabras de las preguntas y de sus respuestas.
“Los niños, de entre siete y diez años, son grandes víctimas de la lucha por el coltán. Son terriblemente explotados, y se les “paga” 25 céntimos de Euro al día. ¿Estamos ante la esclavitud del siglo XXI? El coltán lo extraen niños porque se encuentra en yacimientos a muy baja profundidad, y con sus pequeños cuerpos son los que caben mejor por los recovecos.
Muchos de estos niños mueren víctimas de horribles desprendimientos de tierra. Y se quedan ahí enterrados.
Aunque en este blog no solemos dedicarnos al ejercicio de “copia y pega”, por su extraordinario interés les invitamos a leer este artículo reciente del teólogo jesuita Jon Sobrino sobre la guerra en el Congo. No tiene desperdicio.
Multinacionales que quieren prolongar la guerra en el Congo (por Jon Sobrino, teólogo)
Zenit, agencia de noticias del Vaticano, dijo hace poco que “la crisis humanitaria más olvidada en nuestro planeta es la del Congo” De vez en cuando en los medios asoma la tragedia pues ya no hay modo de ocultarla. Pero lo que se dice de ella es todavía irrisorio e insultante en comparación con la magnitud de la barbarie y el genocidio. Y no hay llanto, ni pedir perdón, ni propósito de enmienda.
Hoy, Jornada Mundial de la Paz, el Papa Benedicto XVI nos regala un excelente mensaje titulado “Combatir la pobreza, construir la paz”. Les aconsejo vivamente que se lean todo el mensaje, porque no tiene desperdicio y toca los principales temas relacionados con la pobreza de nuestros días y su incidencia en los conflictos: la fuerte subida de los precios de los alimentos, la especulación financiera, la carrera de armamentos, las desiguales condiciones del comercio internacional que afectan especialmente a África, y –quizás el aspecto más sangrante- la pobreza que afecta a los niños.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez