"Excelencias, Señores Miembros y Responsables de Europa...."
22.05.07 @ 09:45:38. Archivado en Desarrollo, Gentes y rostros, Política y Economía, Artículos Alberto (AE), Medios de comunicación
(AE)
Hoy quise leer los titulares de las noticias de España y la foto que vi me
heló el corazón. La imagen muestra a una barca o cayuco con unas figuras que parecían maniquíes o actores de un “happening” pero cuyo verdadero destino estaba descrito en el título que el autor o el editor del medio le había querido dar: “Están muertos.” No hacía falta más explicación, era la tragedia de la inmigración recogida en una imagen gráfica e impactante que no necesitaba más adjetivos. Sé que en España (especialmente en las regiones más afectadas por la llegada de estos barcos) la principal preocupación es que no sigan llegando. Incluso me dicen que en Senegal se está haciendo lo imposible para llevar a cabo miríadas de proyectos encaminados a convencer a los locales que se queden en casa en vez de tomar la barquita aventurándose a un futuro incierto y, como ha sucedido en la instantánea, a una muerte que no siempre es tan incierta y que, por desgracia, sigue llenando de macabras cifras las ya truculentas páginas de sucesos.
Un amigo me hizo llegar hace poco una película que me gustó mucho, se llamaba “Un franco, 18 pesetas”, trataba sobre la inmigración española en Suiza y los desafíos que aquellas personas tuvieron que pasar en países y culturas muy diferentes de las suyas. Me hizo pensar que en pocos años hemos cambiado las estaciones llenas con aquellas maletas de cartón duro con picos refordados por los barcos llenos de personas que, siempre movidos por la esperanza de un mundo mejor y de un futuro más próspero para sus familias, siguen dando el difícil paso de desarraigarse y arriesgar todo. Pero creo que hay un factor diferencial entre aquellas y estas inmigraciones: de aquellos inmigrantes de los años 50 no tenemos constancia que muchos sucumbieran en el camino o en el intento de llegar a la “tierra prometida”. Muchos fueron, sudaron la gota gorda, la mayoría volvieron y un buen grupo se quedaron…. Todo esto pasó, pero no murieron ni cayeron victimas de las adversidades del camino. Los de hoy, muchas veces ni pueden contarlo. En ningún sitio se encontrará una lápida que recuerde sus nombres. Sólo serán recuerdos en los corrillos de sus familias que, después de un prolongado silencio, intuirán que sus seres queridos nunca llegaron a ninguna parte y se quedaron en la obscuridad gélida de una tormenta o fenecieron víctimas de algún traficante sin escrúpulos que explotó hasta el límite las posibilidades de su patera.
Hoy, sin querer hacer valoraciones de tono económico, político o demográfico sobre el hecho, quisiera simplemente dedicar estas líneas al gran drama humano de la inmigración. Quizás el evento que más me ha mostrado la cara humana de esta tragedia sea la muerte de aquellos dos niños guineanos que, algunos años atrás, tuvieron la ingenua osadía de meterse en el tren de aterrizaje de un avión de la línea belga SABENA, en la esperanza que ese avión los llevara a un futuro mejor. Los encontraron días después, muertos de congelación y de asfixia, después de haber tenido que enfrentarse a temperaturas de más de -40º C. Entre la mano y el pecho de uno de ellos, se encontró una carta que ambos habían escrito previamente y que dirigían a los gobernantes de Europa. Habla por sí sola y para mí es como un texto al que tengo que recurrir de cuando en cuando y que me da ánimos para seguir luchando por un África mejor. Quisiera compartirla con Uds:
"Excelencias, Señores miembros y responsables de Europa.
Tenemos el honorable placer y la gran confianza de escribirles esta carta para hablarles del objetivo de nuestro viaje y del sufrimiento que padecemos los niños y los jóvenes de África.
Pero, ante todo, les presentamos nuestros saludos más deliciosos, adorables y respetuosos con la vida. Con este fin, sean ustedes nuestro apoyo y nuestra ayuda. Son ustedes para nosotros, en África, las personas a las que hay que pedir socorro. Les suplicamos, por el amor de su continente, por el sentimiento que tienen ustedes hacia nuestro pueblo y, sobre todo, por la afinidad y el amor que tienen ustedes por sus hijos a los que aman para toda la vida. Además, por el amor y la timidez de su creador, Dios todopoderoso que les ha dado todas las buenas experiencias, riquezas y poderes para construir y organizar bien su continente para ser el más bello y admirable entre todos.
Señores miembros y responsables de Europa, es a su solidaridad y a su bondad a las que gritamos por el socorro de África. Ayúdennos, sufrimos enormemente en África, tenemos problemas y carencias en el plano de los derechos del niño.
Entre los problemas, tenemos la guerra, la enfermedad, la falta de alimentos. En cuanto a los derechos del niño, en África, y sobre todo en Guinea, tenemos demasiadas escuelas, pero una gran carencia de educación y de enseñanza: salvo en los colegios privados, donde se pueden tener una buena educación y una buena enseñanza, pero hace falta una fuerte suma de dinero. Ahora bien, nuestros padres son pobres y necesitan alimentarnos. Además, tampoco tenemos centros deportivos donde podríamos practicar el fútbol, el baloncesto o el tenis.
Por eso nosotros, los niños y jóvenes africanos, les pedimos hagan una gran organización eficaz para África, para permitirnos progresar.
Por tanto, si ustedes ven que nos sacrificamos y exponemos nuestra vida, es porque se sufre demasiado en África. Sin embargo, queremos estudiar, y les pedimos que nos ayuden a estudiar para ser como ustedes en África.
En fin, les suplicamos muy, muy fuertemente que nos excusen por atrevernos a escribirles esta carta a Ustedes, los grandes personajes a quien debemos mucho respeto. Y no olviden que es a ustedes a quienes debemos quejarnos de la debilidad de nuestra fuerza en África.
Escrito por dos niños guineanos. Yaguine Koita y Fodé Tounkara"
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/95465
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
JC Rodríguez, A Eisman
autor
Contacto








