(JCR)
"¿Saben ellos que es Navidad?" Desde que en 1984 el cantante pop Bob Geldolf utilizara este slogan en sus conciertos para ayudar a la gente que moría de hambre el Etiopía este estribillo se repite cada año al llegar la Navidad para avivar nuestra compasión ante millones de personas que sufren la pobreza más absoluta en lugares de Africa.
Después de cuatro días de silencio, salgo de la zona rural del norte de Uganda donde he celebrado la Navidad este año y vuelvo a conectarme a Internet. En mi parroquia hay unas 60.000 personas que viven en campos de desplazados internos a causa de la guerra. He celebrado la Eucaristía en varias ocasiones con unos cuantos miles de ellos y si me preguntan que si saben ellos que si es navidad me dan ganas de alzar la voz y decir muy alto: "Pues claro que lo saben, y mejor que muchos Europeos!"
¿No han leído la noticia de que, según una reciente encuesta, la mitad de los niños del Reino Unido no saben que la Navidad se celebra para recordar el nacimiento de Cristo? No me extrañaría que en España, al paso que vamos, los niños españoles vayan camino de lo mismo. A primeros de Diciembre pasé dos semanas en Madrid y me sorprendió que entre las luces
navideñas que adornan el centro de la ciudad no hubiera ninguna representación que hiciera referencia al nacimiento en Belén.
En esto pensaba el 24 de diciembre por la noche cuando en la iglesia parroquial de Minakulu no cabía un alma y la gente daba palmas, bailaba y saltaba de júbilo durante las dos horas que duró la bonita celebración.
Hacía mucho tiempo que no podíamos celebrar la misa por la noche a causa de la guerra, pero este año con las conversaciones de paz entre el gobierno y los rebeldes y el acuerdo de alto el fuego, por lo menos hemos podido dormir tranquilos.
El 25 celebré misa en otros dos campos de desplazados. La misma alegría desbordante. La gente acudió, en su mayoría descalzos, pero los que pudieron lucieron alguna tela vistosa para expresar su alegría. Luego me invitaron a comer con ellos y allí seguimos de charla animada hasta que atardeció.
A mis feligreses no hace falta que les explique mucho que Dios se hizo hombre naciendo pobre. Ellos lo son y quizás por eso se sienten más cerca de Él.
No sé si todo esto les sonará quizá a tópico repetido. A mí, que llevo 18 años por estos lares, no me canso de vivirlo y de emocionarme con este tipo de Navidad.
Claro que saben que es Navidad. Por eso me encanta celebrarla con ellos todos los años, sobre todo éste en el que la paz está más cerca.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez