Colación 1947
31.12.07 @ 19:37:30. Archivado en Familia, Valores, Navidad
Aquella noche, antes de ir a la cama, se nos advirtió que debíamos acostarnos pronto por la jornada especial que nos esperaría al día siguiente En nuestro pueblo casi nunca tenía cabida la novedad, las pocas que se producían se reducían a compras de vacas o mulas, o algún viaje que se efectuaba a la ciudad; por lo demás, vivíamos enquistados en la rutina más profunda.
Pues bien, según nos contaron mis padres después de cenar, el día de Noche Buena era muy especial para los niños y niñas del pueblo, ya que saldríamos por las calles a pedir la colación. Para mí encerraba una novedad aun mayor por ser la primera vez en participar por haber cumplido ya los siete años. Mis padres no albergaban el menor temor por mi salida, pues me acompañaría mi hermano, que era año y medio mayor que yo.
Gonzalo Díaz
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