Reivindicaciones todavía utópicas
01.05.07 @ 09:09:14. Archivado en Desarrollo, Política y Economía, Costumbres, Artículos Alberto (AE)
(AE)
En un día como el 1 de Mayo se recuerda la larga y penosa lucha que
durante más de un siglo se ha hecho de cara a mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Una situación que nace de la revolución industrial, donde el énfasis era en el beneficio sin tener en cuenta la salud y los derechos más elementales de los empleados.
Al principio fue la lucha por el descanso dominical, o una jornada laboral más reducida, o el derecho a seguridad social, los permisos de maternidad y muchos otros logros que hoy parecen obvios, pero que algunos años atrás eran meras utopías inalcanzables. Creo que de estos avances sociales deberíamos estar orgullosos. Sin embargo, estos adelantos son palpables sólo en la mayoría de los países occidentales. En muchas otras latitudes las utopías que se han conseguido en otros países siguen siendo quimeras. Sin ir más lejos, en el país desde donde les escribo es muy normal que para ciertos colectivos haya una jornada laboral de 12 horas; por ejemplo, las compañías de seguridad tienen para sus guardas jurados dos turnos diarios, de 6 a 6, siete días por semana. Creo que es cada tres semanas cuando los guardas tienen dos días libres. Toda una injusticia que tiene lugar delante de nuestras narices.
Hablando de guardas y de injusticias, siempre recuerdo el guarda jurado de una oficina delante de la cual solía pasar con bastante frecuencia… el hombre tenia la suerte de tener su silla y su mesita delante de la puerta de la oficina y ahí podía por lo menos descansar y leer… al poco tiempo me di cuenta que este hombre apenas leía, ya que su mesa estaba siempre llena de grandes papeles… y no tardé en darme cuenta que eran planos. A base de verlo varios días seguidos me di cuenta que el sujeto en cuestión era delineante, que había hecho todos los estudios y mientras estaba allí en la mesa controlando el paso del personal, dibujaba planos de casas y de chalets (me imagino que serían encargos que le habrían pasado). Y ahí teníamos a este hombre, trabajando por 80 Euros al mes de guardia mientras todo su saber y su formación quedaban ahí miserablemente desaprovechadas en un país tan falto de trabajadores cualificados. A lo mejor si hubiera tenido algún padrino o algún enchufe estaría ahora en un lugar mejor, pero así es la vida.
Situaciones como estas suceden en lugares donde la mera pertenencia a un sindicato es vista ya como sospechosa de sedición, donde los legisladores no tienen voluntad política alguna de hacer leyes más favorables a los trabajadores, donde el énfasis está en el crecimiento económico y la iniciativa privada sin preguntarse qué coste humano supone ese crecimiento.
Por eso, creo que aunque esta celebración del 1 de Mayo haya visto disminuir su tono reivindicativo en algunos países debido a los avances sociales, su profundo significado de luchar por los derechos más básicos de la clase obrera se tendría que extender a todos aquellos países donde la situación es tan penosa como para no tener descansos semanales, ni tener contrato, ni poder tener un sueldo mínimo de referencia, ni poder afiliarse a ningún sindicato, ni tener a quien acudir en caso de algún despido injusto… por desgracia, las personas afectadas por todas estas injusticias son todavía legión.
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JC Rodríguez, A Eisman
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