
A ver si no me trasquilan por todos lados, porque segurito que más de uno se afrenta y se engalla (no problem, por mi parte). Pero ahi van mis impresiones, que podrán disgustar justamente porque, a pesar de ser impresiones, no son disparatadas, ni mucho menos. El articulete va de cine, de una peli.
La peli es nacional, española; o, más precisamente, madrileña. Madrid ha ido perfilando una personalidad, una idiosincrasia bastante acusada, con particulares muy identificativos. En lo eclesiástico, me refiero.
Al nuevo clero madrileño yo lo definiría "juanpablista". La entusiasta personalidad de Juan Pablo II, su estilo y su atractivo "juvenil", fue suscitando durante los años de su pontificado vocaciones sacerdotales, que se sumaban al dinamismo del Papa. No son - nunca han sido - verdaderamente tradicionales, pero han respondido con un estilo pastoral muy característico, ilusionado, entregado, trabajador, re-emprendiendo bajo las directrices, más o menos explícitas, de Roma la puesta en práctica del Vaticano II que el desconcierto post-conciliarista había extraviado y corrompido.
El estilo de cura "juanpablista" es urbano, post-moderno incluso. Con "gancho", comunican vitalidad; los más destacados suelen ser bastante "medíaticos", emprendedores, brillantes comunicadores. Ya dije que no son tradicionales, respetan los mínimos litúrgicos, conservan elementos de la piedad y la espiritualidad católica, pero se lanzan a experiencias nuevas, les gusta "romper moldes", impactar con palabras, gestos, relaciones. Todo con una desenvuelta resolución. No son de sotana, son de camisa clergyman y pantalón vaquero, de negro y con chaqueta para las ocasiones, en todo caso.
De este "perfil" simpático y arrollador tuvo que ser el sacerdote madrileño al que le han dedicado una peli, o un documental más o menos biográfico-hagiográfico. El prometedor sacerdote murió en un accidente, durante una excursión-escalada. Iba acompañado por una amiga. Murieron los dos.
El que presenta la peli, dice que por meterse en eso se mete en un lio. Yo pienso, más bien, que se mete en un "exceso", porque la peli me parece excesiva. Y si - como me han comentado - hay detrás una movida de "santo-súbito", me parece todavía más excesivo el exceso.
Antes, cuando los Santos no se hacían vía santosúbito, una postulación con esas circuntancias hubiera sido impensable. Absolutamente.
Insistiendo: Un sacerdote diocesano, por vocación, aspira a ser cura. Los curas corrientes celebran Misa por la mañana y por la tarde, administran los Sacramentos, predican, organizan y dirigen la parroquia, etc. Nada extraordinario (salvo el "milagro" de lo sobrenatural entre lo natural, lo extraordinario-santo en medio del mundo ordinario). No son héroes ni aspiran a serlo.
Los curas corrientes no pueden hacer montañismo porque no tienen libres los fines de semana. Los curas corrientes que están en un pueblo se pasan en el pueblo el dia entero y todo el año, y si tienen más pueblos y parroquias que atender se pasan el año, el mes y la semana de pueblo en pueblo, de iglesia en iglesia. Si logran reunir 20 fieles en Misa, cantan victoria por la multitud. Eso los de pueblo.
Y los curas de capital, lo mismo, con más gente, sujetos a la parroquia mañana y tarde, si estan solos y sin coadjutor, vicario y/o ecónomo que les asista; ellos solitos se apañan para bregar con todos y contra todos, catequistas, niños, padres, señoras, señores, viejas, viejos, enfermos, familias, el pobre del barrio y la tonta de la plazoleta. Además atiende a otros encargos, de beatas y beatos de muy distinta variedad y ocasión, cuando no una Misa, una boda, o unas predicaciones, o un retiro. O lo que salga. Eso un dia, y dos, y el curso entero. Y el año siguiente, Deo volente, más.

Si a un joven con vocación, si a un seminarista o a un joven sacerdote recien ordenado, le estimulan con la estupenda aventura de un cura-héroe, cuando se topa con la realidad de la vida de un cura-cura, se estrella y se hace añicos. No sé si me explico (que me entiendan o me quieran entender, es otro cantar).
Por eso no me gusta la peli. Tampoco me gusta el detallito del título "La última cima", que parafrasea muy malamente a "La Última Cena"; la foto del cura alzando con las cumbres de fondo, me gusta todavía menos porque no me gustan las excentricidades caprichosas, y celebrar una Misa en lo alto de un picacho nevado me parece un capricho excéntrico, incluso un abuso litúrgico. Y la música del tráiler, el remate. Montaje, mucho montaje.
Coda 1ª: El Cura de Ars no hacía alpinismo. Ni sólo ni acompañado.
Coda 2ª: Don Camilo, de Guareschi/Fernandel, me parece, a pesar del tópico, un modelo bastante vigente, todavía.
Coda 3ª: Estoy temiendo otra peli de otro cura que está para salir, made in Hollywood...pero con fondo, escenario, historia, texto y pretexto made in Spain 100%. Va a ser de tronío.
Coda 4ª: No sé - me gustaría saber - si a la peli esta (y a la otra) le habrán dado subvención.
p.s. Si alguno pregunta (que preguntará) le contesto:
- No, no conocía al cura de la peli.
- Sí, tuvo que ser un cura excepcional, no lo dudo.
De todas formas, hablo de la peli, de la impresión que me da. Solamente. Sin más intención. De verdad.
+Rev.
Los comentarios para este post están cerrados.
¡Hola! ¿Qué tal? Os ruego entréis en: www.profecía2008.com
Un saludo, gracias por vuestra atención.
Sí. Es lo mismo. Leer/escribir un blog que irse de montañismo con una amiga. Lo mismito. Muy bonito. Muy recomendable. Muy "pastoral". Muy espiritual. Muy ejemplar.
Todo es lo mismo. Todo da igual. Todo vale.
Y hacemos una peli de todo.
Como la copla de Vainica Doble: "...Más cine, por favor / que toda la vida es cine / y los sueños cine son /..."
Y a todo esto la gente picando y tragándose el anzuelo sin saber lo que ven.
-
Y también puede haber curas que "pierdan el tiempo" subiendo y bajando por los comentarios de esta cadena montañosa que es su blog. O dibujando las montañas para que otros las suban. Lo mismo da una cosa que otra, lo que importa es por qué y cómo se hace. Siempre habrá quién critique y quien se rasgue las vestiduras, y otros a quienes les sirva todo esto aunque sea un poco. Así son las cosas.
Gracias por sus aclaraciones a Guardabarros, Susana, Antonio Martinez y sobre todo a Marcos y la recomendación del libro. Procuraré leerlo.
De la peli no opino, pues no la he visto, pero de entrada me gusta otro tipo de cine, aunque tiene que haber de todo para todos.
A los comentaristas con malos pensamientos, son todos suyos, de su propiedad.
A mi paisano Hermenegildo, que no sea tan formalista y mal pensado, que se quede en formal y pensante.
Y a los que como el Papa Juan Pablo II aman el deporte y la montaña, mi enhorabuena por encontrar a Dios en su creación. No se trata de que Dios esté sólo en los pucheros, pero también allí, decía Santa Teresa. Pues lo mismo pasa con el deporte o cualquier otra actividad.
Al blogger que me ha intrigado con lo de otro cura y otra peli. ¿No puede dar más pistas?
Saludos a todos y hasta otra.
Lo de "¡Al suelo, que vienen los nuestros!!! es - tragicomicamente - bastante cierto.
La peli y el "movimiento" son producto de cierto ambiente, bastante característico. Copian de un "original" que se expresa en parámetros parecidos...pero con más inteligencia y prudencia.
En este caso, la discreta virtud de la prudencia brilla y reluce por su escandalosa ausencia.
-
pues yo asistí a alguna charla suya y retiros y.. bueno sí, pero tampoco para tirar cohetes.... estoy de acuerdo con el post....
También yo muy de acuerdo. Caramba ¿y no les darán de la Comisión de Medios o las Madres de Sacerdotes otra subvención y se hacen una peli de cualquiera cura de pueblo o de ciudad de los que usted describe? Lo peor, la campaña de ¡todos a ver La Última Cima! Y aún peor el autobombo de Cotelo director no sólo por esta peli, sino para "animarse" a que se "anime" a hacer la segunda de la trilogía, porque la mujer que se mató (D.e.p.) también era "una santa". Autobombo no sólo en COPE o en medios afines a los sacerdotes juampablistas como dice usted, también en RTVE -eso es pagado supongo-. Bien, líbrenos Dios de los orgullos personales y corporativos. Y Dios nos tenga de su mano firme a quienes nos concede ayudar a los curas.
No he tenido la oportunidad de conocer a Pablo Domínguez ni, tampoco, de ver la película, ya que no se exhibe en mi ciudad. A raíz de conocer la figura de este sacerdote por la publicidad de la película, quise leer su libro póstumo titulado “Hasta la Cumbre” (Ed. San Pablo). Es un libro que recoge la predicación de ejercicios espirituales a unas monjas de clausura durante los días previos a su muerte. He de decir que las palabras de Pablo Domínguez transmiten una fe sencilla, pero sólida, que contagian al lector de una extraordinaria alegría de ser cristiano y de una esperanzada confianza en Dios, nuestro Padre. Recomiendo vivamente la lectura del libro, personalmente me ha hecho mucho bien.
Un saludo.
Vean nomás los titulares. a 8 columnas: "CURA SE MATA CON FEMINA ESCALANDO UNA MONTAÑA". En ese momento , mil pensamientos se vienen a la cabeza. Pues que andarían haciendo por allá sólos? Qué, sería pacto suicida? A mi párroco le preguntaron que cual era la mejor defensa contra las tentaciones de la carne y contestó: "NUNCA ESTES A SOLAS CON UNA PERSONA, SEA HOMBRE MUJER O NIÑO." Yo creo que tanta publicidad les da armas a los enemigos de la Iglesia, para criticar a un sacerdote, que ojalá haya muerto en gracias de Dios , igual que la que lo acompañaba. Moraleja: Nunca hagas cosas buenas que parezcan malas.
Lo que es evidente es que el autor del artículo no conocía a Pablo. A partir de ahí su juício es tan gratuito como falto de verdad. Sobran etiquetas y falta conocimiento de causa. La película, hecha por un cineasta valenciano no tiene ni un euro de subvención ni ayuda de ningún tipo. Es una aventura valiente y personal de la empresa Infinito+1.
El Cura de Ars no hacía alpinismo. Karol Wojtyla sí. ¿Y qué? Ni uno, ni otro ni Pablo llevaban precisamente una vida ociosa.
La película nada tiene de hagiográfica (Es evidente que no la ha visto) sino, en todo caso, de apologética del cristianismo. Y a mí lo que me parece es que, en estos momentos, un profesional del cine que opta valientemente por hablar bien de uno de los miles de sacerdotes que hay (podría haber sido otro, pero este indudablemente tiene algunos rasgos especialmente llamativos que facilitan su narración), no puede recibir más que parabienes.
Blogger: Sí. Eso mismo, eso mismito. El cura de Ars en vez de decir Misa y predicar, se pasaba los Domingos subiendo y bajando montes, como una cabra, selectamente acompañado por las señoritas beatas de Ars, íntimas amigas suyas. Y el Papa, lo mismo: Se iba los Domingos con sus amigas polacas a escalar el Mont-Blanc. Eso es. Todo el mundo lo sabe.
Por lo demás, no conocer en directo no invalida impresiones indirectas.
E insito: Mucha exageración, excesivo entusiasmo, demasiado montaje.
Guste o no guste.
Personas como usted me recuerdan a los primeros que se opusieron a la vida de SaN Francisco de Asís... sus palabras son como un moderno "No se puede vivir el Evangelio", aplicadas a aquello que dice Jesucristo "No juzgueis y no sereis juzgados".
Pero bueno, usted mismo, sus palabras sobre el sacerdocio, criticando duramente a quienes me han llevado a mi como a tantisimas personas a Jesucristo, no solo a conocerle personalmente, sino a comerle, sino a ser perdonado una y otra vez, podrían empujarme a pensar y juzgarle mal por ello. No se si tendría razón. Pero con o sin ella, no le juzgaré, por que al contrario que otros, yo si creo que se puede vivir el Evangelio (ademas, mi madre, que en paz descanse desde hace 6 meses, me ha dado una buena educacion).
Asi que, usted mismo, si se dice cristiano, acepte humildemente que ha juzgado no solo a los que han comentado en contra, sino tambien a todos los sacerdotes que cada dia llevan a Jesucristo a tantas personas.
Blogger: Tranqui, muchacho, tranqui. No problem si te quieres comprar un abono y ver la peli tres sesiones seguidas mañana, tarde-noche y madrugada. Que no se te atragante. Y que comas muchas palomitas, ¡qué ricas!!!
-
La respuesta que ha puesto usted a mi anterior comentario me parece una total falta de respeto. Estará muy a gusto usted en su púlpito, pero no tiene ningún derecho a juzgar así a nadie, y eso me incluye. ***********************
Para su información, le diré que no, que las misas de diario de mi parroquia no me "aburren", y que son escasas las ocasiones en las que he vivido una Eucaristía en una montaña. Yo no desprecio las misas en la parroquia, pero usted me ha despreciado a mí y ha despreciado a gran parte de la Iglesia que, cuando sale de excursión o de campamento (ocupación sacerdotal muy válida que, según parece, usted no ha tenido mucho... una pena, habría aprendido mucho de esa gente a la que menosprecia y atribuye "experiencias religiosas" absurdas) celebra la Eucaristía en el lugar en el que está y con todo el respeto y el amor de que es capaz.
¿Sabe una cosa? Me da lástima su interés por inundar sospechas y discordias, así como el de otros que han comentado por...
Blogger: Tururú, señorita Susana. Muy entusiasmada la veo a usted. Témplese y vea las cosas con más serenidad. Please. Aunque por mí como si quiere usted tirar cohetes o hacerse una escarapela tricolor con fotito de los amigos de usted.-
¿DE acuerdo? ¡Quién lo iba a decir! ¡A estas alturas! En fin...
-
De acuerdo, Reverendo, muy de acuerdo.
Sí, es todo muy elocuente. Hermenegildo, no se pero llevas una temporada baja. Parece que has perdido brío apostólico, antes eras más comunicativo.
Encarnación: yo no he inventado nada. El Arzobispo de Sevilla decía en una reciente carta el Año Sacerdotal: "Como buenos pastores debemos ser amigos de los laicos, sobre todo de los pobres, de los enfermos, de los que sufren, los parados, los inmigrantes, los niños, los jóvenes y las familias. Pero el amigo más entrañable del sacerdote debe ser el compañero sacerdote, porque en la ordenación se ha establecido entre nosotros una relación ontológica y esencial, pues juntos participamos del mismo sacerdocio":
http://tonibandin.wordpress.com/2009/12/23/carta-pastoral-arzobispo-de-sevilla-juan-jose-asenjo-pelegrina-con-motivo-del-ano-sacerdotal/
En cuanto a Santa Teresa, sus palabras son tan claras y elecuentes que no hay que darles más vueltas: "entre santa y santo, pared de cal y canto".
Hermenegildo: ¿y qué entiendes tú por no intimar demasiado con seglares? ¿es que no has tenido nunca algún buen amigo sacerdote? ¿o tus relaciones con ellos han sido siempre a un nivel meramente formal e institucional? Pues qué tristeza, Hermenegildo. Qué modelo de iglesia burocrático-funcionarial tan triste. Pero bueno, tiene que haber gente para todo, aunque a mi eso no me va en absoluto. Para mi la Iglesia es otra cosa.
Y ya que citas a Santa Teresa te cuento que a ella la acusaron (acusación que se elevó a la Inquisición) de intimar demasiado con un confesor jesuita que tuvo. El clérigo Gaspar Daza, que fue el primero al que presentó un escrito de su experiencia mística, la juzgó como obra del demonio. Esto entre cientos de cosas y casos que tuvo que padecer, pero como ella decía: "la verdad padece pero no perece". O todavía más elocuente aquella frase suya: "Señor, si así tratas a tus amigos, con razón tienes tan pocos".
Y, fíjate, ella siempre hablaba de amistad.
Este cura era profesor de la facultad de San Dámaso. No paraba de dar retiros y ejercicios espirituales, porque la gente se los pedía. Desconozco si se ocupaba de una parroquia, pero en cualquier caso, lo que hacía no lo hacía a espaldas de nadie. Conozco muchos curas que están muy ocupados y también van a la montaña cuando pueden. Y, por supuesto, he estado de campamento celebrando la Eucaristía en lo alto de una montaña, es algo común cuando se va a la montaña y se ama la naturaleza, y le aseguro que esas misas cuentan con el mejor retablo posible: la naturaleza creada por Dios, ni más ni menos.
Blogger: Sí, hija, muy emocionante, muy bonito, y hasta muy romántico. Pero absolutamente caprichoso y abusivo. Una "experiencia religiosa", como cantaba aquel, ¿no?.
Supongo que las Misas en parroquia, sin "alturas" ni "naturaleza", te "aburrirán" mucho. Nada como el aire libre y el "contacto" con los alementos. Te comprendo. Sí.
-
Me ha gustado el artículo. El problema es que desconozco totalmente a este joven sacerdote, que por desgracia se nos murió en el monte. Pero estamos entrando en el S. XXI, en que el sacerdote debe ser sacerdote 100X100, y los laicos también laicos al 100X100, cada uno con sus propias responsabilidades y competencias. Asi evitaremos reproducir el negativo clericalismo (de muchos progres) de que los curas se seglarizan y los laicos se clericalizan, que era uno delos objetivos de Lutero, y que hoy en día todavía lastra el talante de los movimientos procedentes de la Reforma luterana.
A mi tampoco me atrae lo guay. Y pienso cuánto tienen que rezar y mortificarse estas personas que cuentan con popularidad para no dejarse llevar por la vanidad o para no creerse elegido entre los elegidos.
De Munilla, habrá que esperar. A veces pienso que confiamos poco en Dios y nos falla la esperanza. De todas maneras... Reverendo, me gustaría verle en ese nido de víboras que es la diócesis de San Sebastián. Pienso que Munilla confía en la acción del Espíritu Santo sobre las almas de buena voluntad y que llevan 30 años intoxicadas por la cuasi cismática curia diocesana. Y que no le queda más remedio que arriesgar porque... tampoco tiene dónde elegir.
Gracias, Reverendo. Le leo con interés y rezo por usted. Le ruego lo haga también por mi familia. Dios le guarde.
Blogger: Gracias, hijo. Parte de la Comuniòn de los Santos es eso, rogar unos por otros para que nos salvemos.
Sería absurdo no comprender la dificil situación de San Sebastian y la gran labor que se ha echado a cuestas Mons. Munilla. Mis "diferencias" son, en principio, más de estilo, aunque después estén otras más de fondo. Entiendo que gobernar pactando o concediendo es pragmatismo, dadas las circunstancias. Pero las afecciones graves se curan con remedios rigurosos, no con paños calientes.
Oremos, pues, sin desfallecer.
-
Te diré, Catalpa, que eches un vistazo a cómo está derivando super-Munilla y convendrás, quizá, que no opinaba por capricho.
Pues en este caso, lo mismo. No me va lo "guay". Sea un Munilla, un cura escalador, o trescientas clarisas de clausura bailando la conga. No soy de esa cuerda. Ni esa cuerda conviene a la Iglesia.
Sic.
-
Reverendo, me parece usted hipercrítico y lo gordo es que estoy de acuerdo con el fondo de lo que dice, no en este artículo sino en otros que me parecen de más calado. No obstante, me choca su crítica feroz a detalles nimios, como en este caso. Comprendo, por ejemplo, el artículo sobre el cardenal austriaco, porque es grave lo que pretende el cardenal. No entiendo su crítica al sacerdote de este artículo, como no entendí la que hizo a Munilla en su momento...
En fin, pues estas cosas quería decirle. Le ruego no sea duro en su contestación, no pretendo provocarle, sólo entenderle.
Encarnación: por supuesto que la imprudencia estaba no sólo en irse de excursión en la sola compañía de una muchacha, sino también en practicar un deporte de riesgo.
Ir acompañado de un muchacho no puede tener el mismo peligro si el sacerdote es heterosexual; ahora bien, antes se recomendaba a los clérigos no intimar demasiado con seglares.
Y, en fin, entre tu opinión y la de Santa Teresa ("entre santa y santo, pared de cal y canto"), está claro que me quedo con la de la Santa de Ávila, mi Santa preferida tras la Virgen María.
A veces, Hermenegildo, pasa como dice el refrán: De dinero y santidad, la mitad de la mitad.
Eso está más que comprobado.
La película, yo también la considero excesiva pero por otros motivos. El primero y principal es el que ha explicado el reverendo perfectamente: "Si a un joven con vocación, si a un seminarista o a un joven sacerdote recien ordenado, le estimulan con la estupenda aventura de un cura-héroe, cuando se topa con la realidad de la vida de un cura-cura, se estrella y se hace añicos".
Ya les pasa (cuando se enfrentan a la cruda realidad), cuanto menos si se les hace creer en ello.
Hermenegildo, ¿eso es lo único en lo que se te ocurre pensar? ¿centras en eso toda esta trágica historia? ¿no sacas más conclusiones? ¿y si este joven sacerdote fallecido hubiera ido acompañado de un chico en vez de una chica, pensarías de otra forma? ¿no fue en si misma una imprudencia y una temeridad, que pagaron con sus propias vidas, el hecho mismo de subir a una montaña sumamente peligrosa ellos dos solos cuando el propio equipo de montañismo no subió? ¿no debieron esperar al equipo experto que les acompañaría y subir otro día en mejores condiciones?
Esos fueron los hechos, todo lo demás que dices no son más que conjeturas de una conciencia puritana y escrupulosa. Se me ocurre así, a bote pronto, el caso de dos curas con una conciencia de estas características que pegaron un buen bombazo secularizándose y casándose. Uno de ellos no debió de hacer hincapié en el capítulo ese de san Josemaria, fíjate. Pero esos casos se ocultan, porque no les interesa hacerlos públicos.
simplemente brillante el artículo, como otros otros que suelo leer con sumo gusto. Hare todo lo posible por no ver la película. Y a ver si nos calmamos con eso de ir poniendo modelos subitos porque se nos maten en los montes los curas que se van a escalar acompañados. Parecemos bobos.
Leandro: una cosa es despachar con una catequista asuntos relativos a la catequesis y otra es irse de excursión a solas con ella.
Me parece un artículo absolutamente esclarecedor. El director se presenta como crucificado antes de que lo crucifiquen... haber si se piensa que van a ir riadas al cine... si acoso le crucificaran por usar un estilo prebeatificatorio... ¡ya PODÍAN HABER HECHO UNA PELICULA DEL SANTO CURA DE ARS en este su año! Porque como dice el artículo, el 95% de los curas estamos en los pueblos y en las parroquias y para eso si hace falta madera de héroe.
Hermenegildo estoy arto de ver a mi cura en mi parroquia despachar con catequistas voluntarias de caritas y la misma secretaria que gestiona el despacho y nadie que sea una persona normal se escandaliza pory eso. Por otra parte lo de el dicho de entre santa y santo ya se lo oi decir a un miembro del opus cundo yo le comentaba mi estrañeza que en los retiros separaran a los matrimonios y fueran las mujeres por un lado y los hombres por otro y que pasa ¿que esos retiros no los dirije un cura?
Blogger: totalmente de acuerdo con su artículo y con su comentario de las 15:18. Ya lo decía Santa Teresa (y lo repetía San Josemaría, por cierto): "entre santa y santo, pared de cal y canto".
Sólo Dios juzgará a este sacerdote, pero hacer sobre él una película "hagiográfica" me parece ciertamente excesivo. ¿O es que se quiere promocionar el modelo de cura "guay?
Guardabarros: no era necesario hacer nada en la cima del Moncayo. La imprudencia y el peligro están en que un sacerdote tenga esa intimidad con una señorita. Pienso en San Juan María Vianney o en San Juan de Ávila y no me cuadra en absoluto.
el sacerdote es un héroe en el silencio, nada de propagandas ni buenas ni malas. El debe hacer su labor silenciosamente y dar cuentas a Dios sólo.
Lo que ami me escandalizo es que se hiciera un funeral por todo lo alto por el sacerdote y no se acordaran de la pobre muchacha
parabens...ainda bem que escreveu este post...obrigado
A lo que voy es: se les puede criticar por imprudentes. ¿Por qué? Porque dieron pie a que la gente se diera a las habladurías (como de hecho sucedió, tanto en medios religiosos de impronta progre-sectaria, a los que la verdad les importa muy poco, como en cibernéticos cigüeñales donde cotorrean los jueces de lo propio y de lo ajeno).
Hasta ahí de acuerdo. Pero creo que se puede matizar. Del Card. Newman dicen ahora que es gay por cometer la "imprudencia" de dejar dicho en su testamento que le enterraran junto con su mejor amigo. De N. S. Jesucristo decían también cosas malas por las compañías que tenía. E così via.
Yo creo que si el "escándalo" que se ha provocado no es tal, sino escándalo farisaico, fingido con el solo ánimo de dañar, no puede hablarse de "imprudencia". En ese caso, quien peca es el fariseo (Religión Digital, 21rs, etc, que enredarán y harán aspavientos para escandalizar a otros, esta vez sí de verdad).
Si es eso, es absolutamente comprensible lo que escribe usted: desde el punto de vista del observador neutral (desde una perspectiva jurídica, de tercera persona), que un cura vaya de excursión en esas circunstancias resulta imprudente (aunque lo del grupo de montañeros es completamente cierto: a última hora fallaron varios que iban a subir, etc).
En su descargo hay que decir dos cosas:
- Cualquiera que haya hecho montañismo sabe que, si se quiere hacer "algo", la cima del Moncayo (previa celebración de la Santa Misa) no es precisamente el mejor sitio para hacerlo.
- Cualquiera, sin necesidad de haber hecho montañismo, sabe que si se quiere hacer "algo", no hace falta montar una excursión al Moncayo. ¡Como si no hubiera hoteles, pensiones y fondas donde escoger!
Yo tuve la suerte de conocer a los dos, a Sara y a don Pablo. Ambos eran extraordinarios. Y a esos efectos, que los canonicen o no, es absolutamente indiferente.
No. En absoluto.
Lo criticable, por imprudente, es que fuera acompañado.
http://blogs.21rs.es/trastevere/2009/02/18/pablo-dominguez-y-sara-de-jesus-murieron-juntos-en-un-accidente-de-montana-pero-los-convencionalismos-solo-han-permitido-hablar-del-primero/
Por eso la peli no me parece oportuna. Como digo, me parece "excesiva".
El buen recuerdo de personas estupendas no quiere decir que sirvan para "modelos".
-
No he visto la película, así que no sé que imagen transmite de don Pablo. Si la imagen que transmite es que don Pablo era un cura en vaqueros que iba de coleguita en plan de buen rollo, hay un problema muy serio de guión (y de superficialidad en el director).
Don Pablo era 100% sacerdote, sacerdote en cuerpo y alma. Y no tenía un pelo de payaso: era alegre y cordial, sí, pero con gravedad sacerdotal. Así dicho puede sonar a poco, pero creo que es el mejor piropo que se le puede hacer a un sacerdote.
Puede parecer imprudente que los curas hagan deportes de riesgo, pero si la autoridad se lo permitía, es cosa de la autoridad. Y nótese que no es que se pirara al campo a la primera de cambio. Estaba en Tarazona predicando ejercicios. Acabaron los ejercicios y en el medio día libre que le quedaba antes de volver a Madrid decidió hacer la excursión que tenía planeada por si se daba la oportunidad. Eso no es moralmente reprochable.
Ni una sola vez en este año sacerdotal ha hecho referencia el Papa a un cura de movimientos como modelo de sacerdote que necesite la Iglesia.
Reverendo, siento no haber hablado de esa peli. Si lo considera, puede eliminar mis dos comentarios anteriores. Pero esa es la impresión que la película me causa.
Ellos (los obispos) sabrán lo que están haciendo con sus seminarios, ellos sabrán. No me gustaría estar en la piel de algunos cuando algún día tengan que rendir cuentas ante Dios Santísimo, a ver qué explicaciones le dan. Una vez le oí a un cura anciano, santo (pero de la santidad de antes), diocesano, ya fallecido, que en el infierno había paredes enteras decoradas con las mitras de los malos obispos.
¿Habrán estado atentos en este año sacerdotal a todas las palabras y discursos del Papa Benedicto?
Martes, 29 de mayo
Reverendo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez