La edad de Jorge Javier Vázquez.
18.12.06 @ 11:51:21. Archivado en Televisión
He intentado buscar en Google la edad de Jorge Javier Vázquez y no la he encontrado. Supongo que él, que debe tener alma de folclórica, la escondió. Mi único interés era saber si había vivido/padecido nuestra Transición después de lo que dijo el otro día. Al parecer, Vázquez (me niego a llamarlo Jorge Javier, no hay tanta confianza, ni ganas) es el nuevo referente de la libertad de expresión en este país, o, por lo menos, él solito se ha erigido así. Decía defender una “transición televisiva” después de que una jueza en Jérez de la Frontera diera carta blanca para emitir un “documental” llamado El marido de Lola, en el que se hablaba del supuesto hijo que el Pescailla tuvo fuera de su matrimonio. Y pongo “documental” entrecomillado porque él insistía en que éste era el carácter de su espacio. Para su realización se había basado en unos “documentos” que acreditaban la veracidad del mismo: una entrevista que La Faraona dio a la revista Diez Minutos hace unas cuantas décadas.
En los últimos meses hemos visto varias buenas muestras de la bajeza moral a la que está llegando esta televisión, prensa o llámese como sea (si es que hay nombre que la defina) que me provocan escalofríos. La primera, aún fresca, es la de Alejandro Sanz. Después de las amenazas y chantajes de su servicio doméstico, no le ha quedado otra que reconocer que tiene un hijo secreto. Algo que es una verdad a medias pues, según decía en el comunicado, todos en su entorno lo sabían y los que no teníamos ni pajolera idea éramos nosotros (que qué nos importará) y estos a los que Vázquez tan bien representa (a lo que debe importar mucho). El caso es que si Alejandro Sanz no lo decía, iban a hacerlo otros auspiciados por estos medios, con lo que mejor pasar página cuanto antes e intentar que la carroña se forre lo menos posible a costa de uno. La segunda, probablemente peor, bastante más surrealista y siempre fresca, fue la denuncia que Julián Muñoz interpuso el pasado septiembre ante el defensor del pueblo por el “linchamiento” al que le sometía Telecinco. Él, cabeza visible de una trama a cuyo lado Los Soprano son unos aficionados, tenía entonces “treinta ó cuarenta intromisiones ilegítimas” en su derecho al honor (esto era hace cuatro meses, a saber cuántas son ya). Además de que no le respetaban ni por asomo eso que se le concede hasta a los perros mientras no se demuestre lo contrario: la presunción de inocencia. Todo un logro por parte de la cadena amiga el de conseguir que un señor así nos provoque un mínimo de compasión.
Puede que yo no haya buscado bien en Google y la edad de Vázquez esté por algún sitio. Quizá no he tenido suficiente interés en un personaje que apenas me interesa, pero cuya presencia y labor me irritan. Por sus facciones intuyo que la Transición debió pasarla de niño, con lo que se enteró de bien poco pero no ha de serle ajena. De ahí que esa metáfora, esa “transición televisiva” que se ha inventado, además de una soberana estupidez, sea una falta de respeto hacia sus padres, abuelos, tíos y todos, lo conozcan personalmente o no, que padecieron la verdadera censura. Pero, ¿qué puede esperarse de un tipo que no respeta ni a los muertos; es decir: que es tan cobarde y tan ruin que opina y juzga a los que no pueden replicarle?
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En fin cada uno con su conciencia, que mal por telecinco,ganar dinero a costa de lo que sea, y que mal por este personajillo prestarse a algo tan asqueroso.
Tengo una amiga que es vecina de la familia de Jorge Javier Vazquez (el de aqui hay tomate). Siempre me cuenta que de pequeño tuvo una enfermedad y tuvieron que estirparle un testiculo. ¿Alguien sabe algo de esto ??
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Eduardo Durán
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