Añoranzas de la vida rural
08.02.07 @ 09:58:52. Archivado en Familia, Mundo rural
Los que peinamos canas de experiencia, y nos cupo nacer en un pueblo rural, en más de una ocasión, añoramos vivencias que de forma continuada y periódica se repetían en el ámbito del pueblo, como si se tratara de un rito avalado por la tradición. No me refiero a experiencias que estuvieran sometidas a un aire misterioso o exótico, sino a actividades populares que formaban parte de la vida misma de la economía de sus gentes. Porque sirva de ejemplo de una de aquellas vivencias, citaré el tradicional sacrificio del cerdo, comúnmente llamado “matanza del cerdo”.
Para los niños de entonces, - con más de medio siglo de vida ya a sus espaldas – cada uno de aquellos acontecimientos iba revestido de un ambiente festivo familiar. En general, los familiares más allegados de quien realizaba la experiencia, si entre ellos había buena relación de amistad, tomaban parte del acontecimiento o se acercaban hasta el domicilio, si se trataba de una compra, para analizar y comentar su opinión al respecto.
Gonzalo Díaz
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