Guiados por el Espíritu
10.01.09 @ 12:47:36. Archivado en Iglesia, Jesucristo
Es del sentir general que el ser humano cuando atraviesa tiempos de bonanza económica, centrado en su yo y con ayuda del progreso, puede llegar a olvidarse de Dios. Incluso, encontrando la tierra abonada para crecer en sí mismo, puede llegar a olvidarse de que es una criatura mortal, hasta nombrarse a sí mismo, en la medida de sus posibilidades, Dios de su realidad terrena. En el crecimiento de su ego puede llegar a pensar que es un ser superior a cuantos conviven a su alrededor, hasta considerarlos meros instrumentos, sujetos a su voluntad, a los que no dudaría en pisotear de mil maneras, si fuera preciso, para conseguir sus apetencias personales.
Los cristianos, acompañados de villancicos y de dulces, acabamos de celebrar gozosamente desde la fe la venida de Dios a nuestra tierra. Dios ha tomado nuestra propia naturaleza desde la sencillez y la humildad para dar sentido a nuestro caminar por este mundo, convirtiéndose en nuestro modelo a imitar.
El día de Reyes – Epifanía de Dios – en medio de tanto regalo y de tanta sonrisa de niños, Dios se manifiesta a todos los hombres y desea que la misma luz de la estrella que guió a los Magos, guíe a todos los hombres de buena voluntad de todos los tiempos.
En este segundo domingo de enero la Iglesia conmemora el Bautismo de Jesús en el río Jordán, día especial para los cristianos por coincidir con el inicio de su vida pública. Jesús tras vivir en Nazaret como uno más del pueblo, ocupado en la carpintería de su padre, a partir de esta efeméride deja todo lo suyo (su trabajo y a su madre) para seguir el camino mesiánico que el Espíritu le señala.
La deformada imagen que la sociedad laica percibe de la Iglesia en nuestros días, posiblemente sea consecuencia del aparente continuismo de la jerarquía, que en ciertas cuestiones de la vida sigue anclada en mentalidades de ayer, y en la falta de testimonio de muchos cristianos en los ámbitos sociales.
Es hora de que los cristianos abandonen lamentaciones inspiradas en la incierta trayectoria que lleva la Iglesia de nuestros días, y nos detengamos a reflexionar hasta qué punto somos fieles a la acción del Espíritu de Jesús en la sociedad. Nunca es tarde para cambiar de actitud, cuando ésta va acompañada de una conversión sincera.
De la misma manera que Jesús, llegado su momento, dejó todo para ser fiel al Espíritu y comenzar su etapa mesiánica, es muy posible que el mismo Espíritu nos pida un cambio de actitud en nuestra vida cristiana. Dirijamos la mirada hacia las nuevas pobrezas humanas, para conseguir que el Evangelio sea de nuevo Buena Noticia para el mundo.
Analizando la realidad de nuestra sociedad, está bien a la vista de todos que se están produciendo profundos cambios, entre otros, la crisis económica que alarma al mundo, el fenómeno migratorio, … Es posible que el Espíritu, a raíz de estos cambios, marque a los cristianos una nueva forma de misionar en el mundo.
Estemos con los oídos bien abiertos para acoger los nuevos planes que el Espíritu nos presenta y, guiados por Él, caminando por la senda de la humildad y de la caridad bien entendida, seamos sus testigos de nueva humanidad, portadores de luz, sal y esperanza para un mundo que más que nunca las necesita.
Comentarios:
"Protección de menores" le llamaban. Ha colaborado el Patronato de la Merced y el Patronato de San Pablo. El niño es propiedad de una religión, por falsa e inmoral que le parezca a sus padres.
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Gonzalo Díaz
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