(AE)
Acaba de hacerse pública la noticia que la Abadía de Nuestra Señora de la
Victoria de Kipkelion, en la provincia keniana de Rift Valley ha sido cerrada después de 50 años de existencia. Esta abadía estaba en manos de la orden cisterciense y contaba con 24 monjes, que ahora se han dispersado a otros destinos, especialmente hacia Uganda.
Según el responsable del monasterio, los edificios y terrenos de la abadía se han puesto bajo la responsabilidad de la Conferencia Episcopal Keniana. Las razones para la clausura del monasterio parecen ser diversas: en primer lugar, los disturbios post-electorales provocaron luchas y episodios de violencia en las zonas que rodean el lugar, causando el éxodo masivo de miles de personas de etnia kisii y kikuyu, muchas de las cuales buscaron refugio en los terrenos pertenecientes al monasterio. Esto les granjeó la enemistad de los grupos locales de etnia kalenyín que querían expulsar a sus antagonistas de la región. Además, corrió por ahí la historia de una de las furgonetas del monasterio que presuntamente iba transportando policías armados, lo cual añadió aún más virulencia a la polémica.
Por último, se apuntan también causas coyunturales, tales como el declive económico del monasterio, el cual parece ser no ha podido seguir siendo autosuficiente desde el cambio de administración a principios de los años 90, o incluso una antigua reclamación que las tierras del monasterio (unas 1000 Ha.) pertenecientes a un colono blanco, fueron adquiridas de manera irregular.
Ahora el destino de los edificios y las propiedades del monasterio queda pendiente de lo que decida la conferencia episcopal. Sin duda, una noticia triste que a nadie le hubiera gustado dar.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez