11.05.07 @ 13:34:12. Archivado en Política

Vía ÉPOCA
El ex ministro del Interior se muestra convencido de que la negociación entre ETA y el Gobierno va a fracasar: "No hay formulación posible del derecho de autodeterminación en la España de hoy". Sostiene que el mal denominado proceso de paz tiene tres hitos: la legalización de ETA, Navarra y la formulación del derecho de autodeterminación. Los terroristas ya han logrado el primero de sus objetivos; ahora, los españoles -los navarros- pueden evitar que la banda se salga con la suya...
¿El Gobierno ha permitido que ETA se presente de nuevo a las elecciones?
Evidentemente que sí. Se trata de una decisión política fruto de la negociación entre ETA y el Gobierno.
Es decir, que sigue en marcha el denominado ‘proceso’.
-El proceso sigue vivo, porque no se interrumpió el 30 de diciembre, como dice Pepe Blanco. Si no, hubiera habido otra actitud en el caso De Juana Chaos, en el caso de Otegi y en las listas de ANV.
¿Zapatero y ETA se necesitan?
Zapatero cada día necesitará más a ETA que ETA a Zapatero; a medida que los terroristas van consiguiendo cosas, necesitarán menos a Zapatero. En cualquier caso, al analizar la última decisión se entiende toda la filosofía de la negociación: ETA, con las listas legalizadas de ANV, entra en los ayuntamientos y en las instituciones vascas, y ETA, con las listas ilegalizadas, que son también otro conjunto, se mantiene en la calle en la lucha y con la amenaza del crimen... Es decir, que ETA cumple todos sus objetivos. Avanza en su legalización y se mantiene en el terror. Grupo terrorista y, al mismo tiempo, un grupo político.
¿Qué implicaciones tiene la vuelta de ETA a las instituciones?
La primera lectura del resultado de esta legalización es que Navarra ya se convierte en el siguiente gran objetivo de ETA. Lo que el proceso exige es que Nafarroa Bai y los socialistas puedan hacer una Navarra irreconocible donde se aísle o margine a Unión del Pueblo Navarro. De esta manera, de lo que se trata en el mal llamado proceso de paz -en la negociación política entre ETA y el Ejecutivo- es que el nacionalismo vasco entre a gobernar Navarra.