La otra salud
30.04.08 @ 09:00:00. Archivado en Sociedad
Se acerca el viernes. De fondo suena cálida y cadenciosa la voz de Billie Holiday. Tiempo de viajar por Internet, de leer reposadamente el periódico, de oír el dial favorito… ¡Pero otra vez aquí la idea repetida! Para eliminarla, al menos alejarla, lo mejor será conjurarla de raíz, mostrarla, así la idea quedará desnuda, indefensa, y no volverá a asaltarme como ahora. Intentémoslo. Cada vez estoy más convencido de que a todas las personas, desde temprana edad escolar, deberían de enseñarnos la ciencia del conocimiento de las personas.
Si desde los 6/7 años se pudiera recibir, de manera clara y gradual, lo que el hombre conoce del hombre tanto a nivel personal como social, seguramente todos, conociéndonos antes y mejor tanto a nosotros mismos como a los demás, seríamos mejores personas, mejores hermanos/as, hijos/as, amigos/as, alumnos/as, ciudadanos/as, padres/madres… Esto es, que la sociedad entera sería beneficiaria de que todos sus integrantes, desde muy jóvenes y durante algunos años, hasta el fin de los estudios que desembocan en la Universidad, conociesen más adecuadamente el alma humana, su psicología.
De esta forma la otra salud, la que no es física, la salud mental de la población sería más elevada que si abandonamos al azar, o sólo como materia elegible en los estudios universitarios, el conocimiento de lo que tenemos más a mano, de lo que más nos importa, o sea, de lo que somos individual y colectivamente. Ese aprendizaje del ser humano, llámese Psicología o Ciencia del Hombre o Pedagogía el Alma, desde luego con mayúsculas, ¿es acaso menos importante que el lenguaje, la física, la geografía, la informática, la educación física…? ¿Qué es más primordial para los seres humanos, tanto como individuos o miembros de la sociedad, el ser humano que sustenta a un universitario o lo que representa la Universidad como institución formativa? ¿Qué será más beneficioso para la sociedad ese ser humano formado en la Ciencia del Hombre, si se me apura incluso sin lenguaje, ni física, ni geografía, ni informática, ni educación física…, o el otro, el hombre que se hace a trompicones, al albur de la familia o grupo social que le corresponda o rodee, pero graduado felizmente en alguna de las prestigiosas Universidades de Occidente…?
Continúa empapando el aire de la estancia la voz tibia, acompasada, casi mágica de Billie Holiday… ¿Cómo se hubiera conducido en su vida Josef Fritzl, el “carcelero” austriaco, que ha logrado mantener secuestrados, en un sótano durante 24 años, a su hija y a los 7 incestuosos hijos mantenidos con ella, aunque a uno de ellos muerto recién nacido lo quemó en un horno de su casa, si se le hubiera mostrado, desde pequeño, el mapa de su propia alma y la de sus semejantes…?
¿Cuánto sufrimiento, todos, nos hubiéramos evitado...? Prosigue morosamente su marcha el fin de semana. La idea, por ahora, se ha alejado.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Juan Felipe Simón
autor
Contacto


