(AE)
Después del ansiado acuerdo entre las partes en conflicto
en Kenia, aquellos medios de comunicación que tanto se ensañaron con la brutalidad de los hechos posteriores a las elecciones presidenciales casi han pasado de puntillas por la difícil y enrevesada misión de Kofi Annan, el mediador que ha derrochado buenas artes y un fantástico tacto durante este difícil y largo mes de mediaciones, presiones, dimes y diretes por todos lados. Es normal, de África lo malo y lo truculento “siempre vende”; lo bueno, se obvia. Qué triste destino el de este continente en nuestros medios de comunicación.
Pues como por ahí parece ser que no lo dicen, lo tendremos que decir desde este foro. El señor Annan ha bordado su labor, ha hecho un trabajo discreto, siempre con su humildad, su dulce tono de voz y su fuerte autoridad moral que le ha ayudado a ser prácticamente uno de los pocos referentes de serenidad en el agitado mar de la política keniana. Incluso en los más difíciles momentos y cuando parecía que todo se perdía, no ha perdido su compostura, no ha entrado al trapo de los provocadores que querían una victoria total sin concesiones y que habían puesto trampas en el camino para que el mediador no consiguiera su objetivo.
Si toda África se enorgullece sobremanera de lo alto que dejó el pabellón como Secretario General de la ONU, hoy en Kenia se puede decir que este orgullo roza ya con un sentimiento de veneración, y no es para menos porque le ha tocado bregar con un verdadero encaje de bolillos donde era necesario mostrar sabiduría, temple y mucha calma. Por un lado, aseguró a los que querían resultados rápidos que el proceso de mediación tardaría lo suyo y por tanto le dio a las diferentes expectativas un baño de realismo. Annan, desde el principio, supo ver más allá de los conflictos postelectorales y puso sabiamente el dedo sobre la llaga: las elecciones eran el efecto, pero la verdadera causa de los temas que dividían el país eran los problemas que el país arrastraba prácticamente desde su independencia, especialmente la eterna asignatura pendiente de la tierra. Por otro lado, supo también determinar la marcha de las negociaciones; cuando los representantes de las partes en conflicto eran incapaces de avanzar no dudó en suspender las negociaciones para dar paso a los dos líderes máximos, que fueron al final quienes tuvieron que hacer las confesiones más dolorosas.
La comunidad internacional, por una vez, ha tenido una única voz y ha apoyado unánimemente el esfuerzo de Annan, amenazando incluso a los que osaran obstaculizar su mediación. Su unión ante la adversidad de un país dividido por unas polémicas elecciones ha sido clave para el éxito de la empresa.
Kofi Annan, junto con sus asistentes Benjamín Mkapa, antiguo presidente tanzano, y Graça Machel, antigua Primera Dama de Sudáfrica, han sido un equipo providencial para un país que necesitaba una combinación de razón, sabiduría, ojo político y buenas maneras. Esta mediación africana (ojo a este adjetivo, que no debería ser obvio para muchos actores internacionales) merece tener un lugar de honor en los anales de la buena diplomacia internacional. Contra viento y marea, quien ha guiado el proceso ha sabido hacerlo de manera primorosa, con prudencia y con una excelente mano izquierda. Ha sido, ni más ni menos, una eficaz solución africana para un problema africano.
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He visto en Costa de Márfil como un conflicto que podría ser atajado, gracias a las diplomacías europeas que se aliaron en defender a un candidato presidencial que ni siquiera era del país, constaba en documentos, incluso internacionales(FMI), las diplomacías europeas originaron un conflicto de cientos de miles de desplazados, muertos y 6.000 cascos azules. Yo lo veía todos los días, las diplomacías fueron cumpliendo su mandato y abandonando el país a otro país, la guerra quedó. Gran labor de Kofi, si señor.
Recuerdo una foto que ganó el World Press, que era un niño africano agonizante y un buitre esperando al lado del niño, su autor terminó suicidándose, todo había sido un montaje. No ví niños morir pero supongo que su madre estará a su lado, casí lo aseguro. Gracias por el correo personal de hoy, ánimo, me gusta mucho vuestra aportación, valiosísima y conocedora. Un saludo.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez