El Gobierno, dispuesto a ceder ante ETA
24.11.05 @ 11:46:04. Archivado en Política
Los presos son el grupo de la banda más proclive a la negociación, y al que el Gobierno ha permitido mantener reuniones en los traslados. Instituciones Penitenciarias ha venido trabajando en un plan de acercamiento. A ello apuntaría la aprobación por el Consejo de Ministros de la construcción de 18.000 plazas penitenciarias en todo el territorio nacional, y específicamente de dos cárceles de nueva planta en el País Vasco, uno de ellos en San Sebastián. Eso serviría para paliar el envejecimiento de Martutene y Nanclares de Oca.
Desde luego, esos nuevos centros no estarían operativos, pero su mismo anuncio se considera un guiño a ETA, así como la filosofía manifestada por el Ejecutivo para justificar el plan de nuevos centros penitenciarios, “de acercar a los internos a sus comunidades” para “evitar el desarraigo geográfico y social”, tal y como explicó el ministro del Interior, José Antonio Alonso.
Filosofía muy alejada de la política de dispersión de etarras que ha venido siendo factor de consenso entre las fuerzas mayoritarias desde que la puso en marcha el PSOE en tiempos de Felipe González.
A que se estaría en los últimos estadios del primer tramo de la negociación apuntan indicios como que fuera el propio Zapatero el que, con Artur Mas, desbloqueara el Estatut y que haya forzado a su partido a admitirlo a trámite. Según la tesis de Jaime Mayor Oreja, se trata de una imposición de ETA, para la que el hecho de que Cataluña sea definida como nación es fundamental de cara a abrir la vía para el llamado derecho de autodeterminación del País Vasco, cuestión a la que no piensa renunciar, según criterio unánime de los expertos.
La entrevista de Patxi López en el diario Gara sería otro indicio de que las conversaciones están muy avanzadas, y no sólo por el hecho en sí, ya suficientemente significativo, sino por su contenido: Patxi López no sólo da por supuesta la legalización de Batasuna, sino que asume como deseable un horizonte futuro de tripartito de izquierdas, en el que confluirían el PSE y Batasuna, algo que ha sublevado a la dirigente socialista Rosa Díez, para la que -como declaró en el programa Más se perdió en Cuba, de Radio Intereconomía- “no hay Gobierno en España que pueda traicionar a las víctimas”. Por si acaso, la AVT sigue preparando su macromanifestación.
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Miguel Gil



