(AE)
Ayer por fin tuvo lugar el encuentro entre los dos líderes de este dividido y dolorido país. Trabajito les ha
costado el poner al lado su orgullo para luego reunirse durante hora y media y terminar incluso con apretones de manos, sonrisas y alguna complicidad.
Aunque me uno a los millones de personas que se alegran por este evento... me pregunto si no podría haber tenido lugar antes... precisamente 700 muertos antes... en vez de utilizar a la calle y dar cancha a los desaforados jóvenes que como es normal hacen provecho del río revuelto y se dan a una espiral desenfrenada de sangre, venganza y revanchas locales...
Hoy hablo al teléfono con alguien que me dice que ayer mataron al padre de John, un kikuyu que trabaja en la procura que los combonianos tienen en Nairobi y que normalmente soluciona los problemas burocráticos de visados, permisos de residencia, etc. Días antes de Navidad, me comentaba que se iba a su pueblo para votar y nada podía hacer prever lo que ya ha sucedido. Ayer, le comunicaron que su padre, que en estos días se había quedado en la casa “cuidando las vacas” mientras que el resto de la familia buscaba un lugar más seguro, lo terminaron a machetazos. ¿Quién fue? Nunca se sabrá. Su único delito fue el de pertenecer a una etnia y tener una pequeña granja con animales. Quizás quien lo hizo quería quedarse con el ganado o aprovecharse del follón para llevar a cabo su siniestra ambición.
En todo caso, creo que para John y su familia, el apretón de manos llega demasiado tarde... y se ha hecho esperar mientras que los políticos se dedicaban a una guerra dialéctica y a un pulso barriobajero y de medias voluntades...
Ayer también, la prestigiosa organización Human Rights Watch presentaba un pequeño informe donde señalaba a políticos locales, sobre todo de la oposición, como los principales organizadores de algunos de los asesinados y destrucción de propiedades de las zonas cercanas a la ciudad del Eldoret. Es la confirmación de lo que ya se sospechaba, que los políticos locales se aprovechan de todas estas situaciones para llevar a cabo sus tácticas para ganar terreno, popularidad o poder... y cómo no, los hay también quienes se aprovechan para llevar a cabo venganzas enterradas durante años. Toda una pena.
Por lo menos, esperemos que la mediación de Kofi Annan dé resultado. Del encuentro de ayer, todo el mundo se ha dado cuenta de una frase, la que dijo Kibaki refiriéndose a sí mismo como “el presidente legítimamente elegido.” Si así es como se presenta, entonces las negociaciones comienzan mal, ya que uno de los puntos de contención es precisamente los medios y los trucos que se emplearon para que se confirmara su elección. Los unos dicen de acabar con la violencia, los otros dicen de restaurar la legitimidad democrática que fue la causa de la violencia... aquí cada uno con su tema, y mientras tanto, los pobres siguen viviendo sumidos en el miedo, en tierra de nadie y a merced de la caridad de las organizaciones humanitarias.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez