El concejal sordo de Carabanchel Alto.
11.12.06 @ 09:42:24. Archivado en Sociedad, Madrid
En Málaga, de donde soy, hay una zona a la que todo el mundo se refiere como la Carretera de Cádiz, aunque ni ése es su nombre, ni en los planos sale como tal. Es como el “camino de los ingleses” de Banderas que no sé por qué se llama así y que es el Camino de Antequera de mi ciudad, o una plaza de la que no recuerdo el nombre (quizá porque nunca lo aprendí) a la que todos los de mi generación denominamos la “Plaza de la Mierda” porque es donde se vende el peor hachís de toda Málaga y los camellos sólo pasan mierda. Y, pese a los años, no creo que estos términos se diluyan en el tiempo, es más, es probable que se fijen aunque no aparezcan en ningún callejero. Lo mismo que debe ocurrir con el Parque Caballerizas, en Carabanchel Alto, al que el concejal de turno decide no llamar Parque Manolito Gafotas pese a que la Asociación de Vecinos lo apodó así y de esta manera lo pidieron por escrito, sino con un nombre horroroso en “homenaje” a uno de los lugares históricos del antiguo pueblo de Carabanchel que terminó siendo parte de Madrid. Y yo me pregunto: ¿no hay mejor homenaje que bautizarlo como el personaje que ha conseguido que todos conozcamos ese barrio? Porque para los que no somos de Madrid (gran mayoría en esta ciudad), Carabanchel Alto es Manolito Gafotas, al que esperamos encontrarnos cruzando cualquier esquina con sus kilos de más y sus gafas, con unos padres que se las ven negras para llegar a final de mes, celoso de su hermano pequeño, con un amigo, el Orejones López, hijo de separados que se pelean por a cuál de los dos quiere más, y un abuelo con el que comparte dormitorio (un balcón que han convertido en habitación) porque su familia no puede permitirse un piso más grande. En resumen: una de las miles de historias de personas como ustedes o como un servidor.
Años ha, Aristóteles habló de la catársis como uno de las principales funciones del arte. Ésta no es más que la purificación de nuestras propias pasiones (en lenguaje actual: de nuestras propias mierdas) por medio de lo que le ocurre al personaje que tenemos delante. De ahí que lloremos como enanos y reflexionemos acerca de lo que somos y hacemos a partir de lo que le pasa al protagonista, que empaticemos con él, con sus miserias y sanemos, de paso, un poco las nuestras. Por todo esto, el montón de lectores de Manolito, habitantes de Carabanchel Alto, Bajo o de un barrio de Málaga, niños gordos o bajitos, hijos de padres separados o de matrimonios unidos por frases gastadas, españoles medios que miran y remiran los movimientos de su cartilla para poder llegar a final de mes, entienden como nadie de qué va ese libro y de qué habla. Infinitamente mejor que el Concejal Presidente de la Junta Municipal de Carabanchel al que se dirigieron sus habitantes y que, además de hacerse el sordo, demuestra que tiene la sensibilidad de un batracio y que representa a un vecindario al que, ni por asomo, comprende.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/60928
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
sin abandonar mi coche y atender a mi hijo llego una señora que aparco delante y llamo por telefono al 092 dando mi matricula me denuncio por estar mal estacionado y obstruir el paso
Llegando la patrulla de la policia municipal esta probo que la señorita que se acreditaba como la dueña del vado que a mi no medejaba moverme.
La patrulla de la pilicia municipal solo se dedico a sancionar por estar mal estacionado y yo me pregunto ¿esque hay gente que goza de previlegiosen Madrid ? Como puedo enterarme que ese vado esta en regla y el codigo de la ciculacion no es cierto que deja estacionar en un vado si no se molesta durante tres minutos???...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Eduardo Durán
autor
Contacto








