SEAT, la dignidad atropellada
14.01.06 @ 18:17:14. Archivado en Empresarios
Primero vinieron a por los mayores de 50 años, y nadie protestó porque se las prometieron muy felices / luego tocó el turno a los sindicalistas tocapelotas, y la buenas gentes callaron porque con ellas no iba / después alcanzaron a las parejas y matrimonios, y lo consintieron porque despedir a uno sólo era dejar la faena a medio hacer / a continuación llegó el turno de los que estaban de baja médica, y todavía hubo personas que criticaron a esos vagos que se escaqueaban del trabajo / más tarde las afectadas fueron las embarazadas, e incluso algunos se refugiaron en el “ande yo caliente…”/ y finalmente la guadaña de la externalización vitalicia devoró a los discapacitado.
Rafael




