(AE)
Hoy nos ha entristecido a todos los que amamos este continente la noticia de la muerte de Miriam Makeba, la cantante surafricana más universal.
Quizás si hubiera nacido en otro país y continente, su estrella habría sido mucho más fulgurante, hubiera estado rodeada de mucho más glamour y fama, pero vivió de acuerdo al tiempo que le tocó vivir y murió en su gira final de despedida, en pleno uso de su voz... “con las botas puestas” utilizando el manido cliché, y se ha encontrado con una repentina muerte al final de un concierto en el Sur de Italia.
Miriam Makeba, la voz de África, se ha apagado de pronto y nos ha dejado un legado no solo de belleza estética con aquella voz inconmensurable sino también de coraje y lucha por la justicia social. Perdió incluso su nacionalidad surafricana debido a su oposición al infame sistema del Apartheid, pero no dejó de unirse y poner su voz al servicio de las más diferentes causas. Fue una mujer africana orgullosa de su raza y de su ser mujer, que hizo de su voz la embajada más contundente ante las muchas lacras del continente: la discriminación racial, la falta de libertad, el mínimo poder de las mujeres, el subdesarrollo.
Lo fue todo en la música africana. Su voz y su testimonio quedan ahí para la eternidad. Por lo menos ha podido morir viendo cómo su país pasó de ser un régimen sangriento y discriminatorio a ser un país donde la libertad y la democracia se han establecido y van creciendo con el tiempo.
Descansa en paz, querida “Mama África”... seguro que los coros angelicales envidiarán la potencia y el señorío de tu voz.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez